viernes 13.12.2019

Alternativas sindicales y convenio de la industria química

La firma del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) por UGT y CCOO representó la expresión más clara del compromiso sindical que sitúa la defensa del empleo como prioridad, y a éste como eje principal de la acción sindical de ambas Confederaciones, que sirva para afrontar los cambios que se están produciendo en las empresas y en los sectores productivos, unos provocados por la crisis y otros agravados por las

La firma del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) por UGT y CCOO representó la expresión más clara del compromiso sindical que sitúa la defensa del empleo como prioridad, y a éste como eje principal de la acción sindical de ambas Confederaciones, que sirva para afrontar los cambios que se están produciendo en las empresas y en los sectores productivos, unos provocados por la crisis y otros agravados por las retrógradas leyes del Trabajo aprobadas por el gobierno del PP.

El AENC II ha sido una apuesta clara y constructiva del sindicalismo español que no ha tenido correspondencia por la parte del Gobierno ni por demasiados sectores empresariales. Por parte del Gobierno, a los pocos días de su firma, se aprueba una reforma laboral que introduce recorte de derechos, discrecionalidad por el desequilibrio provocado por el poder concedido a una de las partes, y por parte de algunas patronales, desprecian el diálogo y extreman la peor lectura de la reforma laboral. Todo ello ha significado una grave agresión a las bases construidas durante largo tiempo por la negociación colectiva mediante numerosos convenios hoy bloqueados.

Constructivas son, una vez más, las iniciativas contenidas en las "Propuestas sindicales para promover el crecimiento, el empleo y la cohesión social, ante la crisis de la economía española", presentadas el pasado 21 de diciembre por Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez con las que se reclama la recuperación de algo que el Gobierno del PP ha venido despreciando de forma reiterada, el Diálogo Social con mayúsculas, como forma de afrontar la crítica situación que atraviesa la sociedad española y para salir de la crisis con menos costes y con unos cimientos más sólidos que los pasados.

Recuperar el Diálogo Social significa también desbloquear los cientos de convenios colectivos sin resolver durante meses o incluso años. Recuperar el Diálogo Social, como reclaman las propuestas presentadas por los Secretarios Generales de CCOO y UGT el pasado viernes 21 de diciembre, es hacer de la negociación colectiva el instrumento eficaz y equilibrado que regule las relaciones laborales, tan deterioradas por la Reforma Laboral.

En la misma dirección, el mismo día 21 de diciembre se ha firmado un Principio de Acuerdo del Convenio General de la Industria Química para 2013 y 2014 (XVII CGIQ) que desarrolla algunos aspectos de la articulación entre empresa y sector, como son: la aplicación de los acuerdos salariales del AENC II en el periodo 2012-2014. la prolongación de la ultraactividad hasta 24 meses, diversas fórmulas para los contratos de teletrabajo, formación y aprendizaje, reforzamiento de la mediación y el arbitraje y una reformulación de la cláusula de inaplicación del convenio colectivo que amortigua el actual Art 83 del Estatuto de los Trabajadores. Estos son algunos aspectos del contenido del Principio de Acuerdo del CGIQ 2013 y 2014, que aspiran a reafirmar la importancia que tienen hoy los convenios colectivos para mantener la cobertura de la negociación colectiva a la mayoría de los trabajadores y trabajadoras de este país y parar en seco la peligrosa tendencia de que cada día haya más personas sin convenio colectivo.

El sector químico ha hecho del Convenio General de la Industria Química (CGIQ) la principal fuente de regulación de sus relaciones industriales y laborales durante los más de treinta años de su historia para la gran mayoría de las empresas en todos sus sectores (farmacia, petroquímica, plástico, caucho, química orgánica, etc.), tanto para los grandes grupos multinacionales como para las pequeñas empresas, tanto para aquellas empresas y sectores intensivos en capital como para los intensivos en mano de obra. Un convenio de ámbito estatal que apuesta por ser una herramienta útil y eficaz en la mejora del empleo y las condiciones de trabajo, los derechos laborales y sindicales, y también en la mejora de la competitividad de las empresas, que por ello y para ello impulsa la intervención sindical activa en la formación permanente, la seguridad y medio ambiente y las políticas de igualdad. Es precisamente el interés mutuo patronal y sindical por mantener y reforzar el convenio colectivo lo que explica el intento de renovar el convenio colectivo en el mes de enero para evitar el debilitamiento de una negociación dilatada.

Por todo ello hay que saludar la recuperada unidad sindical con la adhesión de FITAG UGT, también el día 21 de diciembre, al convenio vigente, corrigiendo así su posición (contraria al acuerdo) de hace dos años y el Principio de Acuerdo para 2013 y 2014, que por su contenido refuerza y reafirma que el AENC II sigue vivo, que el Diálogo Social es de interés tanto sindical como empresarial, y a la vez la única vía eficaz para hacer frente a la crisis. Como se reitera en las "Propuestas sindicales para promover el crecimiento, el empleo y la cohesión social, ante la crisis de la economía española", estas propuestas, junto con la necesaria movilización social y sindical, y su explicación en los centros de trabajo, deberían ser una prioridad para CCOO y UGT.

Alternativas sindicales y convenio de la industria química
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