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miércoles. 29.06.2022
lavapies
 

Asistimos a un vaciado de la vida del Distrito Centro, una expulsión en toda regla que atenta al arraigo de las ciudadanas del centro de la Capital. De Lavapiés a Malasaña, de Las Letras a Ópera, se está subastando nuestro modus vivendi al mejor postor, bien venga a poner un alquiler vacacional, bien venga a abrir una nueva cadena de comida.

Presenciamos la paradoja de que a la par que nuestros representantes públicos se presentan los más castizos y adalides del madrileñismo, no defienden la genuinidad de los barrios del centro de Madrid. La vivienda es, y será, todo un problema durante este año que comienza y ni Comunidad ni Ayuntamiento van a hacer nada para solucionarlo. Además, están orgullosos de ello.

Los madrileños y madrileñas vamos a perder la oportunidad de que se cumpla en nuestro territorio la Ley de Vivienda que pone coto a los alquileres. Que evitará la especulación con pisos vacíos a través de recargos en el IBI - repercutiendo además directamente en las cuentas municipales - y que movilizará el parque público del alquiler a la vez que impedirá desahucios de familias sin alternativa habitacional.

Como anécdota personal, recibí en mi buzón un catálogo de Tecnocasa con ofertas en Getafe, Parla, Pinto… una invitación abierta para que abandone el barrio. Los vecinos y vecinas del Centro de Madrid hace mucho que hemos dejado de ser bienvenidos.

La diáspora de los vecinos del Distrito Centro es la causa de una pinza que aprieta el egoísmo del capitalismo y la connivencia de nuestros representantes públicos

La diáspora de los vecinos del Distrito Centro es la causa de una pinza que aprieta el egoísmo del capitalismo y la connivencia de nuestros representantes públicos municipales y autonómicos. Una pinza que regala nuestras aceras a terrazas interminables, a vehículos de la mal llamada movilidad compartida que pueblan las aceras y a automóviles de toneladas de acero en vez de a personas.

Tras dos años de pandemia, tras muchos aplausos a todo el personal sanitario, no hemos asistido a una materialización de estos. Al contrario, a pesar de la prórroga, 11.200 sanitarios y sanitarias observan el final de sus contratos con resignación y sin un reconocimiento real a los sacrificios que han llevado a cabo durante los últimos años. Abandonados sistemáticamente y obligados a ejercer la profesión de cuidar de los demás en espacios indignos, bajos comerciales sin ventilación ni luz natural ni accesibilidad.

Ante este capítulo, ¿dónde está la promesa de Almeida de facilitar un nuevo centro de salud para el Barrio de Las Letras? ¿Escucharía Andrea Levy las demandas de los cientos de vecinas que tomaron el Paseo del Prado y Antón Martín? ¿Cuántos doctores Garrido tendremos que sacrificar para que haya un nuevo Centro de Salud en la calle Gobernador? ¿O para que los centros de salud de Lavapiés, Palma Norte, Universidad y Cortes tengan una dotación material y personal suficiente?

Esas promesas están en el mismo cajón donde se han cocinado unos presupuestos aprobados in extremis y que no atajan las necesidades de las y los madrileños. Unos presupuestos que han dado muchas vueltas y que han sido situados en el centro de la guerra fratricida que vive el Partido Popular, teniendo de rehenes a la ciudadanía de Madrid.

En este contexto, devolver la vida al Distrito Centro resulta indispensable para ganar Madrid para todas. Una ciudad que se sitúe a la vanguardia de las políticas feministas e igualitarias, una ciudad libre de violencias lgtbifóbicas, una ciudad donde impere la movilidad sostenible y la contaminación no esté omnipresente en forma de parpusa sobre la ciudad. Una ciudad que no expulse a sus vecinos, que mantenga su identidad y su casticismo desde la pluralidad, la diversidad y la aceptación de todas las personas que vivimos en ella.

Ganar Madrid y los barrios de Lavapiés, Embajadores, Sol, Las Letras, Malasaña, Chueca y Ópera desde el corazón y el convencimiento, mostrando el compromiso del Círculo y de su militancia.

Desde el Círculo de Podemos Centro vamos a recuperar la calle y los barrios del Distrito Centro, apoyando las luchas vecinales y fomentando la actividad cultural y política desde el Espacio Olmo (calle de Olmo 20), ofreciendo nuestros recursos a las asociaciones, continuando la colaboración con Plaza Solidaria y siendo catalizadores de las demandas de las vecinas y vecinos.

Porque en 2022 “¡Sí se puede!” y, en 2023, podremos.


Por Víctor Manuel Rodríguez-Izquierdo, del Círculo de Podemos Centro de la ciudad de Madrid. Artículo originalmente publicado en el periódico NHU Lavapiés, Latina y Embajadores.

Un 2022 para devolver la vida al distrito centro de Madrid