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miércoles 25/5/22

Aquí, “M21”, los 20 municipales

La emisora municipal fue uno de los “sueños” del Viejo Profesor, Enrique Tierno Galván, y quien esto escribe, procedente de Radio Salamanca, llegó a su despacho en 1980 con la intención de ponerla en marcha.
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Estudio radio M21.

La emisora municipal fue uno de los “sueños” del Viejo Profesor, Enrique Tierno Galván, y quien esto escribe, procedente de Radio Salamanca, llegó a su despacho en 1980 con la intención de ponerla en marcha

Desde la pasada semana el Ayuntamiento de Madrid cuenta con una emisora de Radio. La inauguró su alcalde, la ex juez, Manuela Carmena, el día 27, sin mucho boato. Ya contaba el ayuntamiento capitalino con una emisora de Televisión, que inauguró por todo lo alto el ínclito Ruiz-Gallardón. A este ruibarbo la radio se le quedaba pequeña; en este aparato no se le ve, y a él le gusta que le vean, para eso nada más apropiado que la tele, si es de plasma, mejor, más grande le hace. El ex concejal, ex presidente, ex alcalde y ex ministro -más de derechas que su padre, como le confesó su progenitor a Peces Barba-, el señorito Ruiz-Gallardón, Jr., es de miras muy altas, tan altas que igual que subió desde la concejalía al Ministerio de Justicia, cayó en picado y nunca más se supo de sus fechorías, enredos y autobombos. La parrilla de esa efímera estación televisiva, que buenos millones costó en instalaciones (hoy muertas de risa), y en personal, con fichajes estrellas (de cine, y no es broma), parecía un escaparate más que un plató; mejor que parrilla habría que haberla llamado “barbacoa”, porque en ella se cocinaba comida basura, al más puro estilo yanqui, de cuyo sistema de vida tan admirador se confiesa el ex ministro de la injusticia. Claro que a él en la política no le fue mal, y pudo permitirse el lujo de tirar el dinero en M30 y en los mejores dossieres para JJOO, al que le faltaron los JJOO. Ninguna ciudad se ha gastado tanto en unos juegos sin celebrar (remito al lector a mi libro “Madrid, Corte y Recorte”, Historia de la DemoGracia Municipal, donde cuento todo esto y otros chanchullos de Corte y confección, hechos a medida de operaciones fraudulentas, ventas ilegales, privatizaciones, y demás desmanes que han acabado haciendo de Madrid la ciudad más endeudada del mundo rico. Deuda que poco a poco va reduciendo con esfuerzo y algún que otro recorte la alcaldesa Manuela Carmena).

La emisora municipal fue uno de los “sueños” del Viejo Profesor, Enrique Tierno Galván, y quien esto escribe, procedente de Radio Salamanca, llegó a su despacho en 1980 con la intención de ponerla en marcha. Todo eran inconvenientes, administrativos, económicos y políticos, que nos iban retrasando el proyecto. Como el alcalde era un enamorado de la radio y sabía de su poder, y como además era el único medio entonces calificado de “plural”, al haberse soltado de la maroma de Radio Nacional, dependiendo de su “información oficial” conocido aún como “el parte”, decidimos arrancar con algo más simple, que tampoco existía en ninguna administración pública, un Gabinete de Radio, embrión de lo que pensábamos sería luego la dichosa emisora, para enviar documentos sonoros a los respectivos informativos que entonces no contaban con periodistas que cubrieran la información local. Había un Gabinete de Prensa, pero los diarios eran pocos y apenas si se atrevían a dar cabida a la información generada por una administración dirigida por el pacto social-comunista (PSOE-PCE), que se miraba con cierto recelo y temor (como ahora con Podemos, causa del suicidio en estos días del PSOE). La radio estaba en su explosión de libertad informativa y comenzaron a ofrecer programas de información local, la SER y la COPE, luego RNE que con Eduardo Sotillos al frente, sacó la bautizada como “Radio Total”, cuya programación comenzó a dedicar mayores espacios a la información municipal, con Andrés Averasturi y Pepe Díaz, entre otros. El interés por esta información ciudadana aumentó, y otras emisoras, desde Radio Intercontinental a Radio España, pasando por la extinta Radio Cadena de Ayala 15, de gratos recuerdos para mí, como Radio Centro, y otras dedicadas a la música como Radio Juventud, incluían a lo largo del día información no sólo política y de servicios, como tráfico y aparcamientos, sino hasta los precios de la cesta del día en los mercados principales de la ciudad. Si el boom informativo se desplegó, nacional e internacionalmente, con la noche de 23-F, en el ámbito local, el boom lo ocasionó la voz queda y sosegada del Viejo Profesor leyendo sus bandos que se difundían en todas las emisoras y que llegaron a pedirnos de Buenos Aires, Méjico y San Diego, en los EE UU. Del bando del Mundial del año 82 tuvimos que hacer un resumen porque en todas las capitales de la UCCI y de Europa, nos solicitaron extractos como el párrafo donde Tierno explica la composición de un equipo del “...llamado “football”, expresión anglicana, que en nuestro común castellano equivale a que 11 diestros y aventajados atletas compitan en el esfuerzo de impulsar con los pies y la cabeza una bola elástica, con el afán, a veces desmesurado, de introducirla en el lugar solícitamente guardado por otra cuadrilla de 11 atletas, y viceversa”. (Bando del 11 de junio de 1982).

Dicho gabinete fue ejemplo de otros muchos, como el de la Comunidad de Madrid, cuyo director Jorge Martínez Reverte nos visitó para montarlo de manera semejante. Acabaría llevándose el gato al agua como emisora gracias a las gestiones y presiones del primer presidente autonómico Joaquín Leguina, mejor visto en ambientes socialistas que Tierno, que criticaba su política y su incoherencia. También vinieron a verlo de Cataluña (Radio Rubí, Barcelona) y Andalucía. Ese año de 1981, otros gabinetes semejantes, como el de la Agencia EFE, entonces en Espronceda, empezaron a funcionar ofreciendo testimonios sonoros para la información sonora. La radio dejaba de ser la cenicienta de la información y ocupaba el primer plano, el más amplio de la información general, sobre la prensa y sobre la TV.

Cuando se ampliaron las frecuencias, se suponía que al ayuntamiento le tocaría una. No fue así, se la llevó la Comunidad. No nos sentó mal, como se pudo pensar. Lejos de perjudicar nuestra labor y los sueños del alcalde Tierno, nos benefició. No disponía el alcalde de una emisora a su servicio, riesgo de todos los presidentes y altos cargos que disponen del “juguete informativo” para aparecer y cantar sus loas (v.gr. Aguirre y su Telemadrid), sino que Tierno Galván disponía de todas. Todas las emisoras querían tenerlo en todos y cada uno de sus programas. Llegaron a tal las solicitudes, que tuvimos que instalar “un cabeza-cola” de línea microfónica con cada estación de radio para poder dar abasto y evitar andar, cada día y a cada hora, de emisora en emisora, robándole un tiempo que cada vez se hacía más escaso. Podía atender entrevistas sin moverse del gabinete en la Plaza de la Villa como si estuviera en el mismo estudio. Un alarde artesano de tecnología que comparado con el avance informático actual era como un encaje de bolillos. Pero ahí estaba el Viejo Profesor, al pie del micrófono que lo solicitaba. Daba mucho juego el mejor alcalde que ha tenido Madrid. A todas y a todos los programas acudía dando lecciones de ética política y de buena y transparente gestión municipal. Y sin tener detrás, como alguien con mala uva llegó a publicar, todo un amplio equipo de profesionales y asesores de imagen, que luego con Gallardón y Botella proliferaron como setas, con elevadísimos sueldos. Apenas si llegábamos a la media docena entre prensa, radio y fotógrafos, con un coste cien mil veces inferior. 

¡BIENVENIDOS LOS 4O MUNICIPALES!

He recordado esta pequeña historia porque finalmente el Ayuntamiento de Madrid ha conseguido una emisora cuyo germen fue ese gabinete allá por el año 1981, hace ahora 35 años. Se puso en marcha un domingo que el alcalde tenía libre y acudía a su despacho a redactar uno de sus famosos bandos. Hicimos algunas pruebas con varios periodistas presentes. Era fin de semana, y el lunes en aquel tiempo no salía ningún periódico, salvo La Hoja del Lunes de la Asociación de la Prensa que suplía al resto de diarios. Nos dedicó una página con un título que hacía referencia a una lista de discos de música muy famosa, quizá la única entonces. Decía más o menos el titular del semanario tabloide: “Han comenzado a funcionar ¡LOS 40 MUNICIPALES!”. Nos hizo gracia. Tanta como llamar a esta escuela/radio “M21”, no sé si por el  miedo del comienzo, o porque son muy humildes y están empezando y no se atreven, como el faraónico alcalde, con M30.

Quiera Dios o el Diablo, y sobre todo, la señora Carmena que no sea su juguete, que los medios son traicioneros; si uno abusa de ellos, se vuelen en contra. Que los profesionales sean servidores de lo público, y no sirvan al interés privado y se les acabe viendo el plumero.

¡Ah!, otra cosa: me han dicho que suena a radio antigua, como el consultorio de la señora Francis. ¡Ese sonido! ¡Vigílenlo! Hay medios para mejorarlo. No la he escuchado todavía, pero lo haré. Quizá me dé para otro artículo. También me han dicho -supongo que las malas lenguas-, que el coste de su instalación asciende a 700.000 euros, cantidad que me parece excesiva para lo que se pretende, una radio-escuela, e inapropiada a los tiempos que corren. Espero que no sea así y haga prevalecer la transparencia, en este caso, no sólo informativa, sino también económica. No caiga en la tentación de Aguirre. Ni se convierta en “plasma”. No la voy a votar, porque no puedo, tengo la suerte de habitar lejos del mundanal ruido, pero me gusta la idea planteada con esta emisora, un sueño hecho realidad ¡Bienvenida a las ondas, señora Carmena! 

Aquí, “M21”, los 20 municipales