martes. 21.05.2024

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@Montagut | El antimasonismo en la época contemporánea ha desarrollado siempre su particular combate contra la Masonería a través de las obras escritas, ya fueran de orden religioso, como encíclicas y breves, ya a través de libros, folletos y publicaciones periódicas, además de organizar congresos y ligas antimasónicas. Sus ideas influían en las formaciones políticas, especialmente las más conservadoras, reaccionarias o integristas, y han inspirado también la legislación antimasónica que distintos Estados desarrollaron, como aconteció en España. Pero que se creara un partido específicamente antimasónico no es tan común, aunque deberemos entenderlo en su contexto histórico, como haremos en esta pieza

Pues bien, en 1828 se creó un partido político antimasónico con un marcado carácter populista, en los Estados Unidos, durando diez años. Este movimiento antimasónico surgió a raíz del supuesto asesinato perpetrado por masones contra William Morgan en el año 1826.

El supuesto asesinato de Morgan desencadenó en el noroeste de los Estados Unidos una intensa oleada de masofobia, generando una versión de la teoría de la conspiración masónica

Morgan era un ciudadano residente en la localidad de Batavia en el Estado de New York, y perteneciente a la Masonería. Pero, al parecer, entró en conflicto con su logia, y amenazó con publicar un texto donde se iban a relevar los secretos masónicos. Por su parte, denunciado por miembros de la logia de Batavia por deudas. Sería detenido, aunque no tardó en salir en libertad al saldar dichas deudas. Y, a partir de entonces, comenzó el misterio. Desapareció el 11 de septiembre de 1826. Se le vio por última vez subiendo de forma forzada a un carruaje por un grupo de hombres, que fueron identificados como masones. Al no aparecer se llegó a la conclusión de que había sido asesinado, generando no poca polémica en todo el Estado de New York. Al año apareció un cadáver en la orilla del lago Ontario, asegurando su esposa y amigos que era Morgan, aunque eso no está nada claro porque hubo quien consideró que había marchado a Canadá. En todo caso, se detuvo a tres masones, Loton Lawon, Nicholas Chesebor y Edward Savyer, que serían condenados por secuestro. A raíz de los hechos, David Cade Miller publicó un libro, todo un éxito de ventas.

El supuesto asesinato de Morgan desencadenó en el noroeste de los Estados Unidos una intensa oleada de masofobia, generando una versión de la teoría de la conspiración masónica. El hecho fue utilizado para agitar un sentimiento existente en esta parte de los Estados Unidos ante los cambios políticos y económicos que se estaban produciendo en este momento. Los masones podían ser usados como “chivos expiatorios” porque a través del secreto estarían, supuestamente, dominando a la República, dada la elevada condición de muchos ellos en los ámbitos económicos, políticos y de la judicatura.

En 1827 ya había un gran desarrollo de comités antimasónicos, y se coordinaron con el compromiso de no votar a ningún candidato político que fuera masón. En 1828 se organizó una convención donde se llegó a proclamar una especie de declaración de independencia antimasónica, que fue la base del Partido Antimasónico. En ese mismo año ya hubo políticos antimasónicos presentándose a cargos en el Estado de New York, demostrando su fuerza en las elecciones a gobernador. Los antimasones se enfrentaron claramente al presidente Andrew Jackon, un destacado masón.

El Partido adoptó también una filosofía proteccionista, y organizó una convención ya en la escala nacional en Filadelfia. En 1831, William A. Palmer fue elegido gobernador en Vermont en una candidatura antimasónica. Se convocó otra convención nacional para elegir al candidato a las elecciones presidenciales de 1832, siendo la primera vez que se hacía así en la historia electoral norteamericana. Fue elegido William Wirt, que era un antiguo masón. Aún en 1835, Joseph Ritner fue elegido gobernador de Pensilvania, pero el Partido casi había desaparecido en New York, porque muchos antimasones se integraron en el Partido Nacional Republicano.

En el año 1838, el Partido Antimasónico desapareció tras la celebración de la tercera convención nacional, en la que fue designado William Henry Harrison como candidato a la presidencia de los Estados Unidos, pero Harrison también fue designado por el Partido Whig, en el que los antimasones terminaron por integrarse. En realidad, el Partido Whig era una coalición de los nacional-republicanos y los antimasones, con el propósito de vencer a los demócratas de Jackson, que dominó la política norteamericana entre 1829 y 1837.

La importancia de los antimasones residió en su contribución al desarrollo de las teorías sobre conspiraciones en la política norteamericana en el siglo XIX, sin olvidar su profunda carga populista.

Antimasonismo y populismo en Estados Unidos en el siglo XIX