viernes 6/8/21

Algunas reflexiones a contrapelo sobre la reciente moción de censura

podemos mocion

Hace unos días en este mismo periódico escribí en relación a la presentación de la moción de censura por parte de Unidos Podemos un artículo breve titulado Abuso constitucional. Un circo. Fuegos artificiales irresponsables. Charlotada y ridículo. ¿Este qué se ha creído, que somos todos tontos?"  Esos calificativos usados masivamente desde la mayoría de los medios de comunicación y de las fuerzas políticas producen un grave daño a nuestra ya oxidada democracia. Vamos a ver. Si en nuestro ordenamiento constitucional está previsto el uso de tal procedimiento, de verdad, resulta difícil de entender semejantes ataques. ¿Una fuerza política tiene autonomía para utilizar una moción de censura? ¿Hay motivos suficientes para presentarla?  La respuesta es clara. Si los hay, la posibilidad de presentarla está accesible a cualquier fuerza política. No necesita más que la firma de 35 diputados.  Si alguna fuerza política reconociendo que hay suficientes motivos, decide no presentarla por falta de coraje político, no parece lógico el criticar a aquella otra que si lo tiene. Tal actuación me recuerda el perro del hortelano, que ni come ni deja.

Se aducía que la moción era inoportuna, que no estaba suficientemente trabajada, que el único objetivo era suplantar al PSOE como fuerza líder en la izquierda. Ignoro si ese fue el motivo, pero aunque así fuera, es totalmente legítima la pretensión de que un partido trate de ocupar el mayor espacio político, a costa de otros. Este es el juego político. ¿Acaso algunas fuerzas políticas por algún mandato divino tienen el patrimonio sobre determinado espacio electoral?  

Dejando aparte las razones auténticas y últimas de la presentación de la moción de censura, lo que parece incuestionable es que estaba dirigida contra el gobierno de Rajoy. ¿Contra quién iban dirigidas las durísimas críticas a la lacra de la corrupción?  Yo nunca en 40 años de democracia he podido oír en el Parlamento español una denuncia tan dura, tan  bien estructurada y mejor expuesta contra la corrupción de un gobierno.  Nada más había que ver los rostros de la bancada de los populares durante  la exposición de Irene Montero, que no me resisto a reflejar:  Para que quede en el Diario de Sesiones el listado de casos de corrupción —solo el listado— en los que ustedes están involucrados. Verán: Gürtel, Púnica, Lezo, Acuamed, Nóos, Andratx, Arena, Auditorio, Baltar, Bárcenas, Biblioteca, Bitel, Bon Sosec, Bomsai, Brugal, Caballo de Troya, Camps, Campeón, Carioca, Carmelitas, Castellano, Catis, Ciudad del Golf, caso de la construcción, caso del lino, el Roblecillo, Emarsa, caso Eólico Canarias, Faycán, Fitur, Funeraria, Guateque, Ibatur, Imelsa, Inestur, Lasarte, Líber, Madeja, Marchelo, Mercamadrid, caso Naseiro, Novo Carthago, Ópera, Orquesta, Over Marketing, Palma Arena, Patos, Piscina, Pokémon, Porto, Rasputín, Scala, Taula, Terra Natura Benidorm, Torres de Calatrava, Torrevieja, Tótem, Troya, Túnel de Sóller, Turismo Joven, Umbra, Uniformes, Zeta, Caso Parques Eólicos, Cooperación. Estos son los que han salido, ¡qué no habrá debajo!, cuánto habrán conseguido ustedes que prescriba y cuánto quedará por salir todavía….Se llenan ustedes la boca con la palabra España mientras se están metiendo su dinero en los bolsillos. Así que ya no basta con que nos pidan perdón. Pidan perdón, señorías, y devuelvan lo robado. ¡Hasta el último céntimo!

Otro momento apoteósico, sólo por este momento merecía la pena la moción de censura, fue el poder ver la cara cabizbaja de Dolores de Cospedal cuando Pablo Iglesias dijo: Miren, ser honrado, ser decente y ser honesto es incompatible con mentir, y ustedes, por desgracia, tampoco tienen la virtud de decir la verdad. La señora Cospedal —que sí nos acompaña— mintió sobre el sueldo de Bárcenas. Dijeron que Bárcenas dejó de trabajar en 2010; el partido pagó el IRPF y la Seguridad Social del extesorero entre 2011 y 2012; el extesorero siguió vinculado al partido con una relación laboral normal. Cospedal introdujo un nuevo concepto en el derecho laboral, toda una creación que se estudia en las facultades de Derecho y en los departamentos de Derecho del Trabajo, la indemnización en diferido, pero siguió insistiendo en que dejó de presar servicios en 2010. Sencillamente, señora ministra, usted mintió, y los mentirosos deberían dimitir…

En cuanto a las valoraciones de la moción de censura especialmente por los grandes medios de comunicación, me estoy refiriendo a los escritos, tengo la impresión de que las editoriales habían sido redactadas con bastantes días de antelación. No podían escribir otra cosa que la que publicaron, ya que obedecen a la voz de su amo. Comportamientos vergonzosos, lamentables y también indignos. Cualquiera, medianamente informado, sabía lo que iba a encontrar en cada uno de los periódicos: El País, La Razón, El Mundo, ABC, La Vanguardia… ¿Cuánto de sus presupuestos depende de la propaganda institucional? ¿Quiénes son sus principales accionistas? Bueno en cuanto a TVE, sobran comentarios. A muchos de los periodistas de estos medios, quiero hacerles una pregunta y posteriormente algunas reflexiones. La pregunta: ¿Es eso periodismo u otra cosa?

Y en cuanto a las reflexiones, acabaré con las de algunos escritores o periodistas sudamericanos. Pero periodistas de una pieza.  Del periodista argentino Horacio Verbitsky: “Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto  es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio  y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas  pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,  lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”.

El colombiano Reynaldo Spitaletta  en Periodismo prostituido, señala que la tía Betsabé protagonista de su novela El último puerto de la tía Verania, una señora de mucha guasa, advertía sobre tres oficios que la mayoría de gente creía que eran muy fáciles de ejercer. Los llamaba las tres “pes”: periodista, panadero y puta. El periodismo nació en la Modernidad y  la Ilustración le dio un carácter de servicio a los más desprotegidos, de vocero de los oprimidos y olvidados de la historia; y de las luchas contra las injusticias y los atropellos. Como Émile Zola con su Yo acuso. Hoy, en general, ha perdido su esencia combativa, su capacidad crítica y de poner en calzas prietas al poder. Y se ha mudado a la otra posición, la de servir de mampara de los desafueros oficiales. No revela; tapa. No cuestiona; bate incienso.

Y por último de Gabriel García Márquez: “La ética no es una condición ocasional, sino que debe acompañar  siempre al periodismo como el zumbido al moscardón. y que “en la carrera en que andan los periodistas debe haber un minuto de silencio para reflexionar sobre la enorme responsabilidad que tienen”.

Algunas reflexiones a contrapelo sobre la reciente moción de censura