miércoles 20/10/21

La nación trabajadora

El día 1 de Mayo, decenas, centenas de miles de personas, sin distinción de edad, género, religión, etnia o territorio, han salido a la calle en capitales de provincia y en importantes ciudades españolas para mostrar su rechazo a los recortes del Gobierno, efectuados al socaire de la recesión económica.

El día 1 de Mayo, decenas, centenas de miles de personas, sin distinción de edad, género, religión, etnia o territorio, han salido a la calle en capitales de provincia y en importantes ciudades españolas para mostrar su rechazo a los recortes del Gobierno, efectuados al socaire de la recesión económica. Es la protesta de una marea humana preocupada por el continuo deterioro de las relaciones laborales y de los servicios públicos, afectados por el recorte en el gasto con que el Gobierno ha decidido salir de la crisis a costa de sumir en la depresión y la duda la vida de los asalariados. Es el grito unánime de millones de personas cuya vida y la de sus familias depende de un empleo por cuenta ajena, sea en el sector público o en el privado; de personas que fían su supervivencia a su disposición para trabajar, que es y será su única o su principal riqueza a lo largo de su existencia; la queja de millones de personas despojadas, o en vía de serlo, del derecho a trabajar de modo digno y a percibir una retribución suficiente para satisfacer sus necesidades y las de sus familias, que la Constitución reconoce en el artículo 35, y en el 39, referido a la protección familiar.

El día 1 han salido a la calle quienes trabajan o quieren hacerlo; quienes crean, con su esfuerzo, la riqueza de este país; los nutren los polígonos industriales y las redes productivas y comerciales; los que consumen; los que comparten bienes, espacios y servicios públicos; los que llenan pueblos y barrios; los que con sus impuestos, directos e indirectos, mantienen las instituciones del Estado; los que demandan créditos; los que pagan hipotecas; los que exigen que este país mejore, porque su suerte está ligada a él; los que tienen sus ahorros, sus metas y su vida en este país; los se quedan aquí cuando es tan grande la tentación de marcharse. Los que, con aquellos que dependen de un empleo para sí mismos como autónomos, o de un pequeño negocio familiar forman la nación trabajadora.

Claro está que, en España, hay otra nación, igualmente transversal: distinta, selecta, reducida, protegida y rica, pero el 1 de Mayo no es su día.

La nación trabajadora
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