sábado 04.07.2020

El campo en lucha: no son terratenientes, son trabajadores

Es una evidencia que la inmensa mayoría de los empresarios del campo son pequeños agricultores. Personas que día tras día se levantan al alba para cosechar, trabajar la tierra, e intentar ganarse la vida. Personas que sufren con descaro la desigualdad, provocada mayormente por las grandes distribuidoras que abusan de su trabajo imponiendo una dictadura de precios a la baja que es el principal problema que tiene este sector: les pagan muy por debajo de los costes de producción. Ayer, los agricultores volvieron a salir a las calles de varias ciudades españolas para pedir lo que les pertenece: justicia.

Desde UGT, como hemos venido haciendo, no solo apoyamos las manifestaciones, sino que las promovemos con las demás asociaciones, porque no hay que olvidar que uno de los convocantes es nuestra organización UPA (Unión de Pequeños Agricultores), luchando codo con codo con cientos de miles de agricultores que están viendo como su trabajo no es recompensado dignamente.

Algunos, interesadamente, han querido generar un debate sobre premisas falsas y desviar la atención de los verdaderos problemas que tiene el campo, y que como he dicho radican fundamentalmente en la dictadura que están estableciendo las grandes distribuidoras. Esos son los grandes y modernos terratenientes a los que me refiero.

El SMI no es el problema del campo. No queda ninguna duda que el Salario Mínimo Interprofesional es el elemento reequilibrador de rentas más importante para un país.

Como se puede pensar que el problema del campo sea que aumenta 2 euros y medio por día…

Como dije ayer en una entrevista , el movimiento del sector agrario es legítimo y razonable. Los graves problemas que sufren las explotaciones pequeñas y medianas necesitan una respuesta en el ámbito del Estado, de las Comunidades Autónomas y la Unión Europea. No puede ser que cualquier producto del campo en origen tenga un precio y en las tiendas sea hasta 10 veces más como consecuencia de los intermediarios. Se trata de terminar con los oligopolios de algunas distribuidoras. Ayudar a los agricultores y a los ciudadanos y ciudadanas, es el objetivo que debemos tener presente. Desde la Unión Europea, hasta los ayuntamientos.

El campo en lucha: no son terratenientes, son trabajadores