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domingo. 14.08.2022

El silencio de los peperos

NUEVATRIBUNA.ES - 11.7.2009...Tanto se ha insistido en el sospechoso silencio de los peperos que, al final, han roto a hablar y, como era previsible, ha sido peor el remedio que la enfermedad.
NUEVATRIBUNA.ES - 11.7.2009

...Tanto se ha insistido en el sospechoso silencio de los peperos que, al final, han roto a hablar y, como era previsible, ha sido peor el remedio que la enfermedad. En su afán por proteger a Paquet Camps las cotas de ridículo han sido tan excelsas que, a su lado, los villancicos que perpetraba en la Plaza Mayor con diurnidad y alevosía Álvarez del Manzano, entrañable alcalde donde los haya, se han encumbrado como una obra sinfónica.

Rita Barberá, esa señora a quien de tanto gobernar Valencia se le ha quedado cara de ninot indultat, se ha aferrado a la conexión anchoa para desvelar el escándalo de ZP por rendirse ante esas suculentas dádivas santoñesas ¿Están fuera del control de Hacienda las latas que le regala Revilla? ¿Participa Sonsoles de esas zampas? ¿Puede ser acusada de cómplice del delito? Esto pudiera antojarse una soberana gilipollez, que diría Basagoiti, aunque él lo refiere a la acusación por los celebres trajes de su colega valenciano. Empero, viniendo de la regidora, es posible que sea una de sus conclusiones más lúcidas y maduradas. Ella, más que nadie, es defensora de los pesebrillos del Bigotes a su amiguito del alma Camps por aquello del Rita Rita, lo que se da no se quita.

Hay que tener en cuenta, para sopesar el nivel intelectual de este aserto de la alcaldesa que, con pocos días de diferencia, nos hemos enterado, gracias a Josemari, que Bush nunca fue presidente de la Caja de Castilla La Mancha. No saben cuánto me alegra que por fin lo haya confirmado. De no ser así hubiera jurado verle en una sucursal de Albacete amenazando a una anciana con mandarle los marines a su residencia si no suscribía un plan de pensiones. Con estos elevados antecedentes es fácil comprender que hasta que lo que parece una tontería, después de oír a Aznar, puede convertirse en toda una reflexión filosófica. No es de extrañar que el mayordomo de Las Azores se plantee todos los días volver a la política. Él es así. Brillante en el fondo y amenazador en las formas.

Es una pena que Camps haya declinado la invitación a sentarse en el banquillo de los acusados. Ya se sabe que una foto ahí es más desagradable que si te la haces recién levantado en un fotomatón, pero hubiera sido de lo más tentador verle cómo se levantaba airado para exponer su alegato de defensa. Miente señor juez, ese sastre miente como un bellaco. Los trajes los pagué con los ahorros que guardaba en la hucha del cerdito. Bueno, no, los aboné con el dinero de la botica de mi señora esposa. No, espere, espere. Ahora que recuerdo los cambié por unas entradas para el premio de Formula Uno, una litrona de horchata Chufa y dos kilos tres cuartos de mandarinas. No, facturas no tengo pero, con la venia señoría, ¿acaso guarda usted la de su traje de Primera Comunión?

Por si se ha despistado, ya sea por el tedio que provoca este culebrón o por el bochorno ajeno que genera, sepa que, así con sordina, las cosas han cambiado una barbaridad. Al principio todo el Partido Popular y algunos ajenos, excepto indeseables entre quienes me incluyo, defendían que Camps había pagado de su bolsillo el fondo de armario. Ahora ya nadie duda de lo contrario, pero la estrategia ya es otra. Viene a ser un bueno, a lo mejor se los han regalado pero quien más quien menos hace lo propio ¿Quién, por ejemplo, no ha cogido en el súper un pincho de salchicha a una joven vestida de tirolesa? Y no por ello llevamos a los jubiletas a los juzgados. Pues más o menos.

No obstante, a causa de tanto trajín o de muchísima caradura, lo que olvida Mariano y su troupe es que a Paquet le envían los ternos unos tipos nada recomendables que, por una lamentable casualidad, se forran con contratos pagados por la Generalitat valenciana con dinero público. Sólo hace falta saber si Camps tiene algo que ver con esta Generalitat. Estamos en ello. Y, por supuesto, también habrá que investigar si ZP, a cambio de las cajas de anchoas, los sobaos pasiegos y las quesadas que le manda Revilla ha accedido a recalificar la playa del Sardinero para que se construyan unos bungalows. Para que luego digan que no somos imparciales.

Germán Temprano es escritor y periodista

JAULA DE GRILLOS

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