lunes 01.06.2020

¿Madrid que bien resistes?

"Nadie sabe por qué el resultado no ha sido el esperado. Nosotros tampoco".

Pablo Echenique secretario de Organización de PODEMOS

El mapa electoral de Madrid tras las últimas elecciones del 26 J aparece fuertemente alterado con respecto al que fijaron las elecciones municipales del 24 M de hace un año.

Por desgracia, vuelve a presentar inquietantes similitudes, incluso agravadas, con el que mostraba tras las precedentes elecciones municipales de hace ya 5 años ( 2011).

La principal intención de los gráficos que a continuación se muestran es brindar una especie de cartografía sobre la que situar los análisis de lo sucedido en Madrid (capital) en este frenético año electoral, con declives y ascensos en tres etapas.

Análisis al que invito al lector, eso sí con la sugerencia de que, si lo considera de interés, siga las recomendaciones que a ese propósito se hicieron al comienzo de otro artículo anterior a éste, considerando principalmente:

  • Los aciertos del adversario -cualquiera que este sea- que nos han perjudicado
  • Los errores propios de los que el adversario se ha beneficiado

Así como:

  • Los errores del adversario de los que salimos beneficiados; aunque evitando en este caso huir del espejismo que puede llevarnos a atribuir tales ventajas a méritos propios.
  • La identificación de los aciertos propios – cuando les haya- que han logrado perjudicar de verdad al adversario, más allá de dejarnos satisfechos.

Desde las elecciones municipales del año pasado (24 M) hasta las últimas generales (26 J), la lista UP de la coalición entre Podemos (PD’s) e Izquierda Unida (IU) ha perdido en Madrid capital un tercio de su apoyo popular con respecto al que tuvo la suma de Ahora Madrid (AM) e IU ( por separado ) hace un año.

En alguno de los distritos más ‘señeros’ por sus excelentes resultados hace un año (Puente de Vallecas), los votos reunidos por UP en esa última ocasión han descendido la quinta parte (22,2%); pero donde siempre tuvo menor arraigo (Retiro, Salamanca, Chamartín), los obtenidos no llegan al 60% del apoyo conseguido en las municipales.

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Elaboración propia a partir de los datos oficiales del Ministerio del Interior y del Ayuntamiento de Madrid

Ese declive, se ha producido de modo aparentemente aún más intenso en la última convocatoria (26 J). En efecto, entre las dos elecciones generales la pérdida en el conjunto del municipio (22,2%) aparece como casi el doble de la registrada entre las municipales (24 M) y las generales de diciembre.

Ese primer descenso de la suma de PODEMOS e IU con respecto a la suma de ésta y Ahora Madrid entre esas dos elecciones sucesivas -24 M y 20 D-, es solo del 13,7% de media, aunque con pérdidas aún mayores -casi de la cuarta parte- en los distritos más conservadores (como Salamanca, Retiro y Chamartín); y en cambio con disminuciones más bien ligeras en los distritos ‘clásicos’ de las izquierdas (Puente de Vallecas, Villa de Vallecas y Villaverde).

Pero es que, al mismo tiempo, se produce entre las fechas antes señaladas una notoria recuperación de IU (que en las municipales, en plena crisis de la formación, no había logrado ni de lejos el 5 % mínimo requerido para entrar en el reparto de actas de concejal).

Así pues, descontando ese efecto, el declive de PODEMOS en diciembre respecto a los resultados de Ahora Madrid unos meses antes en las municipales, ha sido bastante mayor (27,6%) que el anteriormente señalado, con caídas muy fuertes (en torno al 40%) en los distritos conservadores, donde en las municipales la lista Ahora Madrid obtuvo muy apreciables resultados.

Simultáneamente, el 26 J registra una importante recuperación en el PSOE (incremento de 32,3 % como media, con ascensos superiores al 60 % en distritos tales como Centro, Retiro y Chamberí).

Dicha recuperación tiene lugar principalmente en las generales de diciembre (20 D), con un aumento entonces del 22%, probablemente por los pésimos resultados en las municipales, como consecuencia combinada en aquel momento del ascenso de Ahora Madrid y del efecto negativo (factor k<1) del cabeza de la lista socialista para el Ayuntamiento.

Pero, además, entre las dos elecciones generales (20 D y 26 J) el PSOE continúa recuperándose, aunque de modo mucho más leve (un 7,5% de media, con registros del doble en los distritos conservadores en donde por el contrario la coalición UP sigue perdiendo el terreno ganado en las municipales)

HIPÓTESIS SOBRE FLUJOS

Lo que seguramente resulte más significativo para el análisis de la evolución experimentada desde el 24 M y sobre todo de los últimos resultados electorales, son los movimientos o flujos de votos que se han registrado.

Aun sin poder determinar o cuantificar con precisión  la entidad y la múltiple orientación de los mismos, lo que sí cabe establecer son hipótesis lo suficientemente verosímiles y razonables como para extraer algunas conclusiones válidas para la acción futura.

Dentro de la variada combinatoria que cabe hacer- desde criterios puramente matemáticos- sobre los flujos de distinto signo y con diferente origen y destino, ha de hacerse una primera criba de verosimilitud con criterios estrictamente políticos.

Sobre esa base cabe descartar, por irrelevantes, bien sea los transvases que cabría considerar entre opciones políticamente muy distantes, bien sea los que con análogo comportamiento pueden darse entre dos opciones próximas pero indistintamente en cualquiera de ambos sentidos, dado que se compensarían sin alterar los resultados (saldos).

Desde un planteamiento así, los polos de entrada o salida que cabe considerar para dichos flujos, serían cada uno de los 4 partidos principales, junto con el más relevante a estos efectos, es decir la abstención o dicho de otro modo el “quinto partido”.

Haciendo un ejercicio con los datos reales (del conjunto del municipio) sobre el comportamiento de los flujos entre las elecciones municipales de 2015 y la generales de 26 J , se podrían establecer los siguientes resultados:

Aumento de la participación(o disminución de la abstención y de los votos nulos y blancos)

108.913 votos válidos

Incremento de votos del PP………………………………………………………………………………..132.018 votos

Incremento de votos de C’s………………………………………………………………………………….100.166 votos

Incremento de votos de PSOE………………………………………………………………..………………80.367 votos

Disminución votos  de UP ( PODEMOS + IU)…………………………………………………………180.531 votos

Esta última disminución podría desglosarse, por un lado, en 80.367 votos “de regreso” al PSOE (con origen tanto en antiguos votantes de IU como de PODEMOS) y, por otro en el resto de la “pérdida” (100.164) que habrían ‘emigrado’ hacia la abstención.

A su vez el saldo negativo de abstencionistas entre ambas elecciones, incrementado con los ‘emigrados’ a ese reino desde UP, daría un total de 209.077 antiguos abstencionistas ‘movilizados’ ahora por el 26 J.

De ese ‘quinto partido’, 132.018 habrían desembarcado en la derecha azul (PP) mientras que los restantes 77.059 habrían viajado hacia la naranja (C’s); ésta, además, se habría beneficiado de 23.000 mil antiguos votantes de su predecesora UP y D, hasta completar así el incremento experimentado por la formación de Rivera entre las municipales de hace un año y las generales del mes pasado.

Todo ello se corresponde bastante bien con el diferente comportamiento de la abstención el 26 J según distritos (muy baja en distritos conservadores y relativamente alta en aquellos en que UP cuenta con mayor arraigo).

Naturalmente el impulso hacia la mayor o menor movilización resulta ser muy de variado signo. Pero a riesgo de simplificar en exceso pudiera decirse que la primera– la de signo conservador- responde al clima sociopolítico de incertidumbre o si se quiere al temor (Brexit), junto con una muy eficaz organización (PP) en el reclutamiento del voto; mientras que la segunda presenta un neto perfil de descontento o decepción, dentro en una variada gama de motivaciones.

En cualquier caso, lo verdaderamente reseñable- además de preocupante- es el retorno del mapa municipal-distrital, en coordenadas “I-D”, al punto de origen previo al 24 M, e incluso con avances- aunque ligeros-de ‘las derechas’ respecto a sus posiciones de 2011: de los 21 distritos, ‘las izquierdas’ en conjunto –que en mayo de 2015 llegaron a ser mayoría en 15 de ellos– , ahora tan solo mantienen la mayoría –mucho más ajustada- en cinco (Centro, Puente de Vallecas, Villa de Vallecas, Villaverde y Vicálvaro).

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Elaboración propia a partir de los datos oficiales del Ministerio del Interior y del Ayuntamiento de Madrid

ERRORES PROPIOS/ACIERTOS AJENOS. Y VICEVERSA.

En las elecciones municipales de 2015, Ahora Madrid -la lista apoyada por PODEMOS- consiguió situarse por encima de la del PP en la mitad más uno de los distritos madrileños y con amplísimo margen en 6 de ellos.

Tras las últimas elecciones generales (26 J), la nueva coalición UP, solo se sitúa por encima del PP en tres distritos (Centro , Puente de Vallecas y Pueblo de Vallecas) y con neta superioridad solo en uno de ellos (Puente de Vallecas).

En los distritos más conservadores, donde Ahora Madrid llegó a obtener en mayo de 2015 resultados apreciables (superiores en todos los casos al 20%), las diferencias con el PP se han vuelto a hacer abismales, quedando los resultados de la coalición UP en las generales del 26 J apenas por encima del 10%

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Elaboración propia a partir de los datos oficiales del Ministerio del Interior y del Ayuntamiento de Madrid

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Elaboración propia a partir de los datos oficiales del Ministerio del Interior y del Ayuntamiento de Madrid

Pese a la muy notable recuperación del PSOE tanto el 20 D como el 26 J, los resultados conjuntos de ‘las izquierdas’ en la capital de Madrid tras los últimos comicios, se alejan del dominio alcanzado hace un año en las municipales, tanto en el municipio en su conjunto como en la mayor parte de sus distritos, cuando, por entonces, lograron trastocar la cartografía dominante desde mediados de los 80.

Ese avance sobre el que se pudo cimentar un gobierno de progreso tras casi tres décadas de gobiernos municipales de las más rancias derechas (Álvarez del Manzano, Gallardón y Botella), hoy se ve francamente comprometido por el que han conseguido imprimir, en este último año, esas mismas ‘derechas’ de siempre de consuno con las pretendidamente renovadas.

El recuerdo de los casi treinta años que tuvieron que transcurrir para que aquello sucediese el 24 M, y la memoria asimismo de la errática política municipal en la etapa inmediatamente siguiente a la muerte de Tierno Galván, años y prácticas que sin duda allanaron el camino para el retorno de las derechas a finales de los 80’, deberían funcionar como una seria advertencia para tratar de que el resquicio de esperanza abierto hace poco más de un año no vuelva a cerrarse de modo irreparable.

Quedan poco menos de tres años. Aún es tiempo.

¿Madrid que bien resistes?