"Cuando la próxima gran llamarada solar nos termine alcanzando, se desatará el infierno en la Tierra"

El doctor Michio Kaku, conocido físico y divulgador, alerta de que podría repetirse una tormenta solar similar a la ocurrida en 1859, la conocida como evento Carrington.

Foto: Internet
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"Una gran llamarada solar que termine golpeando la Tierra destruirá satélites, paralizará las centrales eléctricas y todo el infierno se desatará, es sólo una cuestión de tiempo que esto termine sucediendo, es algo inevitable”

"Una gran llamarada solar que termine golpeando la Tierra destruirá satélites, paralizará las centrales eléctricas y todo el infierno se desatará, es sólo una cuestión de tiempo que esto termine sucediendo, es algo inevitable”.

En estos duros términos se pronunció en una entrevista radiofónica esta semana 'costa a costa' en EEUU el conocido físico Michio Kaku.

Nueva advertencia ésta que se viene a sumar a las múltiples que se han venido intensificando en las últimas semanas por parte del propio Ejército de los Estados Unidos (como su Electromagnetic Defence Task Force, y con el Cuerpo de Marines preparándose para caso de tormenta solar extrema por orden escrita del Subsecretario de la Marina de EEUU),  por el Consejo Nacional Asesor para las Infraestructuras Críticas (“Sobreviviendo a un Apagón Nacional Catastrófico”), o el propio Foro Económico Mundial al incluir ahora también las tormentas solares como una de las tres principales amenazas para el mundo en 2019.

Así el Dr. Kaku señaló que las llamaradas solares en esta escala son raras: solo atacan una vez cada 100 a 200 años, pero puntualizando que el último de estos grandes fenómenos nos golpeó en 1859 (hace ya 160 años) y el planeta podría recibir otro impacto solar pronto.

"Hablo de un worst-case scenario. Hasta ahora hemos esquivado la bala, hasta ahora hemos podido evitar llamaradas de saldo, pero que no se olvide que esas grandes llamaradas solares son como balas y las manchas solares son como rifles. Piensen en rifles disparando balas al espacio exterior y fallando el blanco de la Tierra. Por supuesto que el espacio exterior es bastante grande, pero uno de estos días una de estas llamaradas solares golpeará la Tierra, como sucedió en 1859, y todo el infierno puede desatarse".

Desde España la organización de protección civil que lleva ocho años ya tratando de concienciar a instituciones públicas y ciudadanos de la necesidad de adoptar medidas de resiliencia y autoprotección es la AEPCCE, la Asociación Española de Protección Civil para el Clima Espacial y el EMP.

A su trabajo y previsión se debe que ya desde 2011 exista, al menos, un Decálogo de Autoprotección para la ciudadanía ante los fenómenos extremos de la meteorología espacial. Decálogo éste que fue adoptado oficialmente después, en 2012, por la Protección Civil de Extremadura como recomendación para toda su población civil y tomado como ejemplo de buena práctica por el propio Congreso de los Diputados en su primera resolución reconociendo la amenaza de este riesgo natural, adoptada por unanimidad.

Y a ellos se debe, también, que contemos ahora, por primera vez, con un completo manual de autoprotección familiar ante este tipo de fenómenos extremos “Tormenta solar: Guía de Autoprotección Familiar”.

El propio Parlamento Europeo acaba de admitir a trámite su petición para que, por primera vez, sea la Unión Europea la que defina una “Estrategia de la UE ante el clima espacial y el EMP”, como ya hizo EEUU, y se aborden numerosas cuestiones pendientes para mejorar la seguridad de los 500 millones de ciudadanos europeos ante este tipo de grandes emergencias.

Así desde la AEPCCE rechazan hablar de “infierno en la Tierra” como hace ahora el conocido físico norteamericano, pero sí que reconocen que es un riesgo de muy alto impacto potencial “ante el que no podemos seguir actuando en nuestro país como si no existiera en términos de planificación de emergencias”.

Y reconocen abiertamente su preocupación por la “total pasividad” que se viene mostrando desde hace años desde el Gobierno de España: “En nuestro país se ha malgastado demasiado tiempo ya haciendo las cosas mal”, señalan, “se debe rectificar 180 grados y apostar decididamente por un impulso real de la resiliencia institucional y de la autoprotección ciudadana ante este tipo de escenario de gran escala nacional. Y cuanto antes se comience, mejor”.