Los líderes honestos y demócratas internacionales deben garantizar que esta brutal escalada de barbarie de Vladimir Putin será efectivamente sometida a la acción de la justicia penal internacional.
Por lejano que parezca, aquellos episodios sucedidos en torno a Cuba en octubre de 1962 tienen mucho que ver con lo que actualmente sucede o puede suceder en Ucrania.