Lunes 17.06.2019

La nueva política en Madrid… y sus alrededores

Ignacio Aguado y José Manuel Villegas. (Foto: Twitter)
Ignacio Aguado y José Manuel Villegas. (Foto: Twitter)

La ultraderecha ya está en las instituciones madrileñas, por el respaldo sin fisuras de Rivera, Arrimadas, Aguado, Villacís, Garicano...

Los nuevos líderes políticos están creando una nueva forma de hacer política, es normal, los tiempos han cambiado y como digo en mis intervenciones relativas a la globalización empresarial –mi especialidad profesional-, la constante hoy, es el cambio.

Pero el cambio al que hago referencia es a la aceptación del cambio como un proceso más en nuestra vida cotidiana. Podemos explicarlo fácilmente con los avances tecnológicos. Ahora no esperamos a la “última” tecnología existente en el mercado, sino que adquirimos la versión de este año, sabiendo que al adquirirla –ésta- en breve espacio de tiempo quedará obsoleta. Esto ocurre, porque la tecnología ya no espera un momento para introducir un cambio, lo hace de forma habitual de forma continua o constante.

Pero esto nada tiene que ver con el cambio de ideas o cambiar según me interese. Los intereses legítimos, que están impregnados por las ideas, no cambian, lo que cambia es el entorno. Por ello, hablamos de procesos de adaptación al entorno.

Por ejemplo, la igualdad es un principio que los socialistas –la socialdemocracia- llevamos en el ADN. Este es el principio y el entorno ha supuesto que en determinados momentos centrásemos nuestra lucha en la ampliación de derechos (matrimonio homosexual, lucha contra la violencia de género, etc.) en una constante adaptación a las nuevas demandas sociales. El entorno condiciona los resultados, pero el principio, sigue siendo el mismo.

El señor Ignacio Aguado –Ciudadanos Comunidad de Madrid- el domingo pasado por la mañana, ha estado en la carrera popular contra la violencia de género, dando a entender que apoya esta lucha, que cree en esta defensa y lucha social. Se ha hecho todo tipo de fotos. Por la tarde del domingo, el mismo señor Aguado, se reunió con VOX -en secreto, en un hotel– para llegar a un acuerdo de gobierno con ellos; partido político que está –precisamente- en contra del Pacto de Estado contra la violencia de género. En esta ocasión, el señor Aguado no quiso fotos.

¿Hay algún principio que esté detrás de esta actuación?, desde mi punto de vista, no. Lo que hay es la búsqueda de una oportunidad, sin importar los principios…, precisamente.

Vuelvo a explicar el cambio, al que hacía referencia antes. Los cambios, cuando aluden al entorno pero resguardan los principios o derechos que les asisten lo podemos denominar “tránsito a la modernidad”. Los cambios por razones de oportunidad en España –popularmente- se conocen como “cambio de chaqueta” y el que lo ejecuta, un chaquetero.

Esta forma de hacer política, de Ciudadanos, está generando una serie nueva de conceptos que, regidos por la falta de principios, nos llevan a un cambio sin precedentes. Para muestra, un botón:

  • Intercambio de cromos: negociación de partidos políticos que pueden configurar una mayoría de gobierno, siempre y cuando no sea Ciudadanos. Si quien genera este proceso de negociación, es Ciudadanos, entonces se denomina regeneración.
  • Regeneración política: establecer un sistema por el cual el clientelismo desaparezca de la política, en el que luchar contra la corrupción y/o generar políticas de no permanencia mayor en los cargos políticos será la acción del gobierno de turno. Esto operará a todos los partidos políticos en España, salvo a Ciudadanos. Si Ciudadanos utiliza el “transfuguismo político” se ha de denominar, oportunidad democrática.
  • Cambio necesario: cuando un partido político lleve más de 20 años en una Comunidad Autónoma, es necesario realizar un cambio, para lo que Ciudadanos se presta como regenerador (con la salvedad vista antes), sirva como ejemplo Andalucía. Si el cambio afecta al Partido Popular de Madrid, en este caso el partido ha de estar al menos 50 años en el poder, para cumplir esta premisa.
  • Extrema derecha: lo fue Hitler, nadie más. Vox es un partido de derechas, casi de centro.
  • Partido Popular: mi socio prioritario, mi partner. Siempre que se mencione al Partido Popular, se ha de hablar de presunción de inocencia.
  • Partido Socialista: en terminología “naranja” es igual a ERES de Andalucía y partido que apoya a los independentistas. El mal de España, Mefistófeles (si usted es creyente), el Demonio…vaya.
  • Líder de la oposición: ser el líder del tercer o cuarto partido político más votado en unas elecciones. El segundo partido más votado, si es de derechas, un partner; si es de izquierdas, un intruso.

Bromas aparte, Ciudadanos está en una encrucijada; o generarse un espacio basado en principios –del liberalismo, por ejemplo- o buscar en cada momento lo que le favorece electoralmente. Lo primero lleva tiempo, paciencia y trabajo. Lo segundo es inmediato y como viene… se va.

A día de hoy, constituida la mesa de la Asamblea de Madrid, Ciudadanos ha dado sus votos para que la vicepresidencia la ocupe Vox. En efecto, la ultraderecha ya está en las instituciones madrileñas, por el respaldo -sin fisuras-, de Albert Rivera, Arrimadas, Aguado, Villacís, Garicano, etc.

Espero que los socios europeos de los “liberales” españoles se preparen a negociar con Le Pen, Salvini o Nigel Farage, pues para Albert Rivera estos señores pertenecen al centro derecha.

La nueva política en Madrid… y sus alrededores