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miércoles 18/5/22
Ayn Rand

Más conocida como escritora de novelas posteriormente adaptadas al cine y creadora de la corriente filosófica del objetivismo, en toda su obra subyace la defensa de los principios y valores del individualismo capitalista frente a cualquier forma de colectivismo o socialización.

Para Ayn Rand el sujeto es lo primero y no se debe esperar nada de la acción del gobierno que considera debe ser lo más pequeño posible. Parte de la base que el éxito depende de cada uno y que es el propio interés lo que mueve el mundo. Rechaza el concepto de que debamos ayudar a los demás, en cualquier circunstancia, antes que a nosotros mismos.  Las necesidades de los demás no pueden hipotecar la felicidad  de uno mismo de donde deduce una oposición total al altruismo y la generosidad.

Esta posición generó el rechazo de otros escritores como el estadounidense Gore Vidal que manifestó lo siguiente:

“A partir del momento en que las personas deben vivir en comunidad dependiendo los unos de los otros, el altruismo es necesario para la supervivencia” “ Rand siente una gran afinidad por las personas que hayan a sí mismas perdidas en una sociedad organizada. Son personas renuentes a pagar impuestos, que no soportan al Estado y sus leyes y que sienten remordimientos frente al dolor ajeno pero buscan endurecer sus corazones. A estas personas ella les ofrece una solución muy atractiva: el altruismo es el origen de todos los males, el interés individual es el único bien y si alguien es estúpido o incompetente ese es su problema”

La relación de Ayn Rand con las escuelas económicas se circunscribió a la Escuela Austriaca, impulsora del liberalismo, y sus lecturas recomendadas eran exclusivamente de Mises, Hayek, Hazlitt y Murray Rothbard impulsor del anarcocapitalismo.

La generosidad y la solidaridad no tienen lugar en el mundo de Ayn Rand. El derecho a la propiedad privada está por encima de cualquier otro. Sin ese derecho ningún otro se puede practicar. Se debe poder disponer de todo el producto de tu trabajo y no verse mermado por impuestos o gastos de la comunidad que considera expropiatorios y que atentan contra el “sagrado derecho de propiedad”.

Nacida en San Petersburgo como Alisa Zinóvievna Rosenbaumen en una familia acomodada que perdió sus propiedades en la Revolución rusa de 1917, emigró muy joven a los Estados Unidos y nunca volvió a su tierra natal. Sus primeros trabajos en la industria cinematográfica los fue compaginando con la escritura de guiones y libros en gran medida autobiográficos que la convirtieron en una escritora de gran éxito que vendía centenares de miles de ejemplares.

En 1935 empezó a escribir su novela más conocida  El manantial  que no se publicaría hasta 1943 en plena II Guerra Mundial. Al terminar la guerra Warner Brothers produjo una película basada en el texto protagonizada por Gary Cooper que da vida a un arquitecto innovador y creativo enfrentado a burócratas, parásitos y mediocres que pretenden boicotear su trabajo.

En  1945, Rand comenzó a escribir una novela a la que tituló The Strike (La huelga), en la que no eran los trabajadores los que se ponían en huelga sino los empresarios, que rechazaban lo que definían como “sovietización de la sociedad” Publicada varios años después como La rebelión del Atlas es considerada como la obra de ficción que mejor refleja la filosofía objetivista creada por Ayn Rand.

El libro narra la decadencia de los Estados Unidos como consecuencia del excesivo intervencionismo del gobierno. Divide Estados Unidos en dos clases: la de los "saqueadores" y la de los "no saqueadores". Los "saqueadores" están representados por la clase política y los cultos religiosos que piensan que toda actividad económica debe estar regulada y sometida a una fuerte imposición fiscal. Los "no saqueadores" son hombres emprendedores, los capitanes de empresa y los intelectuales que piensan que la solución está justamente en todo lo contrario. Entre ellos, y más en concreto, de los patronos, surge un movimiento de protesta que se concreta en una huelga de empresarios acompañada de sabotajes y desapariciones de empresarios y emprendedores.

Para Ayn Rand un país no puede vivir sin su clase empresarial y la política debe subordinarse a las necesidades de la economía empresarial. Aboga por volver al espíritu de los colonos que lucharon contra Inglaterra en el siglo XVIII y contra el intervencionismo estatal y la defensa de sus derechos individuales. Lo que propone Rand es volver al origen de la tradición americana, en la que el héroe ya no es un granjero solitario en medio de la pradera, sino el patrono que lucha contra el intervencionismo del Estado.

Mujer contradictoria defendía el ateísmo, el derecho a producir, distribuir y consumir drogas (a pesar de condenar su utilización). La libertad es para ella libertad para equivocarse, tomar drogas y  e incluso suicidarse. Rechazaba el reclutamiento forzoso de soldados al que equiparaba con la esclavitud. Defensora del derecho de las mujeres a abortar y a que cada individuo tenga derecho absoluto sobre su vida y su cuerpo. Igualmente rechazaba cualquier tipo de censura tanto de propaganda comunista, nazi o de ponografía. Consideraba que solo se debían castigar los actos delictivos no las ideas. Afirmaba que cualquier intento de que el Estado limitase la expresión de ideas "erróneas", "equivocadas" o "peligrosas" solo podía terminar en una censura total de las ideas "impopulares".

En palabras de María Blanco González, doctora en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid y profesora de Historia e Instituciones Económicas en la Universidad CEU-San Pablo, que ha estudiado su obra:

“Desde la escuela de Salamanca hasta Adam Smith la filosofía económica y la filosofía moral fueron de la mano en la mayoría de los casos. La profesionalización de la economía y la parcelación respecto a otras disciplinas ha jugado a nuestro perjuicio. A medida que los estudios se restringían a aspectos puramente económicos, se aderezaban con el aprendizaje y mejora de herramientas como la estadística y las matemáticas, se han ido abandonando la construcción de los cimientos filosófico-morales de la Economía” “ Por otro lado destaca, y yo estoy de acuerdo, como en ocasiones, a lo largo de la historia el liderago intelectual no ha contado con la aprobación de los ambientes académicos, sino que muchas veces ha recaído en pensadores cuya genialidad justamente ha consitido en cuestionar la ortodoxia, como es el caso de Ayn Rand”

Fuentes y referencias

Para un mayor conocimiento de la vida y obra de la autora. María Blanco González | Mujeres Economistas. (Páginas 349-383) Luis Perdices de Blas y Elena Gallego Abaroa (coordinadores). Ecobook 2007.

Ayn Rand defensora acérrima del capitalismo liberal