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martes. 28.06.2022

El PSOE ya no puede, salvo que deje de ser el PSOE!

No es por lo que pasó el 25 de mayo. El problema viene de muy atrás. Ahora tan sólo cristaliza. Eso es lo que no se ve. El PSOE ya no puede...

No es por lo que pasó el 25 de mayo. El problema viene de muy atrás. Ahora tan sólo cristaliza. Eso es lo que no se ve. El PSOE ya no puede. Salvo que acometa en las próximas semanas y meses una radical transformación de abajo a arriba, es decir, una REFUNDACIÓN. Lo quiero explicar en una suerte de decálogo de conclusiones. No han sido elaboradas al calor de la resaca de los resultados del día 25 de mayo. Por el contrario, han sido objeto de maduración desde algunos años y expuestas en muchos foros y conversaciones durante los últimos tiempos!!

1) El PSOE actual ya no es útil para la sociedad. Hay gente desgañitándose dentro hace años y nunca han dado con la tecla. No existe. El problema son los líderes que ha tenido, dirán unos. No, son los proyectos, dirán otros. No, eso cuenta y mucho, pero no es ni siquiera lo más relevante. Lo peor es la cultura organizativa y las dinámicas internas, la sensación terrible de que cualquier paso a dar (ya sea la conformación de una ejecutiva, la elección de una candidatura, la redacción de una proposición de ley o la simple contratación del personal) está trufado de zancadillas, de intereses inconfesables, de pactos deleznables, de componendas sin fin, de comercio de principios y voluntades. House of Cards es un juego de niños al lado de esta cultura interna. Un trasiego de intercambios deshonestos se ha convertido en la metodología de la toma de decisiones internas y hacia fuera. No hay más que ver lo que está aconteciendo en los últimos días para darse cuenta, y eso que solo conocemos la punta del iceberg. Todos los que están dentro lo saben!!

2) El problema del PSOE es de código de funcionamiento, no de liderazgo. Los hackers lo entenderán perfectamente. Hay que abrir el código y compartirlo con la sociedad para que sea modificado, remezclado, alterado, compartido. Desmontar las piezas para volverlas a montar en otro orden. Pero no hay nadie que se atreva a aproximarse a la caja de mandos. Y si alguien amaga es literalmente devorado y no precisamente por los dirigentes. Hay que hackear el PSOE pero los valientes que lo han intentado han muerto políticamente con sólo haberlo imaginado!!

3) Mientras la sociedad ha cambiado radicalmente en los últimos 10 años el PSOE los ha perdido. Y por tanto es imposible modificar todo lo necesario en un fin de semana de reunión. Se tenía que haber hecho de manera cotidiana durante años por el conjunto de dirigentes, cuadros y militantes. Ya no es un problema de proyectos, de programas y de liderazgos. Que también. Sí, todo eso es importante, pero el principal problema es que la gente ya no se fía de nada que provenga del PSOE. Por eso, algunos decimos que lo único que se puede hacer es refundarlo. No para que vuelva a ser lo que fue, sino precisamente para que no sea más así. El orden es muy claro: Primero abrir las puertas, segundo decidir, con más gente de fuera que de dentro, qué queremos ser, cómo queremos organizarnos, dónde, cuándo, etc. y después, sólo después, elegir a las personas y equipos para dirigir el barco!!

4) Por eso es absurdo el debate entre qué va antes el Congreso o las Primarias. O sobre la persona que tiene que capitanear un barco que hace aguas, con todos los aparejos inservibles, con la tripulación dándose navajazos unos con otros, sin provisiones, sin mapas, sin rutas, sin rumbo. Todos están en un Marco, como diría Lakkoff, equivocado. Los hiperliderazgos del PSOE (González, Zapatero, Chaves, Bono, Ibarra..) han dejado una cultura Cesarista que es nefasta. Por eso en momentos de zozobra sólo se piensa en encontrar al mirlo blanco, al Mesías, al Salvador. ¿Alguien se ha parado a pensar sobre el sinsentido de celebrar dos procesos de elección de liderazgos en apenas unos meses? El resultado, cualquiera que sea el proceso, será el mismo. Al final será un mero asunto de poder y un pase de modelos. ¿Qué esperan un acto de fe hacia ellos? ¿Por qué llevan callados tanto tiempo? ¿Por qué sólo hablan después de los malos resultados electorales y se ignora y se maltrata a los que lo llevan tiempo advirtiendo desde hace tanto tiempo? ¿Por qué en vez de filtraciones, coletillas y frases incomprensibles, no se presentan ante los ciudadanos y dicen con claridad meridiana me voy a presentar y este es mi programa? Pero insisto, no es momento de hablar de líderes!!

5) El PSOE es un partido y por tanto, solo un instrumento. No es un fin, ni mucho menos una suerte de confesión religiosa, como lamentablemente así consideran muchos de sus integrantes. No se me olvida una frase que me dijo un dirigente de base recientemente: “Yo no soy socialista, yo soy del PSOE”. Así está el patio. Si el instrumento no sirve porque la sociedad así lo reitera, hay que cambiarlo. Y no se ha cambiado durante mucho tiempo porque nunca era el momento, porque no se podía parar, porque había elecciones por delante, porque… siempre excusando y retrasando lo inevitable. Siempre negándose a hablar de lo importante apelando a las urgencias del día a día. Ahora el tiempo se ha agotado para la reforma, que debe ser un proceso continuo, y se impone construir un instrumento nuevo. Sófocles decía que “cuando las horas decisivas han pasado es inútil correr para alcanzarlas”!!

6) El PSOE tiene que dejar de ser el PSOE para que el socialismo español pueda renacer y plasmarse en un proyecto político integrador, horizontal, abierto a la ciudadanía, inundado por ella. Sólo refundando sobre otros cimientos el socialismo español podrá formular políticas de izquierdas, vanguardistas y, sobre todo creíbles para ayudar al país del agujero en el que está (del que el PSOE tiene mucha más responsabilidad de la que suelen asumir los dirigentes y los militantes). La corriente del socialismo es tan poderosa que afortunadamente no puede ser secuestrada entre las paredes de unas siglas o unas estructuras. Y por ello se abrirá camino y encontrará su nuevo cauce o se unirá a otro gran curso de agua!!

7) En caso de que hubiese una mayoría de militantes que apostaran por la refundación ¿volvería a ser un partido de mayorías y de gobierno? Seguramente nunca volvería a tener una hegemonía social y política como la de los 80 del siglo XX, ni tan siquiera es deseable para evitar volver a las andadas, y en cualquier caso no esta una cualidad de la nueva sociedad y la nueva política que está naciendo, pero sí podría participar desde la humildad y la generosidad en la gestación y el desarrollo de un Frente amplio de izquierdas que aún balbucea pero que se abre paso ante la incredulidad de unos y otros. Si no hace nada, el destino será la irrelevancia, su conversión en un Partido Lobby o una muerte dolorosa por lenta. No sé qué es peor!!

8) ¿Qué va a pasar a corto plazo? Nada. Se hará un Congreso o unas Primarias. Abiertos, cerrados, semiabiertos… ya hemos comentado que ese no es el debate. Se respirará durante un tiempo, pensando que se ha encontrado al mirlo blanco y volverán las pesadillas. No es pesimismo, ni catastrofismo. Es como una ley de hierro. Si el PSOE no se transforma en otra cosa antes, fagocitará al nuevo máximo dirigente (un líder es otra cosa) incluso aunque se hubiera encontrado al mítico mirlo blanco, una auténtica quimera dados los reglamentos que hacen de la elección interna un juego con las cartas marcadas!!

9) Llegados a este punto el único remedio es una Refundación. Con la ciudadanía, no al margen de ella. Sólo así se podrán salvaguardar los principios y valores que hicieron nacer a este partido, y, sobre todo, sólo así podría volver a ser útil, algo que debería ser la única y exclusiva razón y preocupación en este debate. Refundarse en un socialismo que sea más de principios que de símbolos, que sea más de calle que de moqueta, que sea más causas que de vetustas sedes, que sea más de activistas que de tertulias, que sea más meritorio que aristocrático, que sea innovador y no viejuno, que confíe en la gente formada y sabia y no en adláteres y bienpensantes. Y, sobre todo, que si volviese al gobierno solo o en compañía de otros tuviese meridianamente claro que cuando existan conflictos de intereses (y eso es la norma en la política pública) hay que apoyar siempre a los más débiles, y no a los poderosos que como el cartero, siempre llaman dos veces, como lamentablemente ha ocurrido tan a menudo!!

10) Una nueva sociedad se enfrenta a una emergencia social y necesita partidos, movimientos, representantes y activismos radicalmente distintos a los de la Transición. No sólo lo dijeron las urnas el último 25 de mayo. La mayoría social así lo reclama desde hace años y se puso manos a la obra para crearlos. La protesta y el activismo social han sido silenciados y orillados. Muchos han pensado que nunca llegarían a las instituciones. Ahora parecen que han dado con la tecla. La irrupción de Podemos ha provocado un terremoto político, y a los que les han ninguneado ahora les entran las prisas y se apresuran a hacer el enésimo juego de travestismo político: Pasar de la vieja a la nueva política en menos que canta un gallo. Ya no cuela!!

En las próximas semanas y desde la humildad, pondré mi grano de arena por dicha Refundación para que el PSOE vuelva a ser un instrumento de la sociedad y no del establishment. No voy a caer en el juego de los nombres propios. Puede que sea misión imposible, pero hay que hacer un último intento. Pero tengo muy claro que el verdadero reto y mi compromiso está con la mayoría social que quiere un Frente Amplio plural que haga confluir a la izquierda política y social, desde el respeto a las identidades y a los matices, con el objetivo de iniciar un proceso constituyente en este país que cambie radicalmente los cimientos socio-políticos y que permita acabar con la senda del paro, la pobreza y la exclusión a la que nos han abocado. Demostremos que sí se puede, haciéndolo. Ese es el desafío. Y está fuera de PSOE, no dentro. Si no lo quieren abrir, la nueva política y la nueva sociedad no lo esperarán. Sólo necesitamos audacia y coraje cívico. El PSOE puede refundarse (si quiere) y apostar por ese proceso constituyente o quedarse donde está desde hace años: al servicio del establishment que ya prepara en nuestro país reformas gatopardistas. A partir de ahí que cada uno decida donde quiere estar, y sobre todo, con quienes quiere estar.

El PSOE ya no puede, salvo que deje de ser el PSOE!