jueves 23/9/21

IU en un punto de no retorno

Cuando alguien decide poner fuera de su organización a cinco mil afiliados, está invitando a todos sus votantes a dejar de hacerlo.

La decisión del Consejo Federal de Izquierda Unida de desvincularse de IUCM, no es otra cosa que un hachazo calculado y premeditado a las expectativas electorales de IU en el conjunto del estado. Solo desde la renuncia a Izquierda Unida como alternativa electoral y sujeto político activo, es posible entender lo ocurrido cuando tenemos elecciones generales a la vuelta de la esquina.

Que opción política es capaz de amputarse una pierna, presentarse a la carrera sin apenas haber salido del hospital y proclamar que está en plena forma. Cuando alguien decide poner fuera de su organización a cinco mil afiliados, está invitando a todos sus votantes a dejar de hacerlo y animando a los que pudieran considerarlo para que mejor desistan de la posibilidad.

Parece claro que, de manera consciente unos y posiblemente inconsciente otros, han decidido que iremos a las Elecciones Generales como sea, pero no como Izquierda Unida. Nosotros ya hemos quemado las naves, ya no tenemos retorno, solo nos queda defender la Unidad Popular, sin saber muy bien que es eso, y al final aceptar el papel subalterno que nos tenga reservado Podemos.

Y para tal propósito, para que la apuesta desde fuera se reconozca como sincera y decidida, hay que terminar con la organización madrileña, primero negándole el pan y la sal en las elecciones municipales y autonómicas y después asestarle un golpe helado del que no pueda recuperarse. Repetir, repetir una y otra vez una mentira hasta que se torne verdad, ese y no otro ha sido el empeño de quienes conocían que no tendrían los apoyos suficientes para la liquidación de este proyecto político.

La organización madrileña sin duda ha cometido muchas equivocaciones, muchos errores, ha gestionado mal sus recursos y hay responsables de ello, los primeros los que han sido sus dirigentes, entre los que no faltan los que hoy aplauden lo ocurrido,  pero IUCM no es un nido de corrupción como pregonan a los cuatro vientos algunos de sus disidentes, sobran dedos en una mano para contar los casos de imputados por corrupción entre sus afiliados y los pocos que lo están los conocemos todos.

IU en Madrid lo que necesita es que le dejen devolver la palabra a los militantes para que puedan dotarse de una dirección, coherente y representativa con la que acometer un futuro incierto, necesita celebrar una asamblea extraordinaria cuanto antes mejor y esto también lo han arrumbado, de momento, con la resolución de marras.

Pero se equivocan los que piensan que lo tienen todo ganado, los que creen que pueden hacer lo que les dé la gana y los que sabiendo que la resolución aprobada excede de sus competencias la propusieron.

Estamos hablando de derechos fundamentales consagrados en nuestros estatutos, los afiliados a IU tenemos reconocidos derechos concretos y los ejerceremos con la seguridad de que más temprano que tarde la resolución aprobada será declarada nula por los tribunales de justicia.

Y mientras tanto seguiremos trabajando a favor de los derechos de los trabajadores, de los que tienen menos recursos y de los que no han salido de la crisis que son la mayoría, desde programas y propuestas de izquierda, discutidos y contrastados, tomaremos distancias con esas peculiares formas de hacer política que se asientan en la ocurrencia del momento y seguiremos apostando decididamente por la existencia de la izquierda, de una izquierda sin complejos, que no se avergüenza de serlo y que tiene y puede jugar un papel importante en el conflicto social.

IU en un punto de no retorno