martes. 28.05.2024
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MANHã CLARA

 

“Uma pequenina luz bruxuleante

não na distancia brilhando no extremo da estrada

aquí no meio de nós e a multitud em volta”

“Una lucecita casi extinguida,

no en la distancia del extremo de la carretera

 sino aquí, en medio de nosotros, y la multitud cercándola”.

(Jorge de Sena)

 

“Vemos, ouvimos e lemos.

não podemos ignorar”

“Vemos, oímos y leemos.

no podemos ignorar”

(Sophia de Mello Breyner Andresen)

 

“Toda revolução e uma alegría que anuncia uma grande mágoa”

“Toda revolución es una alegría que anuncia una gran tristeza”

(Lídia Jorge)

 

“Não podemos hesitar, se hesitarmos estamos perdidos.”

“No podemos titubear, si titubeamos estamos perdidos”

(Salgueiro Maia)

*La poesía contiene algunas palabras y expresiones portuguesas. Pueden encontrar su traducción al final del poema, con su respectivo número de ordenación y presentación en el texto.


MANHã CLARA

La claridad cerca a Portugal. Manhã clara.
A pesar de la hora de adelanto, yo en España
sigo durmiendo un sueño sin aurora o alborada;
un desconsuelo desasosegado, de mala maña
que durará más de tres años, anclado en la nada.

Pónganos que era jueves laborable, 25 de abril,
de mil novecientos setenta cuatro,
voy a pediros que me aviséis si disparato.

A las cero horas y veinte minutos la radio emite,
que Grândola sigue morena y henchida de “fraternidade”,
hay voluntad de hacer amanecer y se transmite
una firme esperanza del final definitivo de una “maldade”,
que ya dura un tiempo dilatado, casi medio siglo,
de una perversa dictadura que se deshace opaca y sin brillo.

Vehículos y blindados militares paran en los semáforos,
trescientos capitanes, con soldados y otros oficiales
tienen una cita consigo mismos buscando otros foros,
“onde a Liberdade” espera, escondida entre los matorrales.

Un capitán ordena incumplir normas de tráfico,
los carros de combate llevan cadenas que desatan.
Reclutas con armas, cascos y dudas en su viático
no son totalmente conscientes, aún, de lo que asaltan.

Van derechos al corazón do Terreiro do Paço
no saben todavía, que allí debe jugarse una partida,
para que el Tajo se lleve con un resuelto abrazo
tanta ignominia, muerte, opresión servida a destajo
por artríticos tiranos que desbarran por el futuro abajo.

Porque el futuro va a jugarse entre dos fuerzas,
en tierra de nadie. Doscientos cuarenta soldados
contienen el aliento, la calma, la ausencia de crudezas,
que den al traste con algo que están pariendo en sus regazos.

Ven a su capitán, ir al encuentro de la muerte, seguro, solitario.
Marchar hacia el contrario, no escuchan el diálogo, ni el dramatismo
de una escena de “wéstern”, de OK Corral sin trampas ni falsario
final. Acto sin abrir fuego, incruento, solidario, sin vano histrionismo.
Algunos compañeros, la mitad del “tierno enemigo” se pasan a sus filas
y estalla el entusiasmo. Un alférez hace el signo de la victoria.

Comienza a vislumbrarse un triunfo incipiente, con semilla de Historia,
al ver regresar al compañero, Salgueiro Maia, como un héroe invicto.
Portugal inicia otro tiempo, sin Imperio, pero con la gloria
de iniciar un camino democrático, respetuoso, venturoso y restricto
caminando por una senda transitable y gozosa, sin dar más vueltas a la noria.

Gente feliz con lágrimas se echa a la calle y lo festeja porque llega “cedinho” (1),
la alegría que invita al alborozo, y una operária (2) que baja desde el Rossio
deja claveles rojos en las bocachas “das espingardas dos soldadinhos” (3).

Un clamor popular se desata, se abren las cárceles y se impide,
“já  não era sem hora!” (4) la existencia y vesania de la PIDE,
que los enemigos de la igualdad y la fraternidad nunca liquiden
la libertad de un pueblo que “é quem mais ordena” (5) y decide.

Como reza el fado: ¡oh gente de mi tierra, ahora que me doy cuenta,
esta tristeza que traigo, la recibí de vosotros!
Mas ahora, queda trasmutada en triste algarabía,
en dolorosa fiesta de los que se hicieron doler, en esos otros,
que, para traer, esta manhã clara, este regalo que vacía
de nuestros pechos el miedo, el frío, el sacrificio silencioso;
nos obsequiaron, con la memoria histórica de su ejemplo:
A Liberdade e a Resistência, en forma de tributo de sangre.

Pensadlo bien, la sede de la PIDE convertida en su lugar de evocación,
Museo do Aljube (6), ése que sube mientras se va la nube negra.
para una esquina de una rúa donde se aprende y se siente la emoción,
de agradecer a heroínas y héroes del pueblo su voluntad que integra
a una nación, que ha sufrido el infortunio, el desconsuelo y la anemia.

Cincuenta años de tu aniversario: Revolución de los claveles,
aún recuerdo el turismo revolucionario de nosotros, chavales
“espanhóis” (7) con lembranzas entrañables, lusitanos “ao de leve” (8)

Sé que han cambiado muchas cosas en este medios siglo,
hay señales de negros nubarrones que ambos compartimos,
no veré tu aniversario secular, porque seré polvo enamorado en el sigilo
de una saudade con fado del tiempo infiel en que morimos,
diciendo con ánimo resuelto: “ainda bem que nos resta Portugal” (9)

Para que la fiesta continúe, y yo acabe mis torpes, destartalados versos
recordad, amigos portugueses y españoles., que otro lejano 25 de abril lleno de besos,
Italia 1945, aliados y partisanos liberaron su país del fascismo en retroceso.

 

“Sempre para mim, Portugal no coração. Fico em dívida consigo, ninha senhora”. (10)

Viva o 25 de Abril! Viva a Revolução dos Cravos!

 


  1. Prontito, ligerito, rápidamente, veloz, sin demora.
  2. Operária, en portugués, debe traducirse como trabajadora, en el caso que nos ocupa se trataba de una camarera. La anécdota es la siguiente: la camarera de un restaurante que, precisamente, ese día 25 de abril, festejaba su aniversario de apertura se llevó los claveles rojos destinados a agasajar a los comensales. Esa jornada, el restaurante en cuestión no abrió, por razones obvias. Era la Revolución, todo se paró, hasta los relojes.
  3. En los fusiles de los soldaditos. Apelativo o diminutivo cariñoso, muy común entre los portugueses.
  4. ¡Ya era hora! ¡Venga, que es tarde!
  5. El pueblo es soberano; literalmente: quien más manda. Letra de “Grândola, Vila morena” (João Afonso) El himno revolucionario, por excelencia, de la Revolución de los Claveles, y yo interpreto que, de todos los demócratas del mundo sin distinción, porque ha transcendido las fronteras lusitanas y ya es de todo el género humano libre y solidario.
  6. Se trata de un Museo popular, al lado de la Catedral, cuya arquitectura soportó ser la sede de la policía política portuguesa, PIDE/DGS, y venturosamente hoy es un espacio de reflexión histórica, de homenaje respetuoso, de lugar de memoria: Museu do Aljube Resistência e Liberdade. Aljube es una palabra portuguesa de origen árabe: pozo, aljibe; en este caso, podría traducirse como mazmorra, lúgubre cárcel, caverna. Se imaginan ustedes que algunas dependencias de la Real Casa de Correos, en la Puerta del Sol (Brigada Político-Social/DGS), donde se torturaba, humillaba y mataba a los luchadores por la Libertad y la Democracia en nuestro país, pudiera llegar a ser algo similar al Museo portugués referido. Diferencias entre Transacción y Ruptura, entre Transición a la manera española y Revolución como se entiende en castellano.  
  7. Españoles.
  8. Suavemente, ligeramente. Expresión portuguesa hermosa y dulce. ¡Qué dulzura de idioma!
  9. Menos mal, que nos queda Portugal. Declaración de principios de los españoles enamorados del país vecino.
  10.  Siempre para mí, Portugal en el corazón. Quedo en deuda con usted, mi señora. Es muy común en el contexto de la Lengua Portuguesa utilizar estas expresiones, casi solemnes, de respeto y “urbanidad”.

Manhã clara