lunes 01.06.2020

Miguel Angel, perdónalos…

Deliberadamente he esperado a que amaine el griterío a raíz del secuestro y asesinato de Miguel Angel Blanco por la eta hace 20 años, para escribir y contarles algunas cosas:

… Iban a cumplirse casi 24 horas del secuestro. Quedaban poco más de otras 24 para que expirara el ultimátum de la banda terrorista. Como millones de ciudadanos decentes, yo sentía una angustia sin precedentes pensando que un muchacho muy joven, un humilde concejal de Ermua, un pueblo hecho de trabajo e inmigración en la Euskadi profunda, esperaba ser asesinado a cámara lenta. Habíamos publicado una emotiva declaración del Sindicato exigiendo su liberación. Durante la mañana hice declaraciones por teléfono a diversos medios de comunicación. Me entrevistaba Alejo García para Radio Nacional de España. No pude soportar más la tensión acumulada. Me vine abajo, y bañado en lágrimas, “en el nombre de Dios en el que decís creer…”, rogaba a los jefes de la banda terrorista que liberaran a aquel pobre muchacho, que no lo mataran, por piedad … A esa misma hora, millones de ciudadanos expresaban como podían la misma desesperación, dolor y terror que sentía yo ante un fatal desenlace … El archivo sonoro de RNE guarda aquellos momentos donde se desbordaron los sentimientos más humanos al margen de cualquier consideración política o ideológica.

… A otra mañana, muy temprano, tomé el avión para Bilbao. En ese vuelo íbamos casi todos a lo mismo: A una gran manifestación para intentar in extremis salvar la vida a Miguel Angel. Me llamó la atención que en el vuelo, entre tantos otros, iban un grupo de guerristas del PSOE muy nutrido, con el propio Guerra al frente. Por supuesto, estaba también Almunia, bilbaíno y lider del partido en aquella época… Se hablaba de más de medio millón de personas, lo nunca visto allí, que recorríamos lentamente la Gran Vía de Bilbao para, girando a la izquierda y cruzar la ría, concluir en el Ayuntamiento. Aznar iba en cabeza e inmediatamente detrás un nutridísimo corralito en el que había centenares de cuadros y dirigentes del PP venidos de muchos puntos de España. Se les notaba por la calidad de la ropa cara de verano y el derroche de gomina … Y el intercambio entre ellos de miradas y sonrisas cómplices. Alguien, muy cerca de mí, musitó entre dientes “muchos de estos están disfrutando políticamente ante el drama de ese pobre muchacho …”. No puedo afirmarlo, pero si doy fe de que, mientras unos apenas levantábamos la cabeza y nos costaba trabajo respirar, algunos de aquellos arribistas se mostraban exultantes … A las pocas horas llegaba la noticia de que Miguel Angel había sido encontrado casi muerto en un paraje de Lasarte. Aferrados al transistor, quedaba una ultimísima posibilidad de que los disparos de los asesinos no fueran irreversibles … No hubo caso; moría poco después en la misma residencia sanitaria donostiarra, Nuestra Señora de Aranzazu, donde 24 años antes venía a la vida mi Arancha … Y en Ermua, en Euskadi, en España, saltaron todos los muros de contención de la rabia y el dolor, y las calles se inundaban, y las gargantas crujían de tanto gritar “asesinos” y “basta ya”, y la gente en Euskadi exigía a los ertzainas quitarse la capucha, y se concentraba ante sedes y bares de los serviles legales del terrorismo y les pedían cuentas por el crimen, y les llamaban cobardes, y algunos exaltados intentaban quemar algunas de esas sedes y bares, y la policía y otros ciudadanos lo impedían, como fue el caso del propio Ermua, en el que el alcalde, Carlos Totorica, extintor en mano, ayudó a apagar el incendio provocado en la sede de HB, la sigla entonces de la franquicia legal del terrorismo… Siempre me acompañó en estos años una reflexión: Si en vez de Carlos Totorica, un socialista decente, de base, que supo encauzar unitariamente la indignación de un pueblo entero, Ermua, hubiera estado al frente cualquier otro político ramplón, tentado de sacar rédito a la muerte y al terror… ¿hubiera sido posible el llamado “espíritu de Ermua”, el fogonazo ciudadano que prendió por Euskadi y por España abriendo así el principio del final de eta?

… Poco después del secuestro y asesinato de Miguel Angel, el PP convocó un gran festival en la plaza de toros de Las Ventas en Madrid, al objeto de recaudar fondos para constituir la “Fundación Miguel Angel Blanco”, que presidiría su combativa hermana, hoy diputada del PP … Para entonces ya iban cuesta abajo y sin frenos: La sangre de Miguel Angel regaba el camino de la mayoría absoluta y no había el menor pudor en proclamarlo y celebrarlo… Me dí cuenta perfectamente de ello camino de la plaza, donde ocupé sitio en un espacio institucional destacado dos filas más atrás que Aznar y el actual Rey… La gente manifestaba su  entusiasmo sin rubor, iba a un evento festivo y partidista, con símbolos y banderas que los identificaban bien, amén del tirón de muchos artistas que actuaban gratis, a la cabeza de los cuales había dos muy afines a aquel público enfervorizado: Julio Iglesias y Rocío Jurado… Sorpresivamente iban a participar también dos artistas con una fuerte identificación progresista: el actor José Sacristán y el cantante Raimon … Del primero se mofaron y lo abuchearon sin miramientos cuando recitaba unos versos muy conocidos de Bertolt Brecht, y al segundo lo pitaron en cuanto empezó a cantar en catalán, con acento valenciano, una canción sobre el País Vasco al final de la cual incluye un “Gora Euskadi” (esta canción de Raimon valía para glosar la lucha de los vascos contra el franquismo y por las libertades comunes, y valía también, 30 años después, para expresar el homenaje a quienes luchaban y morían allí a causa del terrorismo)… Dos emblemas democráticos como Raimon y Sacristán, que querían hacerse solidarios contra el terrorismo, con Miguel Angel Blanco y cuanto representaba, con la Fundación en ciernes que llevaría su nombre, fueron humillados por un público precalentado que iban a lo que iban “y dejémonos de chorradas”, debieron pensar muchos mientras silbaban … Abandoné aquel bochorno y me fui indignado mucho antes de que acabara el festival.

… Aznar y su ministro del interior, Mayor Oreja, llamaban a la eta “movimiento vasco de liberación nacional” cuando intentaban desde el gobierno, como era lógico, vías de diálogo con la banda terrorista que contribuyeran al final de la misma. Excarcelaron presos terroristas, aliviaron penas, acercaron a muchos al País Vasco … La hemeroteca está ahí y no pueden negarlo … Con la misma naturalidad y cinismo, en sede parlamentaria y en la calle, injuriaban al Presidente Zapatero, y a sus ministros del interior en especial, cuando éstos querían explorar vías de diálogo como complementarias a la acción judicial y policial … Afortunadamente, el ímpetu unánime de la sociedad vasca y española contra el terrorismo, además de una acción policial, judicial y penitenciaria muy eficaces, permitieron que la eta dejara de matar durante el segundo mandato de gobierno del Presidente Zapatero … Para su pesar, muchos se quedaron sin el momio terrorista al que sacarle rédito, pero sin el menor recato sostuvieron que el final de eta respondía a oscuros e inconfesables pactos y complicidades …

… Sin duda, el caso más inmoral e indignante de utilización bastarda del terrorismo con fines electorales, fue el atentado del 11 de Marzo de 2004 en Madrid, con un saldo de 198 muertos y más de mil heridos de consideración… Desde el primer momento, los indicios de la autoría islamista del atentado eran evidentes, incluyendo un comunicado de la eta que negaba su participación en la masacre … Pero Aznar y su gobierno insistían en que el atentado era obra de eta, y presionaban a los medios de comunicación y a las embajadas de países extranjeros para que suscribieran esa versión … De un modo imbécil pensaban que la autoría islamista les perjudicaría en las urnas que debían abrirse tres días después del gran horror, dado el apoyo servil y embustero de Aznar a Bush en la invasión de Irak; y si colaba que había sido la eta pues se verían beneficiados en las urnas, creyeron … Demencial … En la gran manifestación de Madrid del día después, encabezada por el actual Rey y por Aznar, la muchedumbre se abalanzaba sobre el servicio de orden reclamando a voces que se dijera la verdad sobre la autoría del atentado. Yo estaba allí, en el corralito, y les aseguro que en los rostros de la gente del PP había estupor -en los de los demás, indignación y dolor- por obstinarse su gobierno en mentir al achacar a eta la masacre … Y la hemeroteca sigue ahí, insisto … El 14 de Marzo del 2004, el PP con mayoría absoluta era desplazado del gobierno por la fuerza de las urnas a favor del PSOE de Zapatero, al que nadie concedía a priori la menor posibilidad … Por una vez, la mentira y el irrespeto absoluto a las víctimas fue severamente penalizado en las urnas … No obstante, la oficialidad del PP siguió manteniendo la paranoia conspirativa del 11-M y la acusación al PSOE y a Zapatero de haber vuelto al gobierno a causa de ella … Sin importarles lo más mínimo que los asesinos islamistas del 11-M fueron detenidos, juzgados con todas las garantías, condenados a fuertes penas y encarcelados … y ahí siguen.

La controversia generada al cumplirse 20 años del secuestro y asesinato de nuestro querido e inolvidable Miguel Angel Blanco, no es más que el reflejo de una trayectoria mezquina: La de la dirigencia del PP que utilizó siempre al terrorismo y a sus víctimas como grosera munición política, ideológica, estratégica, parlamentaria y electoral … Afortunadamente, la movilización resuelta y ascendente de la sociedad vasca y española en su conjunto, que se hace prácticamente unánime a raíz del vil asesinato de Miguel Angel Blanco, hace honor al sufrimiento y a la memoria de las víctimas, de todas ellas, desde el anónimo guardia civil o concejal al dirigente político de mayor rango … Una acción inteligente y eficaz, unitaria y no sectaria, de un gobierno como es debido, hizo el resto hasta erradicar a la eta.

Miguel Angel, perdónalos…