martes 22.10.2019

Respondiendo a Martínez-Reverte

El nieto de un fusilado en la tapia del cementerio de Este responde al artículo titulado "Comisionado" de Jorge Martínez-Reverte.

El nieto de un fusilado en la tapia del cementerio de Este responde al artículo titulado "Comisionado" firmado por Jorge Martínez-Reverte.

EL PAIS

(Captura de elpais.es)

Sr. Martínez-Reverte:

Esa señora que acaricia la foto de su padre es mi madre Mari Luz, y por tanto ese hombre es mi abuelo, Ángel Montero Alvarez, a quien desgraciadamente no pude conocer. Siempre en tono muy bajito -por si alguien nos oía-, me repetía que dónde estaría enterrado su padre para ir a llorarle. Para depositar ante su tumba un sencillo ramo de flores. Como tantos otros, no hay tumba de mi abuelo. Solo una tapia. Tras muchos esfuerzos, y a pesar de las trabas, en ¡2007! mi madre pudo cumplir su sueño ante la tapia donde fue fusilado, el 5 de septiembre de 1939.

El 19 de julio de 1936, mi abuelo Ángel, de 41 años de edad, con seis hijos -el pequeño de dos años- formó voluntariamente parte del Comité del pueblo de Majadahonda. Como historiador, usted sabrá que los golpistas, armados, tomaban los pueblos de España poniéndolos al servicio de las tropas fascistas, al mismo tiempo que iniciaban una represión brutal hacia todos aquellos que defendían la legalidad republicana vigente. Mi abuelo, junto a otros compañeros, armados, consiguieron que los falangistas, también armados, no tomaran por la fuerza el pueblo. Dígame, señor Reverte, qué otra posibilidad tenían. Mi abuelo se la jugó y yo estoy orgulloso de ello. Sirvió en el frente de Madrid como enlace, con su bicicleta y por la noche bajo el fuego enemigo.

Al acabar la contienda fue uno de tantos que creyeron que, al no tener delitos de sangre, podría volver a la normalidad familiar y… ese fue su error. En un consejo de guerra sumarísimo, donde acusación y defensa eran los mismos verdugos, fue condenado a muerte por... ¡auxilio a la rebelión!, por su afiliación al PSOE y UGT, y por ser miembro del Comité de defensa republicana en Majadahonda.

Ahora solo pedimos su reconocimiento, la verdad y la reparación, porque nos sentimos identificados con lo que hicieron. Y créame señor Reverte, estoy orgulloso del abuelo Ángel y no sentiría lo mismo si mi abuelo hubiese estado alineado con los golpistas fascistas que instalaron un régimen dictatorial a sangre y fuego y que duró cuarenta años. Porque la justicia y la verdad no son consanguineas y no entienden de filiaciones. El dolor de todas las victima es otra cosa.

Los fusilamientos en el cementerio del Este entre 1939 y 1944, concluida la guerra, solo buscaron la venganza y el exterminio, como ejemplo para el futuro. Y el futuro que nosotros queremos construir es el conocimiento de la verdad y el agradecimiento a todos aquellos que no dudaron en jugarse la vida por la emancipación, la libertad y la justicia.

Tendremos memorial para todos, no le quepa la menor duda, aunque no tengamos amigos en el Comisionado. Será institucional o no, pero será. El 14 de abril nos reuniremos de nuevo, como todos los años. Y usted y su amigo Pepe quedan invitados.

Respondiendo a Martínez-Reverte