Andalucía ha sido dedicada por la Unión Europea a ser sol y playa y Alemania como mucho le permite ser también ladrillo. Es pues tarea desde ya que Andalucía haga de su dignidad y su inmensa paciencia realidad el cambio social

En Andalucía, la derecha no va a vencer. Será derrotada. Nuevamente. El PP y Cs están poniendo toda la carne en el asador y haciendo aquí su campaña electoral estatal. Se habla por culpa de ellos, más su apéndice, su coco VOX, más de Cataluña que de Andalucía. Es cierto que en Andalucía importa Cataluña tanto por la crisis de estado que estamos viviendo como porque en nuestra querida Cataluña viven un  millón de andaluces. Pero no es esta la cuestión principal.

Andalucía frecuente diana de burlas y sarcasmos racistas de miles de progres en cuyos territorios el PP más chorizo ha campado a sus anchas durante lustros o bien partidos nacionalistas burgueses igual de chorizos, está rescatando en estas elecciones su dignidad, que nunca perdió. Se da una imagen de la Sicilia hispana, cuando esto no solo es irreal, sino que la derecha volverá a ser derrotada. La cuestión es que se hará luego con esa victoria de las fuerzas de izquierda y de progreso. Porqué a nadie le quepa duda que en Andalucía los votantes de quienes se reclaman de la izquierda, si lo son. Las cúpulas ya son otra cosa, al menos en sus realidades.

Andalucía ha sido dedicada por la Unión Europea a ser sol y playa y Alemania como mucho le permite ser también ladrillo. Es pues tarea desde ya que Andalucía haga de su dignidad y su inmensa paciencia realidad el cambio social. Que el socialismo andaluz se rearme y asuma su papel ya sea dentro o fuera del PSOE, si Susana Díaz se empeña en seguir a la derecha en su cruzada españolista y monárquica. Pero las y los ciudadanos andaluces frenarán a toda la derecha española, volcada en Andalucía al objeto de imponer su agenda, claramente neoliberal y privatizadora. Sus rebajas de impuestos que le permitirán cerrar espacios públicos de salud en beneficio de los seguros privados. Menos maestros en la pública y más beneficio para el negocio privado de la enseñanza politizada que en los centros privados ofrecen.

Como las derechas han encauzado la campaña como si fueran unas elecciones generales, pues en ese caso, si vencen las izquierdas, el gobierno Sánchez a pesar de Susana Díaz, debe olvidarse de un adelanto electoral. No puede ni debe haber adelanto electoral y los improvisados compromisos de la moción de censura deben de una vez y ya hacerse realidad. Basta de anuncios. Basta de tonterías de unos y otros. Hay que cumplir con la agenda que se diseñó. Porque Sánchez y el PSOE, deben de ser conscientes de que a Rajoy lo echamos de la Moncloa las mujeres, los pensionistas, las luchas y marchas sociales que creamos un ambiente propicio para que el parlamento rematara la voluntad expresada por las clases populares y porqué los números salían. Si la burguesía catalana antepone sus intereses será bueno saberlo. Si la cuestión catalana no se aborda con valentía y no nos anticipamos a las serias derrotas que la justicia europea va a infringir a la vetusta y reaccionaria judicatura española, pues también será una falta de valentía que se acabará pagando muy cara.

No hay lugar a abrir el paso a la derecha con un adelanto electoral si las fuerzas de las izquierdas suman más en Andalucía.

En otro orden de cosas Teresa y Susana, Susana y Teresa deberán dejar de jugar con la paciencia de las y los andaluces y respetar resultados, votos y el mensaje que la ciudadanía pueda lanzar.

En cualquier caso, la nación andaluza debe construir su proyecto solidario, republicano y socialista en el único sentido noble posible del término, de forma solidaria y federalista.