Miércoles 26.06.2019

Corrupción versus corrupción

La nueva denuncia contra la expresidenta y los miembros de su gobierno sirvió para detener, al menos momentáneamente, la atención que la sociedad está dando a las denuncias que rompieron el cerco mediático que protege a la actual administración.

La corrupción de la era kirchnerista volvió ayer a la escena principal tras una investigación periodística del diario La Nación, que arrojó como resultado la detención de once personas, entre ellas, el exsecretario de gestión del Ministerio de Planificación, Roberto Baratta, y un grupo de empresarios que supuestamente se habrían beneficiado con dinero proveniente de coimas de la obra pública. Por esta denuncia, la expresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, fue citada a indagatoria para el lunes 13 de agosto.

La investigación se basa en los apuntes del exchófer de Baratta, quien supuestamente registró durante diez años los recorridos a bordo de su coche en diferentes cuadernos. En estos recorridos se habrían realizado presuntos pagos de coimas provenientes de empresarios del sector energético y de la obra pública.

Los medios de comunicación oficialistas dedicaron ayer la jornada a la difusión de las detenciones de exfuncionarios y empresarios ligados al anterior gobierno. El impacto de la noticia en la opinión pública tuvo el efecto deseado por el oficialismo que no logra detener el descontento general y la desaprobación del 75 por ciento del electorado. La nueva denuncia contra la expresidenta y los miembros de su gobierno sirvió además para detener, al menos momentáneamente, la atención que la sociedad está dando a las denuncias que rompieron el cerco mediático que protege a la actual administración.

La corrupción macrista no surte el mismo efecto, aún cuando las pruebas y evidencias son más contundentes que los escritos de un chofer. La comprobación del lavado de dinero efectuado por el macrismo durante las campañas electorales de 2015 y 2017, producirían similar impacto en la opinión pública; sin embargo el poder de los medios macristas logra encubrir lo que provocaría un verdadero escándalo.

La denuncia de La Nación llega en el momento de menor popularidad de Macri. La noticia que da cuenta de los apuntes de un exchofer se ubica en las portadas de los diarios del poder, que encuentran de este modo la excusa perfecta para esquivar los temas inflación, desempleo, pobreza, precariedad laboral, tarifazos, y por supuesto, corrupción. El diario La Nación evita de esta manera mencionar que el gobierno decidió apartar al fiscal que debía investigar el caso de los falsos aportantes de la campaña oficial, maniobra de corrupción en la que los delitos son “robo de identidad” , “falsificación de documentos” y “lavado de dinero”.

Corrupción versus corrupción