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jueves. 18.08.2022

Dieciocho meses después…

Tras año y medio, destrozando una parte esencial del Estado del Bienestar, de despedir a miles de maestros, de profesionales de la sanidad, de los servicios sociales, de desprestigiar a los empleados y servicios  públicos, de poner en la picota a nuestra Universidad, de estrangular la economía real, de no pagar a las empresas y hacerlas que cierren o despidan a cientos de trabajadores, de no hacer nada para que el desempleo disminuya, al contrario contribuyendo a

Tras año y medio, destrozando una parte esencial del Estado del Bienestar, de despedir a miles de maestros, de profesionales de la sanidad, de los servicios sociales, de desprestigiar a los empleados y servicios  públicos, de poner en la picota a nuestra Universidad, de estrangular la economía real, de no pagar a las empresas y hacerlas que cierren o despidan a cientos de trabajadores, de no hacer nada para que el desempleo disminuya, al contrario contribuyendo a que éste se incremente en más de 50.000 personas, con más de 260.000 parados de los que 120.000 no cobran absolutamente nada y no se hayan renovado los planes de empleo social, de dejar a la juventud mejor preparada de nuestra historia sin ilusión ni esperanza, de eliminar las instituciones de participación y control social, de atacar y  despreciar a los sindicatos de clase y de estrangular el dialogo social, la Sra. Cospedal, la Presidenta de Castilla-La Mancha, y Secretaria General del PP de España ¡por fin! se ha dignado a recibir a los secretarios generales de CCOO y UGT y hablar nuevamente con ellos, tras cerca de año y medio pidiendo una reunión con ella.

Espero y deseo que este cambio tan radical de la Sra. Cospedal sirva para que el dialogo social de verdad se restablezca, se recupere, para que se repongan y se reconstruyan los derechos laborales y sociales destrozados y arrebatados a los ciudadanos desde la imposición, la prepotencia y la unilateralidad.  

Ha sido cerca de año y medio de un intento desesperado, y a su vez baldío, para hacer desaparecer del mapa social de Castilla-La Mancha a los sindicatos de clase, a CC.OO. y a UGT. Y para ello no ha ahorrado ni medios, ni presiones, ni amenazas, ni mentiras, ni descalificaciones. Ha utilizado todo y de todo. Pero creo que desconocía que los sindicatos son los instrumentos que tienen los trabajadores a su servicio para defenderse, para hacer valer sus derechos, para construir otros nuevos y que nadie, ni las dictaduras más feroces, incluida la de Franco, pudieron lograrlo, porque al final siempre los trabajadores saben distinguir entre quienes son los suyos y quienes intentan utilizarlos y engañarlos.

Por eso creo modestamente y desde mi experiencia, que si de verdad se quiere trabajar para recuperar la senda del dialogo social en Castilla-La Mancha, e incluso en el país, se ha de partir desde el reconocimiento y el respeto a los sindicatos, y con esa premisa previa estoy convencido que estos no solo no van a poner piedras en el camino, sino que van a esforzarse en reforzarlo y en concretar propuestas que posibiliten acuerdos reales. 

Paro ello se ha de restablecer la confianza y han de encontrar en la contraparte, en el Gobierno de Cospedal,  en primer lugar buena fe y en segundo lugar evitar la tentación de buscar, con maniobras burdas, una foto o una simple operación de imagen.  Igual que me consta que se pondrán al frente del dialogo si ven seriedad y rigor, sé que no dudaran, como no han dudado durante este tiempo en denunciar y movilizar a los trabajadores, si no se actúa de buena fe y con limpieza.

En el tejado del Gobierno de Cospedal pienso que está la pelota; a ella corresponde dar los pasos necesarios si de verdad busca el dialogo y el acuerdo. Y para ello, debe terminar con los ataques que de forma injusta e injustificada ha venido lanzando sistemáticamente contra los sindicatos de clase. Debe reconocerles el papel que la Constitución les reserva a éstos en su artículo 7, y todo lo que ello conlleva.

Bienvenido sea pues este cambio de actitud si es real y sincero. Mi confianza total en los sindicatos de clase,  en CCOO y UGT., aunque por desgracia, hoy por hoy, tenga muy poca en la Sra. Cospedal, en su política y en sus gentes.

Dieciocho meses después…
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