viernes 23/10/20

¿Para el inicio del curso escolar tiene alguien un manual de instrucciones en el cajón?

Cara el próximo curso escolar, de entrada, hay que conciliar dos derechos fundamentales, el de la salud y el de educación.

Me sorprende especialmente en los tertulianos, que proliferan en los diferentes medios, su extraordinario conocimiento en todos los temas. Saben de política, de economía, de filosofía, de epidemias, ya hasta del sexo de los ángeles. Ah, se me olvidaba, también por supuesto de educación, sin que hayan pisado un aula desde sus tiempos de universidad. Y todos han sembrado la idea de que desde el Ministerio de Educación cara el inicio del próximo curso escolar, cambia de opinión, rectifica, improvisa… Y esta idea ha calado en la sociedad. ¿Se puede tener una solución definitiva para una cuestión inestable y en gran parte desconocida?  Podría ocurrir que en las fechas previstas para el inicio del curso escolar estuviéramos de nuevo confinados. Vamos a ver, por favor, un poco de sentido común, naturalmente que hay que andar con pies de plomo, porque todo lo condiciona la evolución de la pandemia. A veces tengo la impresión de que algunos no se enteran de que en España estamos inmersos en una pandemia, que pone patas arriba la sanidad, la economía, la educación, etc. Yo, como docente de profesión con una larga trayectoria de 38 años, me tomo la licencia de exponer unas intrascendentes reflexiones sobre las directrices cara el inicio del próximo curso escolar, por supuesto, sin cuestionar las opiniones de esos tertulianos tan egregios y conspicuos. Yo no soy más que un profesor de secundaria de la especialidad de Geografía e Historia. Ahí van.

Cara el próximo curso escolar, de entrada, hay que conciliar dos derechos fundamentales, el de la salud y el de educación. El de salud afecta directamente al alumnado y al profesorado, mucho de este, sobre todo, en las ciudades, de una edad ya madura, rozando la edad de riesgo. Y también a la familia y al resto de la sociedad. ¿Cuál es más importante? Además, está el tema de la conciliación laboral. Muchos padres lo tienen muy complicado, a no ser recurriendo a los abuelos, que están también en edad de riesgo. En los Centros, hay que salvaguardar las condiciones de salud, siendo muy distintas en Infantil, Primaria y Secundaria. Para ello, será imprescindible más personal de limpieza, sanitario-como un ATS según el tamaño del Centro- y de profesorado. Que nunca será el suficiente. Seguro. ¿Cómo hay que organizar el transporte escolar, los comedores, los recreos y las actividades extraescolares? Habrá que preparar nuevos espacios, en el caso de que los haya, ante la posible disminución de las ratios. Si hay que compaginar la enseñanza presencial y on line, habrá que preparar los Centros y al alumnado con el adecuado equipamiento. No hay que olvidar que determinados alumnos por sus condiciones familiares no disponen de él. Por supuesto también formación del profesorado para esta nueva modalidad de enseñanza. Y se deberían incrementar los equipos de orientación ante esta situación que ha tenido que afectar emocionalmente al alumnado.  Los Equipos Directivos de los Centros tendrán un trabajo arduo, para aplicar la normativa de carácter sanitario y la organización de la tarea docente, que será distinta a la de los cursos escolares anteriores. 

Las competencias educativas son de las comunidades autónomas, pero da la impresión que ahora estas solicitan al Ministerio que marque unas directrices

Las competencias educativas son de las comunidades autónomas, pero da la impresión que ahora estas solicitan al Ministerio que marque unas directrices. Y si las marca, algunas comunidades se quejarán de que menoscaban sus competencias. Obviamente, todas estas medidas requieren financiación, que será insuficiente a pesar de los 2.000 millones que los gobiernos autonómicos recibirán para educación. Como siempre, esto es la cuadratura del círculo, ninguna comunidad autónoma está de acuerdo con el reparto. Unas quieren el criterio de la población, otras priorizar la dispersión geográfica, ya que esta supone un mayor gasto a la hora de prestar los servicios públicos. A la hora del reparto se debería tener en cuenta que algunas comunidades autónomas han renunciado al cobro de determinados impuestos, como el de patrimonio y sucesiones, lo que debería entenderse que tienen autosuficiencia económica. Porque es de una inmensa muestra de cinismo el renunciar al cobro de determinados impuestos autonómicos y luego se reclamen más   recursos al Estado. El paradigma de esta actuación es la Comunidad de Madrid, que es seguida con auténtico frenesí por el resto de comunidades de cualquier filiación política. Como señalaba en este mismo medio Alfonso Roldán en su artículo Paraísos ultras, la Comunidad de Madrid se ha convertido en un auténtico oasis fiscal, o paraíso fiscal, con una práctica de dumping fiscal. Según apuntaba recientemente Jaime Cedrún, secretario general de CCOO de Madrid en una entrevista en Cuarto Poder, la Comunidad de Madrid “ha regalado 1.400 millones de euros en el impuesto de patrimonio y en el impuesto de sucesiones a los 15.000 multimillonarios de la región”. Y es que el 70 por ciento de las grandes fortunas de España se refugian en Madrid por el impuesto de patrimonio.

Si yo fuera Director de un Centro estaría profundamente preocupado. Si en mi Centro irrumpe un rebrote, ¿un padre o un profesor podrá recurrir ante la justicia aduciendo que no se han cumplido determinadas normas de protección de la salud o que no han sido las adecuadas? Conociendo la justicia española, a mí me preocupa. En caso de una sentencia condenatoria, ¿quién será el responsable?  

Al Ministerio de Educación se le acusa de bandazos y de improvisación. Ahora parece que ha decidido iniciar el curso en septiembre de una manera normalizada. ¿Y si antes, al inicio o durante el curso irrumpe un rebrote? ¿Tiene alguien en algún cajón un manual de instrucciones para abordar de una manera completa y definitiva esta situación tan excepcional? Por favor, que lo saque, porque de profetas del ayer están las tumbas llenas. Como también de los que aciertan las quinielas los lunes.

¿Para el inicio del curso escolar tiene alguien un manual de instrucciones en el cajón?