jueves. 18.07.2024
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La primera estructura social y política de los latinos fue la familia: el padre, la esposa unida al padre de familia por el rito sagrado de la torta, los hijos, las esposas de los hijos, los hijos de los hijos, y las hijas no casadas.

La familia está formada por los más próximos pero, a medida que la familia se extiende, se forma la gens o raza de un tronco común, integrada por la familia completa propiamente dicha y por los gentiles, todos aquellos procedentes del mismo antepasado.

Era posible la unión de los diversos grupos, ya sea de gens o de tribus. Cada grupo tiene un punto común de encuentro, generalmente para el culto religioso, punto este que constituye el embrión de las ciudades.

  1. Clases sociales en la Monarquía
  2. Los caballeros y la nobleza senatorial
  3. Clientes, libertos y esclavos
  4. Las clases sociales en el Imperio Romano
  5. ¿Cómo fueron estos cambios sociales en el Imperio Romano?
  6. La importancia de los esclavos
  7. La familia romana, eje fundamental

Los grandes cambios en la sociedad romana fueron causados, entre otros factores, por las protestas de la sociedaden su lucha contra la enorme desigualdad, causando grandes huelgas que finalmente hicieron que se cambiara la ley y que, con el paso de los años, las clases sociales cambiarán. La sociedad romana varió bastante dependiendo de las distintas etapas de su historia.

Debemos saber, que la sociedad romana fue esencialmente esclavista, y tanto su economía como su estructura social se basaba en un sistema de clases, donde el esclavo constituía el escalón más bajo de la sociedad

Clases sociales en la Monarquía

Ya en su origen, Roma contaba con una fuerte desigualdad entre sus clases sociales, estando esta primera etapa marcada por el nacimiento y la religión, dividiéndose en dos grandes grupos sociales conocidos como los hombres libres y los hombres no libres, los esclavos.

Para hablar de las diferentes clases sociales en la Antigua Roma es importante que nos centremos en la época menos conocida de la historia romana, la de la monarquía. Es aquí donde encontramos el origen de lo que, más tarde, sería el poderoso imperio romano y, por lo tanto, siendo considerados los fundadores de la región.

  1. Ciudadanos libres de Roma

Los ciudadanos libres eran los que contaban con mayor poder dentro de la sociedad romana en los tiempos de la monarquía, estando divididos en los patricios y en los no privilegiados.

  • Los patricios eran las primeras familias de Roma y sus descendientes, siendo considerados como ciudadanos romanos y ocupando todos los cargos públicos, siendo los grandes privilegiados de la sociedad romana de este periodo.

Cada familia pretende descender de un antepasado más o menos divinizado. Los que tienen un mismo padre forman una gens, llevan el mismo apellido y celebran un mismo culto.

Desde el principio de Roma, los patricios y sus familias constituyen el primer eslabón social. Estos patricios poseían esclavos, muchas veces en gran número.

Posteriormente, el derecho de ciudadanía se extiende a las llamadas minores gentes, es decir, a los que procedentes de otras ciudades o dentro de la misma ciudad sin ser patricios, adquirieron la ciudadanía romana. Los patricios decían que eran los parientes de los fundadores de Roma.

  • Los no privilegiados eran los plebeyos que eran hombres libres extranjeros que habían llegado a una Roma ya fundada, y a los clientes, que eran extranjeros unidos a un patricio, que estando bajo su protección les ayudaban en la guerra o en numerosas tareas.

Los clientes eran los extranjeros o refugiados pobres, sujetos a patronazgo de un patricio, el cual le brindaba ayuda económica, lo defendía ante la ley, y lo dejaba participar de las ceremonias religiosas, a cambio de que este lo acompañe en la guerra y lo ayude en todos los trabajos en el que el patricio lo solicitara. Los patricios se enorgullecían de tener clientela grande o importante.

  • Los plebeyos constituyen la mayor parte de la población compuesta también por extranjeros, refugiados pobres o clientes que se habían enemistado con sus patronos. Eran considerados hombres libres, por lo que no podían participar en lo político ni en lo religioso.
  1. Ciudadanos no libres

En los ciudadanos no libres encontramos a los esclavos o servi, siendo generalmente siervos de guerra sin ningún tipo de derecho y se ocupaban de las tareas que nadie quería hacer. Eran totalmente dependientes y no poseían ninguna libertad y, en gran medida, eran el centro del sistema económico por realizar casi todas las tareas.

Hacían gratis los peores trabajos y de por vida. El trato dependía del carácter personal del amo. Llegaron a ser muy numerosos con la expansión de Roma.

Clases sociales en la República romana

En esta etapa que comprende desde el año 509 a. C al 27 a. C., hubo fuertes tensiones sociales. Estas se producen por una reforma social atribuida por los historiadores antiguos al rey Servio Tulio. Esta reforma se basa en fundar la jerarquía social no en el nacimiento ni en la religión, sino en el dinero y en la demarcación territorial.

¿Qué propone Servio Tulio?

El Servio Tulio estableció la división en tribus y que el servicio al ejército y el pago del tributum no afectaría solo a los ciudadanos personalmente, sino que se tendría en cuenta sus propiedades, donde todos los ciudadanos que cultivaran un dominio o lo poseen, sean o no ciudadanos romanos, están obligados a la prestación del servicio militar.

Los designados para cumplir las tareas militares se elegirían entre una nueva división por propiedades. Así los soldados que tuvieran entre 20 y 60 años, serían distribuidos en cinco clases:

  • 1ª clase. Los que por sus posesiones aportaban una armadura. Correspondía esta clase a los que poseían unheredium en pleno dominio, donde la mitad de las tierras romanas correspondían a los heredia poseídos en pleno dominio, mientras la otra mitad se había ido fraccionando por sucesivas particiones hereditarias o por ventas.

Un heredium era una finca rústica cuya extensión mínima era de veinte yugadas, es decir 5,4 ha, o sea que la medida romana de la yugada era equivalente a 2.700 metros cuadrados.

Iban armados con lanza, yelmo, coraza, escudo redondo y polainas. Esta primera clase debía comprar y mantener un caballo, de donde fueron llamados eqüite, es decir caballeros.

  • 2ª clase. Los que poseían tres cuartos de un heredium o sea al menos 40. 500 m2.
  • 3ª clase. Los que poseían la mitad de un heredium con al menos 27.000 m2.
  • 4ª clase. Los que poseían un cuarto de heredium con al menos 13.500 m².
  • 5ª clase Los que poseían un octavo de heredium con al menos 6.750 m².

La mujer debía llevar una vida de obediencia en las familias ricas. El trabajo le era ajeno, excepto el hilar y tejer. Como ama de casa debía supervisar las tareas domésticas, cumplidas por los esclavos.

Las mujeres esclavas eran consideradas objetos y debían hacer lo que les ordenase su dueño, incluso, tener relaciones sexuales. A diferencia del varón, la mujer estaba exenta del reclutamiento en el ejército y de combatir en las campañas militares.

La plebe lógicamente crecía más que el patriciado, porque en ella entraban las poblaciones anexionadas por Roma y los extranjeros que venían a vivir a la ciudad. Gran número de habitantes no se resignaba a estar en la vida pública de comparsa.

Tampoco era rentable que no pagasen impuestos ni fuesen al servicio militar por no ser ciudadanos. Los plebeyos lucharon mucho por su equiparación política con los patricios.

El Senado reconoce en el año 287 a. C., los derechos y las decisiones de las asambleas de la plebe, y admite que estas prevalezcan sobre sus decisiones. A partir de ese momento, los plebeyos y patricios tienen igualdad de derechos. Sin embargo, quedan las diferencias económicas y religiosas.

Patricios y plebeyos ricos se van a entender entre ellos en perjuicio de los plebeyos pobres.

Los caballeros y la nobleza senatorial

La caballería del ejército romano estaba formada por ricos que traían el caballo o que utilizaban caballos del Estado. Formaban un grupo social distinguido, que se caracterizan por llevar un anillo de oro y una túnica bordada de púrpura, pero pronto fueron insuficientes y hubo que sustituirlos con soldados pagados. 

Quedaron así como una burguesía dedicada no tanto a la compra y explotación de tierras, como a los negocios bancarios. Raras veces se dedicaron a la política, donde los consideraban despectivamente homines novi.

Frente a este ordo equester, está la nobilitas u ordo senatorius, formado por patricios y plebeyos que tuvieron algún antepasado que desempeñase en su tiempo alguna magistratura cural como cónsul, pretor, censor o edil. Esta nobleza senatorial es distinta de la nobleza patricia, y se va a confundir en el Senado.

 

Clientes, libertos y esclavos

Los clientes que fueron absorbidos por la plebe, llegaron a desaparecer al comienzo de la República, pero después reaparecieron al arruinarse la clase media con las guerras y con los productos gratis que mandaban a Roma los pueblos sometidos. Muchos no llegan a tener lazo jurídico con un patrono y andan por Roma sin rumbo, detrás del rico o del político, que más les ofrezca. Los esclavos, en cambio, protagonizan en esta época importantes rebeliones.

El paso de Monarquía a República trajo muchos cambios a Roma como civilización, siendo una de estas transformaciones las que afectó a las clases sociales de la cultura antigua. Fueron especialmente relevantes estos cambios por basarse más las clases sociales en aspectos como la economía o en la situación territorial que en valores antiguos como la religión o el nacimiento.

Para conocer las clases sociales en la Antigua Roma dentro de la etapa de la República, tienes que saber que se dividían de la siguiente manera:

 

  1. Ciudadanos romanos

Podían participar en la vida política, tener derechos civiles como el comercio o realizar acciones legales y también algunas obligaciones militares o tributarias. La ciudadanía romana se ganaba por nacimiento o por ser concedida por el Estado o de forma legal, y se perdía por diferentes ilegalidades.

En las clases ciudadanas encontramos a:

  • Los patricios que mantenían muchos de sus privilegios.
  •  Los plebeyos como clase social con privilegios de ciudadanía.
  • Los caballeros son una clase social formada por los ricos que iban a luchar a caballo al tener dinero para comprar el equipamiento. Con el paso de los años, se volvieron una clase centrada en la explotación de tierras y en el trabajo bancario olvidando sus orígenes de caballeros pero manteniendo el nombre.
  1. Los no ciudadanos
  • Los clientes que durante un tiempo considerable fueron convertidos en plebeyos, pero que tras algunas crisis económicas volvieran a ser una clase social muy común y con poca relevancia real.
  • Los libertos que eran esclavos liberados, que no poseían la ciudadanía romana, pero que ya no eran obligados a realizar cualquier trabajo.
  • Los esclavos que aunque tuvieron numerosas rebeliones se mantenían con los mismos derechos, que seguían siendo casi inexistentes.

Las clases sociales en el Imperio Romano

  • Emperadores. En la parte más alta de la sociedad romana, los patricios fueron sustituidos por los emperadores y su familia, ocupando el escalón de mayor relevancia de toda la sociedad por la creación de esta figura como gobernante de Roma.
  • Patricios y senadores. Justo debajo de ellos encontramos a los patricios y los senadores, que eran grandes ciudadanos con muchos privilegios pero estando bajo el poder del emperador.
  • Équites. Tras ellos, estaban los équites, anteriormente conocidos como caballeros que, con el paso del Imperio, ocuparon una mayor relevancia en el sistema romano con mayor influencia y poder gracias a su alto nivel económico.
  • Mujeres libres: Las mujeres nacidas en libertad en la antigua Roma eran consideradas ciudadanas romanas, pero no poseían los derechos y deberes que tenían los hombres.
  • Clientes están en la parte más baja de los ciudadanos, manteniéndose como la plebe y estando generalmente bajo el cuidado de un gran señor pero logrando en muchos casos la ciudadanía, aunque manteniéndose en la pobreza.
  • Colonos. Personas que no era esclavas, pero tampoco libres, estando atado a una tierra que debía trabajar sin posibilidad de escapar de ella, siendo por lo tanto los precursores de los campesinos de la Edad Media.
  • Libertos. Esclavos liberados, pero que no habían logrado tener la ciudadanía romana. La reforma social, que intentaron Tiberio y Cayo Graco y por la que fueron asesinados, intentaba ayudar a estos hombres que tenían todos los derechos políticos pero carecían de comida.
  • Esclavos. Por otro lado, los esclavos siguen teniendo pocos derechos, pero disminuye mucho el número, ya que el nuevo sistema les hace ser menos necesarios.

¿Cómo fueron estos cambios sociales en el Imperio Romano?

Tras el conflicto de las Órdenes no solo cambian los derechos de los plebeyos, sino que aparecen tres categorías más en la estratificación social del Imperio Romano. Los equites surgieron a raíz de los caballeros reales. Estos, durante el primer periodo del Imperio, eran parte de los varones de la clase patricia y recibían una cantidad de dinero definida para comprar y cuidar de su caballo.

En el segundo periodo, se asociaron al comercio y al intercambio, formando parte de la clase alta que se ocupaba de los negocios. Inferiores a los patricios del senado, terminaron teniendo su propia clase social.

Dedicándose a actividades como la dirección de los bancos, la recaudación de los impuestos, la gestión del comercio de los esclavos y de las casas comerciales, así como la importación y la exportación de todo tipo de mercancías.

Los libertos, a los que también se les llamaba liberados, eran aquellos esclavos que habían podido progresar al estatus de hombres libres. Esto sucedía o a través de la liberación por parte de sus propietarios, o por la compra de su propia libertad. 

Tenían algunos derechos, pero no podían ocupar cargos políticos. Por otro lado, si tenían hijos estos adquirían plenos derechos, al igual que cualquier otro ciudadano del Imperio Romano.

La importancia de los esclavos

La última clase social, y la menos respetada, eran los esclavos. No tenían ningún derecho y se les consideraba objetos, mera propiedad del amo al que pertenecían.

Esto claramente determinaba, que la calidad de sus vidas fuera muy variable, ya que dependían del trato que les reservaba su amo y del tipo de trabajo que ejercían. Si un esclavo trabajaba en una mina tenía una vida más dura de la de otro que servía a su amo como músico.

Fuera cual fuera su situación, no hay que olvidar de que esta clase social estaba siempre sujeta a los caprichos de su amo, que podía hacer con ellos lo que quisiera. Aunque esta clase social fuera la más baja también resultaba ser la más importante.

Los habitantes del Imperio Romano, dependían en gran medida de los esclavos para realizar muchos trabajos y actividades cotidianas. Siempre las revueltas de los esclavos fueron uno de los grandes temores de las otras clases sociales del Imperio.

 

Dentro del imperio, los esclavos eran vendidos en subasta pública o, a veces en las tiendas, o por venta privada para los esclavos más valiosos. La trata de esclavos fue supervisada por los funcionarios fiscales romanos llamados Cuestores.

A veces, los esclavos estaban expuestos en soportes rotativos, para ser mejor observados y junto a cada esclavo iba colgado para la venta un tipo de placa que describe su origen, la salud, carácter, inteligencia, educación, y otra información pertinente para los compradores.

Para poder apreciar mejor sus cualidades y defectos siempre eran expuestos desnudos. Los precios variaban con la edad y la calidad, así los niños esclavos eran más baratos que los adultos, y entre estos últimos los más valiosos alcanzaban precios equivalentes a miles de dólares de hoy día.

A modo de garantía, el concesionario del vendedor de esclavos estaba obligado a reemplazar con un esclavo nuevo dentro de los seis meses tras la compra, si el esclavo tenía defectos ocultos, que no se manifestaron en la venta. Los esclavos puestos a la venta sin periodo de garantía, estaban obligados a llevar una gorra en la subasta, y eran más baratos.

La vida como esclavo dependía en gran medida del tipo general de trabajo que se le asignaba, del que había una gran variedad. Para los esclavos, la asignación de las minas era a menudo una sentencia de muerte lenta. 

A los esclavos agrícolas generalmente les iba mejor, mientras que los esclavos domésticos de las familias ricas de Roma probablemente disfrutaban del más alto nivel de vida de los esclavos romanos, junto a los esclavos de propiedad pública, que no estaban sujetos a los caprichos de un solo amo.

A pesar de que su alojamiento y comida eran de una calidad notoriamente inferior a la de los miembros libres de la familia, puede haber sido comparable a la de muchos romanos libres, pero pobres.

Esclavos domésticos se podían encontrar trabajando como peluqueros, mayordomos, cocineros, empleadas domésticas, enfermeros, maestros, secretarios y costureras. Esclavos con más educación e inteligencia podían trabajar en profesiones tales como la contabilidad, la educación y la medicina.

Los esclavos de ciudad solían tener familia y una gran autonomía. Podían lograr la libertad o manumisión de diferentes formas:

  • Irónicamente, con su propia muerte, se liberaban para que tuvieran un entierro de persona libre.
  • Con la muerte de su amo, en cuyo testamento solían liberar a sus esclavos como muestra de generosidad. Cuando eran liberados de este modo, se les dejaba alguna propiedad o dinero.
  • Comprando su libertad, ya que después de haber pasado años de intermediario de su amo en los negocios, podían ganar un peculio.
  • Por declaración ante un magistrado, el amo y esclavo defendían su libertad ante un magistrado. Si era aceptada, se le ponía un bastón en la cabeza como señal de su libertad.

Muchos manumitidos permanecían en sus casas haciendo las mismas labores, aunque con mayor dignidad.

Los esclavos eran propiedad absoluta de su dueño. Carecían de personalidad jurídica, de bienes, y hasta de familia propia. El esclavo romano no tenía derecho al matrimonio, al parentesco, no podía ejercer la paternidad ni la maternidad ni a la propiedad.

Los hijos eran vendidos y separados de sus madres. Sin embargo, mediante la potestas, podía adquirir, para su amo, toda clase de propiedades e incluso solicitar un crédito, aunque no estaba facultado para obligarlo a asumir deudas en su nombre.

Después del siglo ii, los esclavos tuvieron permitido casarse.

Ayudaban al amo a ponerse la toga, pues era una labor de gran complicación. Eran los encargados de recibir a los invitados, recogerles la toga y los zapatos y ofrecerles un baño caliente o un lavado de pies.

Los más guapos y de mejores modales servían la comida vestidos de colores vivos, que contrastaban con sus cabelleras. Los más agraciados servían el vino y cortaban los manjares mientras que los que limpiaban los platos y recogían las mesas iban peor vestidos.

A cada invitado se le adjudicaba un esclavo servus ad pedes que permanecía a sus pies. Los que nacían como esclavos y eran educados, formaban una clase privilegiada entre la servidumbre. No se les permitía entrar a representaciones teatrales. Se les adjudicaban a los esclavos las tareas de acuerdo a su nivel cultural.

La familia romana, eje fundamental

Otro aspecto muy valioso para la sociedad del Imperio Romano era la familia. Esta constituía la base de toda comunidad, pues permitía una sociedad estable y era el componente fundamental de la estricta jerarquía social de la época. Basada en el género, la ciudadanía, el rango social y las posesiones.

El ambiente familiar estaba organizado jerárquicamente. El pater familias era el jefe de la casa, al que le seguían su esposa, sus hijos y, en algunos casos, sus hermanas solteras, madres viudas, o padres ancianos.

De la misma manera, la organización política también estaba relacionada con la familia, siguiendo las reglas de la sociedad patriarcal a la que pertenecían los romanos. El emperador era el líder en la cima, seguido por el senado, los jueces y las asambleas. Aplican el mismo esquema.

El patriarcado, en ambas esferas, se guiaba por las reglas del patronazgo. Esto quería decir que los poderosos tenían la obligación de cuidar de los que estaban por debajo de ellos.


BIBLIOGRAFÍA

De Souza, Philip. “The Roman News”. 1996. Candlewick press,
Johnston, Mary. “Roman Life”. 1957. Scott, Foresman and Company. Chicago.

Clases sociales en la Antigua Roma