viernes 27/11/20
PALACIOS REALES

El palacio de Topkapi, el esplendor otomano

Situado en Estambul, fue el centro administrativo del Imperio Otomano desde el año 1465 hasta el año 1853. La construcción del palacio fue ordenada por el sultán Mehmed II en el año 1459 y fue completada en el 1465.

El palacio está situado sobre el Sarayburnu, entre el Cuerno de Oro y el mar de Mármara, desde él, se tiene una espléndida vista del mar del Bósforo. Está formado por muchos pequeños edificios construidos juntos y rodeados por cuatro patios.

El palacio está construido siguiendo las normas de la arquitectura seglar turca, siendo su máximo ejemplo. Es un entramado complejo de edificios, unidos por patios o jardines siendo la superficie total del complejo de 700 000 m², rodeados por una muralla bizantina con una longitud superior a los cinco kilómetros. En sus días de esplendor se movían por el palacio entre diez mil y quince mil personas, entre cortesanos, soldados, esclavos y visitantes.

El sultán Abdulmecid decidió trasladar su residencia al recién construido y moderno Palacio de Dolmbahce en el año 1853. Actualmente, el palacio Topkapi es un museo de la época imperial, siendo una de las mayores atracciones turísticas de Estambul.

El complejo palaciego, como estamos viendo, está situado sobre un promontorio sobre el Cuerno de Oro. El terreno es montañoso y el palacio se encuentra en uno de los puntos más altos y cercanos al mar. Durante época griega y bizantina, la acrópolis de la antigua ciudad de Bizancio se encontraba en este lugar.


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Tras la conquista por el sultán Mehmed II de Constantinopla en el año 1453, el gran palacio de Constantinopla quedó abandonado. La corte otomana se instauró en primera instancia en el Antiguo palacio, donde actualmente se encuentra la Universidad de Estambul. Mehmed ordenó la construcción del palacio de Topkapi en el año1459.

El historiador Miguel Crotóbulo nos relata, que el sultán “se encargó de hacer llamar a los mejores albañiles de todas partes… Ya que para él la construcción de grandes edificios que merecían la pena ser vistos debían mostrar la gloria y lo mejor del pasado”.

Las fuentes discrepan sobre el comienzo y la finalización de la construcción del interior del palacio. Critóbulo dio una horquilla entre los años 1459-65; otras referencias sugieren que la construcción se completó a finales de la década de 1460.

Mehmed estableció un diseño básico del palacio. Sus estancias privadas estarían localizadas en el punto más alto del promontorio. Varios edificios y pabellones rodearían la parte más interna y bajarían por la ladera del promontorio hacia las costas del Bósforo. El complejo estaba rodeado por grandes murallas, algunas de las cuales datan de época de la acrópolis bizantina.

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La apariencia del palacio de Topkapi era única, no solamente para los viajeros europeos, sino también entre los palacios islámicos y orientales. Los europeos lo describieron como “irregular, asimétrico, no axial y de unas proporciones no monumentales”. Los otomanos lo denominaban como “el palacio de la felicidad”.

Una vida diaria estricta, ceremonial y codificada aseguraba la reclusión imperial del resto del mundo. Uno de los dogmas principales era la observación del silencio en los patios interiores. El principio de la reclusión imperial es una tradición que fue instaurada por Mehmed II en el año 1477, plasmándolo en el año 1481 en el Código Kanunname, que regulaba el rango de los oficiales de la corte, la jerarquía administrativa y el protocolo.

Este principio de reclusión se reflejó en el estilo constructivo y en los preparativos de varias estancias y edificios. Los arquitectos debían asegurar que, incluso en el interior del palacio, el sultán y su familia pudieran disfrutar de la mayor privacidad y discreción, haciendo uso de ventanas y pasadizos secretos.

Otros sultanes realizaron modificaciones al palacio, aunque la zona original de Mehmed se conservó en su mayoría. El palacio se amplió significativamente entre los años 1520 y 1560, durante el reinado de Solimán el Magnífico.

El Imperio otomano se había expandido rápidamente y Solimán deseaba que su residencia mostrara su creciente poder. El arquitecto que diseño el palacio fue Mimar Sian.

Tras el gran incendio que destruyó las cocinas en el año 1574, el arquitecto se comprometió con el sultán Selim II a reconstruir las partes dañadas del palacio. Restauró y amplió no solamente las áreas dañadas, sino también el harén, los baños, las estancias privadas y varios pabellones costeros.

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Hacia finales del siglo XVI, el palacio adquirió su aspecto actual. El palacio es una estructura extensible, más que una única estructura monolítica, con un surtido de edificios bajos construidos en torno a patios, interconectados con galerías y pasadizos. Visto desde el aire, los jardines del palacio se dividen en cuatro grandes patios y el harén.

El primero de ellos era el más accesible, mientras que los otros y el harén tenían un control más restrictivo y eran controlados con grandes murallas y puertas. No obstante, existen más patios de pequeño tamaño en todo el complejo.

Hacia el este y el sur el complejo está rodeado por un gran jardín imperial, actualmente conocido como parque Gulhane. Antiguos edificios anejos como pequeños palacios de verano, pabellones y otras estructuras para el disfrute real existían junto a la costa en un área conocida como el Quinto patio, pero han desaparecido con el tiempo debido a negligencias y la construcción de una vía ferroviaria en el siglo XIX.

La Puerta Imperial es la entrada principal al palacio. Fue construida bajo el mandato de Mehmet II y Abdulaziz. La puerta de la Acogida está tras la puerta imperial, también conocida como puerta de los Jenízaros. Está también situada la iglesia de Santa Irene en ese gran patio. La puerta construida durante el reinado de Mehmet II tiene dos torres adosadas octogonales construidas durante el reinado Soleiman I.

El patio de Ceremonias o segundo patio era el lugar elegido por los sultanes para efectuar los actos protocolarios más importantes del imperio, que era el lugar donde se trataban los asuntos públicos del Imperio y donde se efectuaban todo tipo de ceremonias: entronizaciones, fiestas de carácter religioso o reparto de dulces. Era uno de los sitios más emblemáticos del palacio.

Los establos reales fueron construidos durante el reinado de Mehmet II, dividiéndose en dos dependencias. Las dos salas forman los establos actuales y el gran establo mayor.

La sala del Consejo Privado era en el lugar en el cual se reunían todos los martes tras la oración matinal los oficiales de alto grado del ejército con sus uniformes de gala. Este recinto lo conforman tres salas, la sala del consejo, la oficina de registro y la oficina del gran visir del imperio.

Este edificio era ocupado en sus comienzos por el Tesoro. Se inicia en el año 1928 la exposición de armas de los sultanes, las cuales abarcan unas 400 piezas. que van desde el siglo VII hasta el siglo XIX. Dentro de esta colección, se pueden destacar diferentes armas ornamentadas provenientes de regalos de otros monarcas extranjeros como señal de respeto hacia los sultanes. Destacan diferentes dagas, puñales, escudos, hachas, etc.

Las antiguas cocinas reales estaban formadas realmente por tres cocinas y fueron construidas por el gran arquitecto otomano Sinan. Las tres cocinas eran:

  • La gran cocina cuya función era la de preparar la comida para los invitados del sultán. Podía dar de comer hasta cuatro mil personas.
  • La Helvahane, era la cocina para la preparación de las delicias turcas, postres y dulces.
  • La Kuşhane era la cocina privada del sultán y la que preparaba su comida y la de sus familiares.

Actualmente, la cocina alberga una de las exposiciones de porcelana y cristal más importantes del mundo siendo considerada la tercera en importancia. La colección se compone de unas diez mil setecientas piezas de extremado valor.

Se puede destacar las colecciones de porcelana china, la serie Celadón, la serie azul y blanca, la serie multicolor, la porcelana japonesa, la porcelana y cristalería turca.

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La Sala del Tesoro es una de los más espectaculares del mundo. Las piezas provienen de diferentes caminos, como regalos por mandatarios extranjeros, joyas de los diferentes sultanes, botines de guerra o herencias.

Esta sala fue construida por Mehmet II el Conquistador y están en exposición grandes obras como veremos a continuación. El Tesoro se encuentra expuesto a lo largo de cuatro salas:

  • La sala de las Perlas se encuentran la figura del esclavo negro y la del jeque sentado en su trono.
  • En esta segunda sala cabe destacar el trono de Ahmed I y la nave de jade. En esta sala se encuentra el famoso puñal Topkapi. Es el puñal más caro del mundo y está elaborado con oro, diamantes, esmeraldas y piedras preciosas.
  • En esta tercera sala se encuentra el diamante del cucharero, el tercer diamante más grande del mundo.
  • En esta cuarta sala lo más relevante es el trono indio-turco del siglo XVIII.

En los que fueran los apartamentos privados del sultán Mehmed I se exhiben al público desde el año 1962 objetos religiosos, mientras un imán reza versículos del Corán, lo cual se realiza continuamente desde hace más de 500 años.

Entre los objetos más importantes enviados a los sultanes otomanos entre el siglo XVI y finales de siglo XIX se encuentran el Santo Manto del fundador del Islam, el profeta Mahoma, así como un pelo de su barba, el relicario donde se conserva uno de sus dientes, el arco y la espada del profeta.

También hay tierra de la tumba de Mahoma, una huella de su pie enmarcada en bronce, 139 ejemplares del Corán de gran importancia histórica para el islamismo, llaves de la Kaaba y elementos personales de los compañeros del profeta como espadas, una bandeja de Abraham, un bastón de Moisés, la espada de David y la túnica de José.

Las reliquias, que se conservan en el Palacio de Topkapi, son consideradas las más sagradas del mundo musulmán y se exhiben bajo una luz tenue para mantenerlas en buen estado de conservación.

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A los píes de la Torre de la Justicia nos encontramos con el acceso al Harén. Es el lugar donde vivía el sultán junto a sus hijos, madre, esposas, concubinas y esclavos. Tiene unas cuatrocientas estancias, aunque no están todas abiertas para ser visitadas.

EL HARÉN

Tenía tres partes perfectamente diferenciadas: El de los eunucos negros, la sala de las mujeres y los apartamentos del sultán.

La zona de los eunucos negros estaba revestida de unos espectaculares azulejos de color azul.

f4Entrada al harén

La segunda parte, la zona de las mujeres. Se construyeron alrededor de trescientas habitaciones, agrupadas alrededor de tres patios: el de la Sultana Madre, el de las favoritas y de las concubinas, que le hubieran dado algún hijo al Sultán y el tercer patio el de las sirvientas. Todas estas dependencias estaban revestidas de bonitos azulejos con techos y cúpulas decoradas con pinturas al fresco, dibujos florales y paisajes.

De las estancias del Sultán debemos destacar la Cámara Imperial, el salón de las chimeneas y el salón de Murat III que sigue conservando la decoración original del siglo XVI.

Posteriormente se fueron añadiendo nuevos salones como la biblioteca, baños y comedor también llamado “la sala de la fruta”. Todos estos salones estaban decorados con los mejores azulejos de Iznik, techos con cúpulas decoradas de pinturas sobre tela, columnas de mármol. Los baños tenían grifería de estilo barroco.

Todas las partes del harén se comunicaban por corredores y se le llamaba “el camino de oro”. Debemos hacer referencia a la existencia en todo el harén de la gran abundancia de perfumes, sándalo, jazmín, incienso…..

En el harén se vivía con unas normas muy estructuradas y muy rígidas. Todo se basaba en la obediencia, la tradición y se hacían numerosas ceremonias. El harén estaba constituido por unas mil personas, contando a las esclavas y eunucos. Debemos destacar al jefe de los eunucos, que solía tener un gran poder dentro del Estado Otomano, tan sólo por debajo del Visir y del experto en las leyes.

Las mujeres del harén deben al señor una devoción casi divina y una sumisión absoluta. La concubina elegida para pasar la noche con el sultán al entrar en la habitación, debe mostrar una gran humildad, dejará caer el camisón y entrara en la cama por los pies y avanzará así hasta el dueño del harén.

f3Sala de las frutas

Este inmenso gineceo alberga esclavas de todas las razas y procedencia. Estaba dirigido por “la sultana valida” también llamada “Valide”, que era la madre del Sultán, que además aportaba su opinión en los grandes asuntos del Estado. El siguiente pero ya en un segundo escalón en el orden del harén es la primera esposa del Sultán que recibía el título de “Kadin”, era la madre del primogénito y estaba destinado a gobernar.

Siguiendo en importancia nos encontramos a las otras esposas oficiales del Sultán y sus favoritas, que se les denominaba “ikbal”. Después estaban las concubinas que compartían cama con el sultán y recibían el nombre de afortunadas “gozde”.

En el harén vivían también las concubinas no sólo del sultán sino también la de sus oficiales más importantes, así como las mujeres que serían empleadas para concertar matrimonios de tipo político.

El conjunto de todas ellas se les denominaba “cariyeler” y el Sultán podía disponer de ellas a su voluntad. Las sirvientas no tenían ningún contacto con el Sultán como concubina. Si alguna de estas mujeres era elegida por el Sultán como concubina se le daba una estancia privada para que la prepararan para su encuentro. Si después del primer encuentro el Sultán quería seguir con ella, entonces pasaba a la categoría de odalisca.

f2Las odaliscas nunca eran presentadas al Sultán pero aquellas que destacaban por su belleza, por su capacidad intelectual y en consecuencia se les consideraban que podían ser unas buenas concubinas, se les preparaba para hacer bien su labor. Se les enseña a bailar, a recitar poesía, tocar instrumentos musicales y todo aquello que pudiera satisfacer al Sultán.

Si dentro de esta preparación había alguna que destaca era cuando se le presentaba al Sultán y se le ofrecía la posibilidad de ascender en la escala del harén y lo que le garantizaba disfrutar de la seguridad debido al nuevo papel que iba a desempeñar.

Hay que destacar una historia de amor en este harén y es la que hubo entre el sultán Soleimán y Roxelana fue espectacular, llegando a escribirle el Sultán más de 400 poemas de amor. Veamos uno:

f1Mausoleo de Roxelana

"Trono de mi mihrab solitario, mi bien, mi amor, mi luna.

Mi amiga más sincera, mi confidente, mi propia existencia, mi sultana, mi único amor.

La más bella de las bellas...

Mi primavera, mi amada de cara alegre, mi luz del día, mi corazón, mi hoja risueña...

Mi flor, mi dulce, mi rosa, la única que no me turba en este mundo...

Mi Estambul, mi Caraman, la tierra de mi Anatolia

Mi Badakhshan, mi Bagdad y mi Khorasan

Mi mujer de hermosos cabellos, mi amada de ceja curvada, mi amada de ojos peligrosos...

Cantaré tus virtudes siempre

Yo, el amante de corazón atormentado, Muhibbi con los ojos desbordados de lágrimas, yo soy feliz”.

Como se puede comprobar en este poema, vemos la relación de poder y posesión que tanto se da en el mundo musulmán

El palacio de Topkapi, el esplendor otomano
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