jueves 09.04.2020

Se puede, no se puede

Se puede ser nacionalista español, muy español y mucho español. Hasta el punto de considerar emocionantes los ripios absurdos de Marta Sánchez. No se puede ser nacionalista catalán, vasco o gallego.

Se puede decir, si eres Jiménez Losantos, «Veo a los de Podemos y si llevo arma, disparo». No se puede, si eres rapero, querer pegar un tiro a tu jefe o que explote un autobús lleno de cargos del PP.

Se puede decir que hay presos políticos en Venezuela o acusar a Zapatero de cómplice de una dictadura por mediar entre Maduro y la oposición. No se puede decir que hay presos políticos en Cataluña o decir que es repugnante hacer negocios con Qatar.

Se puede vivir en Suiza a la espera de una sentencia o asegurar que todo lo que firmaste y que podría incriminarte en el saqueo de fondos públicos lo firmaste cegada por el amor. No se puede pedir asilo en Suiza y cambiarte el peinado a no ser que quieras que te llamen pija, traidora, prófuga y otras lindezas.

Se puede pasear por las calles un autobús machista y homófobo. No se puede hacer un montaje fotográfico para ponerle tu cara a un Cristo.

Se puede ser M punto Rajoy y seguir siendo Presidente. No se puede ser Presidente desde Bruselas o Estremera.

Se pueden secuestrar libros sobre narcos gallegos y obras de arte sobre políticos catalanes que —oh, dios mío— un día sacaron las urnas a la calle. No se pueden hacer chistes sobre Carrero Blanco.

No se puede practicar la eutanasia. Se pueden disparar pelotas de goma contra inmigrantes que se ahogan en el mar.

Se puede reivindicar el derecho a la dignidad de las víctimas de ETA y asegurar que tienen derecho a ser recordadas, y que eso no supone reabrir heridas. No se puede reivindicar el derecho a la dignidad de las víctimas del Franquismo o asegurar que tienen derecho a ser recordadas y que eso no supone reabrir heridas.

Se puede esquilmar durante años las arcas públicas, practicar un capitalismo de amiguetes y pedir después a la gente que cobra un salario de mierda que se prepare para pagar más por la sanidad y para hacerse un plan de pensiones. No se puede consentir que haya dación en pago.

Se pueden endeudar hasta las cejas ayuntamientos, comunidades y el Estado. No se puede aumentar el gasto social del Ayuntamiento de Madrid sin que Montoro te lleve a juicio.

Se puede amagar con saltarse la Constitución para no presentar nuevos presupuestos o saltársela de un modo claro para hacer una amnistía fiscal o intentar aumentar las horas de castellano en Cataluña tramposamente. No se puede uno saltar la Constitución para que la gente vote, aunque sea de modo simbólico.

Se puede utilizar la Televisión pública española como un cortijo, hasta acumular denuncia tras denuncia por manipulación de los propios periodistas de la casa. No se puede utilizar TV3 para mantener una postura editorial pro referéndum.

Se puede opinar libremente sobre todo esto. A lo mejor, en unos meses, no se puede.

Se puede, no se puede