sábado 11.07.2020

Una mañana de enero

Hoy continuamos la lucha de mi viejo amigo, de nuestros viejos amigos y lo hacemos para que nosotros y nuestros hijos sean y tengan una vida con más solidaridad, más igualdad y más fraternal.

Hubo juramentos para todos los gustos. En honor a mi viejo amigo señalo un par de frases: "Viva España. Viva el pueblo. Vivan los trabajadores", “Porque fueron somos, porque somos serán”

“Aun recuerdo cuando mi padre me llevo a hombros el 14 de abril a la Puerta del Sol, ¡mira que no me acuerdo de lo que hice ayer, pero esa imagen de la Puerta del Sol no se me olvida!”, esta frase se la escuche muchas veces a mi viejo amigo. Ayer, 13 de enero ese recuerdo me acompañó todo el día.

Tuve la suerte de seguir desde la tribuna del Congreso de Diputados la constitución del nuevo Parlamento. Había estado en otras ocasiones y lo que se veía desde la tribuna era lo mismo que se veía en la retrasmisión que hace la televisión del Congreso. Pero esta mañana nada era igual. Las cámaras eran un pálido reflejo de lo que sucedía en el hemiciclo. Ciertamente reflejaban la realidad formal, las votaciones, los juramentos, pero no reflejaron la vida y la vitalidad que había dentro.

Visto desde la tribuna en la bancada de la izquierda estaba ocupada por los diputados y diputadas de la derecha; la parte de la derecha la ocupaban representantes socialistas; en el centro del hemiciclo los nuevos diputados y diputadas de Ciudadanos y Podemos y ésta parte del hemiciclo era todo un microcosmos multicolor, y no solo por el bebe de la diputada Carolina Bescansa, ni por las flores la diputada Rosa Martínez. Eran diputados y diputadas alegres, inquietos, incluso nerviosos, como si estuvieran en su primer día de clase. Bueno realmente esto es lo que pasaba, estaban en su primer día de clase. Han iniciado un ciclo nuevo, llegan por primera vez al Parlamento y ahora tienen que pelear por aprobar. Han llevado la calle al Parlamento y tienen que estar a la altura de su compromiso.

Cuando llegó la hora de los juramentos como parlamentarios, hubo algunas cosas novedosas y otras menos novedosas, entre las segundas el intento de la secretaria primera de la mesa, la popular Alicia Sánchez Camacho, de impedir que los diputados terminaran su juramento como parlamentarios cuando la formula iba más allá del  “sí, juro” o “sí, prometo”, cuando sus señorías añadían algo más, ella no les dejaba terminar. En unos segundos el autoritarismo se instaló en el hemiciclo. Fue un tiempo breve que finalizó cuando continúa con la tarea de nombrar a los diputados Ignacio Prendes, el secretario segundo en representación de Ciudadanos.

Hubo juramentos para todos los gustos. En honor a mi viejo amigo señalo un par de frases: "Viva España. Viva el pueblo. Vivan los trabajadores", “Porque fueron somos, porque somos serán”, que utilizaron los diputados Rafael Mayoral e Iñigo Errejón.

Finalizó la sesión una intervención del presidente de la Cámara, el socialista Patxi López y salí a la calle, ya me alejaba del Congreso cuando escuché gritos que me hicieron volver sobre mis pasos. Veo un grupo de personas ante la puerta del Congreso y escucho que gritan,  “Que sí, que sí nos representan!”…  Después vi esas imágenes en la televisión. Era la salida de los diputados de Podemos y eran las lágrimas de Pablo Iglesias.

Este 13 de enero es el inicio de una nueva etapa en la vida parlamentaria y política, pero también es un punto y seguido. Hoy continuamos la lucha de mi viejo amigo, de nuestros viejos amigos y lo hacemos para que nosotros y nuestros hijos sean y tengan una vida con más solidaridad, más igualdad y más fraternal. Tal vez dentro de algunos años yo, como mi viejo amigo, también pueda repetir que nunca olvidare lo que vi y sentí esa mañana de enero.

Una mañana de enero