martes. 25.06.2024

“No hay ningún acuerdo”. “Quedan algunos flexos importantes por cerrar”. Pero existen “expectativas fundadas” de que un acuerdo quede sellado “en las próximas semanas”. De este modo, los líderes sindicales resumieron el estado de la negociación entablada en febrero con los empresarios para la reforma de la negociación colectiva, el marco donde discurren las relaciones laborales de 80 por ciento de la población asalariada en España.

El acuerdo con los empresarios “busca un doble equilibrio”, afirmó el secretario general de UGT, Cándido Méndez, en una comparecencia junto al líder de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, para explicar este jueves los avances en la negociación. Se trata, en primer lugar, de mantener la cobertura de la negociación colectiva, mejorando la capacidad de adaptación de las empresas, a través de mecanismos de flexibilidad interna, que se aplicarán en función del tamaño de las empresas.

Además, el pacto pretende abrir ámbitos de negociación en la empresa durante la vigencia del convenio del sector.

El pacto supondrá además establecer un “nuevo modelo de gestión de las discrepancias y de los bloqueos en el ámbito de la negociación colectiva”, añadió el líder de UGT. Este nuevo modelo se habilitará a través de la utilización de comisiones paritarias y de los servicios de mediación y arbitraje, creados en los años 90, hasta ahora voluntarios.

El objetivo es conseguir una reducción drástica de los 350.000 conflictos laborales anuales que actualmente se resuelven en los juzgados. Asimismo, se pretende evitar la “arterioesclerosis” en el contenido de los convenios colectivos, añadió el líder ugetista.

Legimitación, vigencia y estructura

“Hay que trasladar al papel el contenido de los acuerdos”, explicó con cautela el líder de CCOO, Ignacio Fernández Toxo. Entre los contenidos destacan tres materias como son la legitimación de las partes, la vigencia de los convenios y la estructura de la negociación colectiva.

En cuanto a la legitimación, se pretende reforzar el papel negociador de empresarios y sindicatos, tanto en la empresa como en el sector, avanzó Toxo. Por lo que hace a la vigencia, se establecerán unos plazos máximos, cuando no haya acuerdo sobre la renovación de un convenio colectivo. Y se arbitrarán soluciones para los casos en que no haya acuerdo.

En este sentido, se pretende evitar que el convenio pueda quedar bloqueado, como sucedió en el caso de los controladores aéreos, cuyo convenio permaneció bloqueado durante once años. Estas situaciones con muy escasas en el ramillete de convenios que negocian CCOO y UGT, casi un 94 por ciento del total. “Pero generan alarma”, afirma Toxo, en alusión al caso de los controladores. “Habitualmente no hay bloqueos de la negociación”.

En caso de bloqueo de convenio, empresarios y sindicatos tendrán que someterse a los servicios de mediación y arbitraje, unos procedimientos nacidos en los años 90, y que hasta ahora son voluntarios. En cualquier caso, la protección al trabajador permanecerá, al evitarse que, en caso de disputa, el convenio decaiga, como deseaban los empresarios. Se prevé incluso retocar el Estatuto de los Trabajadores para que incluya la obligación de que los convenios recurran a estos mecanismos extrajudiciales.

Reformar la reforma laboral

Cada uno de los sectores tendrá que definir cuál es la estructura de la negociación colectiva. Se pretende reforzar el papel del convenio de empresa. Según Toxo, se tratarán de corregir el “desaguisado” que produjo la reforma laboral aprobada en 2010, que prevé que las empresas logren esa flexibilidad a través de los descuelgues, “una vía inapropiada”, según Toxo.

El acuerdo permitirá a las empresas negociar su propio convenio aunque esté vigente el convenio del sector, según se ha conocido en días anteriores. Sólo se permitirá a las empresas negociar aquellas materias “que no estén reservadas a un ámbito superior”, dijo este jueves Toxo. Esto es, las materias que determine la ley o los acuerdos, afirmó el líder de CCOO que admitió, no obstante, que el acuerdo en este sentido “no está cerrado totalmente”.

Las empresas que deseen negociar su propio convenio tendrán que cumplir tres requisitos. En primer lugar deberán contar con un informe preceptivo de la comisión paritaria. Además, el nuevo convenio deberá ser negociado por los sindicatos de la empresa, que deberán contar además con el consejo de los sindicatos del sector. Por último, y en caso de discrepancia, se aplicarán las condiciones más favorables para el trabajador, a fin de evitar que empeoren salarios, jornadas y otras condiciones.

El pacto erradicará los convenios franja y establece el centro de trabajo como el espacio más pequeño en el que se pueda firmar un convenio, para evitar así la descentralización hacia categorías profesionales.

Mejorar el funcionamiento de las Mutuas

Respecto a las Mutuas, empresarios y sindicatos disponen de un acuerdo “muy avanzado” que se incorporará, en forma de enmiendas, a la ley de Seguridad Social que se tramita actualmente en el Congreso. Así, las Mutuas verán su papel reforzado, aunque deberán someterse a un mayor control por parte de los sindicatos, que pretenden “acomodar sus ingresos a los compromisos de prestaciones”, señaló Toxo.

Se creará un registro que emita un informe trimestral con la evolución del absentismo, a fin de evitar las faltas injustificadas al puesto de trabajo. Además, las Mutuas aumentarán su cooperación en el tratamiento de la enfermedad profesional. No llegarán a dar altas ni bajas, pero verán aumentada su colaboración con la Seguridad Social. Esta cooperación se concretará en que facilitarán pruebas diagnósticas, procesos de rehabilitación, entre otros.

En este sentido, Toxo criticó el papel de las Mutuas que ofrecen un tratamiento “muy insuficiente” de las enfermedades, sobre todo en caso de muerte, añadió, tras referirse a un informe “riguroso” elaborado por ISTAS –instituto dependiente de CCOO, que habla de 16.000 fallecimientos anuales por enfermedad profesional, y no de cinco, la única cifra que reconocen las Mutuas. “Las Mutuas no están prestando el tratamiento de las enfermedades profesionales que deberían”, añadió, tras señalar los efectos “muy negativos” que el subregistro tiene para las familias de los fallecidos. 

Dispuestos a hablar de salarios

“Nosotros estamos dispuestos a hablar de salarios, con todas las consecuencias”, afirmó Méndez, respecto a la polémica abierta sobre el mecanismo de fijación salarial. El líder de UGT matizó, sin embargo, que empresarios y sindicatos tienen “un acuerdo que está en vigor”, hasta finales de 2012. Con todo, Méndez defendió el actual sistema de salarios y dijo que “un país con una inflación endémicamente alta no pude renunciar al objetivo de inflación prevista, incluyendo la productividad”, como hasta ahora.

Por otro lado, Toxo y Méndez anunciaron que, tras la firma del acuerdo sobre negociación colectiva, los agentes sociales estudiarán diversas iniciativas relacionadas con el empleo, entre las cuales destacaron las relacionadas con la fiscalidad, el crédito y el cambio del modelo productivo, con mayor peso de industria y menor de la construcción. En este sentido, Méndez destacó la importancia del contrato de formación. Otros asuntos a debatir estarán relacionados con el contrato a tiempo parcial y el fijo discontinuo como alternativa al temporal, así como un plan especial para jóvenes. 

Toxo y Méndez ofrecen detalles sobre su acuerdo con los empresarios