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miércoles. 29.06.2022

Esperanza Aguirre tiene un plan

La enseñanza pública no es gratuita, del mismo modo que no lo es la sanidad pública, ni ningún servicio público: La enseñanza pública la pagamos todas las personas a través de nuestros impuestos, bien sean estos relativos a nuestro salario (IRPF), bien sean relativos a nuestro consumo (IVA).

La enseñanza pública no es gratuita, del mismo modo que no lo es la sanidad pública, ni ningún servicio público: La enseñanza pública la pagamos todas las personas a través de nuestros impuestos, bien sean estos relativos a nuestro salario (IRPF), bien sean relativos a nuestro consumo (IVA).

Sí es cierto que la universalidad de los servicios, es decir, la decisión política de que nadie quede sin la posibilidad de acceder a determinadas prestaciones o servicios, exige su gratuidad. De ahí que la enseñanza (como la sanidad) sean gratuitos en el momento del uso o, dicho de otra manera, que el conjunto de la sociedad aporte recursos (deseablemente, de manera proporcional a sus ingresos, aunque esto no es cierto; no hay más que ver los titulares relativos a la necesaria reforma de la fiscalidad en nuestro país) para que tengan un carácter universal, esto es, para que nadie por su condición socio económica quede fuera de lo que se considera un bien de primera necesidad.

Pero, dicho esto, hay que recordar que, además, en la enseñanza universitaria, el alumnado paga tasas que, bien es cierto, son muy inferiores a lo que debería pagar en una universidad privada, pero la enseñanza universitaria no es gratuita en el momento del uso.

Pero no sólo: ningún tramo educativo es absolutamente gratuito: los libros de texto, el material escolar, la vestimenta (en el caso de la educación física), el transporte, y el comedor escolar son, en principio, pagados por las familias.

Propone Esperanza Aguirre que se pague por la educación no obligatoria, es decir, por el bachillerato, la formación profesional y la enseñanza universitaria.

Forma parte del plan.

La mano de obra descualificada al máximo es, por definición, carne de cañón para empresas que sólo apuestan por la ganancia cortoplacista y vulnerable (de ahí la situación de España en la crisis: el modelo productivo de nuestro país, cuando el crecimiento del que alardeaba Aznar,se basaba en ese modelo productivo). Pero no importa.

España es el país con menor densidad en titulaciones de grado medio (formación profesional y bachiller) de toda la UE-17. Pero no importa. Esperanza Aguirre tiene un plan.

Si hay que pagar en la enseñanza pública, ¿por qué no ir a la privada? Tanto más cuanto que (segundo paso) tal vez se podría desgravar el pago de la privada hasta hacerla realmente más barata que la pública.

Lo llevamos oyendo desde hace años en la sanidad pública madrileña; mejor dicho: lo estamos viendo (si algo no tiene Esperanza Aguirre es imaginación). Pues se aplica el mismo patrón a la enseñanza y ya está.

Sí; Esperanza Aguirre tiene un plan. ¿para cuándo la privatización del aire de la Comunidad de Madrid?

Esperanza Aguirre tiene un plan
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