lunes 25.05.2020

No te equivoques

Nada está garantizado, no se puede curar y saber al mismo tiempo dice el doctor Rieux en la Peste, la impactante y premonitoria novela de Camus. Cogido su protagonista en la disyuntiva de elegir entre  moral, conocimiento, oficio, fe y previsión, opta por el altruismo y la acción responsable, opta por curar o morir en el intento. Y eso es lo que aplaudimos todas las tardes, la elección de miles de trabajadores que al margen de la situación y de las responsabilidades derivadas del estado de los servicios de salud, su decisión irrevocable es curar, es su activismo lo que cada día conmemoramos.

Todos somos un poco Rieux y creemos que no se puede curar y saber simultáneamente, y nos decimos que ya habrá tiempo de saber, de conocer e identificar a los responsables del tremendo agujero en que han dejado caer a la sanidad pública, la sanidad, porque lo otro no es sino cosmética médica. Y esto, lo de que es mejor dejar que la cosa se enfríe para decidir, dilatar acontecimientos a un futuro más reposado, tiene sus riesgos, porque trasladar el proceso de exigencia de responsabilidades a un tiempo diferido para cuando se haya superado el mogollón actual puede resultar complicado, muy turbio con cientos de puntos de fuga sobre qué, quién y cómo debe asignarse la autoría de lo que ahora está ocurriendo. Tenemos que tomar decisiones ya, no te equivoques, pasa a la acción.

Quienes desean que todo cambie para que todo siga igual cuentan con un poderoso aliado, lo llaman pragmatismo, cuyo mensaje viene a decir, ¿te acuerdas de lo bien que vivíamos antes de este desastre?

Digresión: no te equivoques es una de esas frases muletilla que utilizan con carácter polisémico algunas personas para ponerte en guardia ante cualquier situación dirimible. Yo no uso con frecuencia  dicha expresión, no me parece necesaria su introducción, a modo casi de interjección, en el desarrollo de una conversación que exija cautela. Pero te digo y me digo a mi mismo que no nos equivoquemos.

Hay una especie de convencimiento general de que el desastre es tan monumental y la responsabilidad está tan indiciada en los mercados, en su ciega codicia y en los partidarios de llevar a los parlamentos y gobiernos su pestífero discurso, que quien más quien menos ya da por hecha una reformulación del capitalismo y de las políticas neoliberales. Y creo que efectivamente se ha producido un desvelamiento general sobre la iniquidad de un modelo de organización social que parece imitar al Joker, némesis de Batman, que actúa contra la humanidad por el mero hecho de reírse de ella. Pero no te equivoques, el reconocimiento de esa particularidad del capitalismo del siglo XXI no es suficiente para conjurar sus desmanes, en la salud, en la educación y en el reparto justo de la riqueza. No te equivoques, no lo des por hecho.

Porque para cambiar de verdad todo lo que nos ha traído hasta aquí hace falta mucho coraje y mucha determinación, que son la base del activismo, así es que amigo no te equivoques, no creas que el hedor neoliberal va a desaparecer por sí solo

Ten en cuenta que las fuerzas del mercado actúan de continuo y una crisis sanitaria no va pararles. Los magnates norteamericanos piden la vuelta al trabajo cuanto antes y el presidente anaranjado así lo trasmite pugnando con las pocas personas con conocimientos sanitarios que le quedan en derredor. El modelo neoliberal ha convertido a la mayoría de los trabajadores en esclavos desposeídos de toda soberanía particular, el salario en el siglo XXI es un fetiche que antes que autonomía personal, acredita ser propiedad de. Volved al trabajo, putos perros, gritan desde sus residencias de retiro en Florida o Marbella.

A esto debe añadirse que las personas olvidan con frecuencia, particularmente todo lo negativo que ha quedado finalmente atrás. La evolución de los ciclos socioeconómicos tiende a vaciar la papelera de los recuerdos cada 10 o 12 años, de ahí que las causas de fondo que provocan las situaciones de crisis se repiten una y otra vez. Los analistas de la crisis del 2008 apuntaban a la política fiscal como única salida real para la crisis, id a la hemeroteca de esos años y veréis. Hoy estamos en el mismo nivel de interpretación del fenómeno caótico, de sus causas, y de las estrategias de corrección de sus resultados.

Quienes desean que todo cambie para que todo siga igual cuentan con un poderoso aliado, lo llaman pragmatismo, cuyo mensaje viene a decir, ¿te acuerdas de lo bien que vivíamos antes de este desastre? Vale, pues tú cierra los ojos y déjame hacer, te prometo que en breve todo volverá a ser igual que antes. Justo ese antes que nos ha traído a este desastre de hoy, pero todos queremos salir de la angustia del hoy y volvemos a entregar lo único que puede salvarnos, nuestro coraje y nuestra determinación.

Porque para cambiar de verdad todo lo que nos ha traído hasta aquí hace falta mucho coraje y mucha determinación, que son la base del activismo, así es que amigo no te equivoques, no creas que el hedor neoliberal va a desaparecer por sí solo, o abres las ventanas y provocas la ventilación que nuestro mundo requiere, o la pestilencia se mantendrá entre nosotros trayéndonos crisis tras crisis hasta la extinción final.

No te equivoques