viernes. 19.07.2024
Joe Biden y Benjamín Netanyahu
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Nada peor en política o la vida que personas o entes que se creen envueltos en la voluntad de su dios, a las órdenes de dios o en nombre de dios. Ese es el caso del sionismo moderno.

El ente sionista, los sionistas comienzan a colonizar Palestina porque dicen que esa era la tierra prometida por el dios de Israel. Nada importa que los colonos y colonas hebreos fueran ya europeos, jázaros la mayoría. Colonizaban por su religión, no por su pertenencia a un territorio concreto. Es curioso que Hitler les dio el impulso y la excusa y en nuestros días son pupilos renovados e incluso renovadores del nazismo, el fascismo, el falangismo o los cristianos ultras sionistas los principales apoyos del estado de Israel. Israel ha su vez es el verdugo más cruel contemporáneo.   

El caso alemán es de siquiatra. Muchos y muchas alemanas incluso progresistas son incapaces de reflexionar con racionalidad, debido seguramente a su complejo de culpa pues sus abuelos y bisabuelos llevaron electoralmente el nazismo al poder y fueron verdugos. Al menos en el estado español la II República apoyada por el pueblo resistió tres años y cientos de miles de muertos por la República, insisto. Mientras en Alemania todo fue sencillo. Tan sencillo como sería no apoyar el nuevo holocausto que sufre ahora el pueblo palestino a manos sionistas con el respaldo casi unánime de los habitantes del territorio de Israel.

Muchos y muchas alemanas incluso progresistas son incapaces de reflexionar con racionalidad, debido seguramente a su complejo de culpa

Hoy tenemos una UE a la que los globalistas progresistas y liberales guiados por la elite del Partido Demócrata de los EEUU abre las puertas al fascismo vía electoral y poco a poco la extrema derecha crece al rebufo de las políticas de guerra contra Rusia, contra China, contra el mundo que no se deje colonizar. La vieja Europa es miedosa y egoísta y se vuelve reaccionaria.

Hemos de confiar en que desde Méjico, Brasil, Colombia, el Sahel o Sudáfrica… se frene el fascismo, el colonialismo y el imperialismo. La guerra de Ucrania y el genocidio de Gaza guste o no a “liberalprogresistas” forma parte de la misma partida de ajedrez del imperialismo occidental contra el mundo o por controlar el mundo. Para ello son tan necesarias las bañeras conocidas como portaviones de los EEUU, el portaviones varado en tierra conocido como Israel o los mercenarios franceses y británicos en los batallones nazis de Ucrania. Todo forma parte de una misma guerra política, comercial y militar. El enemigo del Sur, de los palestinos y palestinas, del África o la América insumisas, de la clase obrera del mundo y de los pueblos que aspiran a su independencia como el saharaui o las fuerzas políticas europeas que todavía defendemos la soberanía y la igualdad es el mismo, es el imperialismo anglosajón, la anglosfera y sus PIGS.

Vamos a ser ahora las clases trabajadoras europeas las que vamos a necesitar la solidaridad de los pueblos del sur. Todo por la incapacidad, traición y la desinformación, manipulación y mentira hecha verdad de nuestros dirigentes, verdes, socioliberales, populistas progresistas woke y ex comunistas globalistas todos ellos a la sombra de Biden y Soros. La cultura neoliberal ha triunfado en Occidente judeo-cristiano. Europa tiene miedo en un mundo que ha dejado de colonizar y encima está transformándose en multirracial lo que provoca que los blancos con más miedo todavía se arrojen las manos del fascismo en sus diferentes variantes “modernas”.

La cultura neoliberal ha triunfado en Occidente judeo-cristiano. Europa tiene miedo en un mundo que ha dejado de colonizar y encima está transformándose en multirracial

Una Izquierda oficial europea sin referentes de izquierda y que encima ha colaborado y colabora con los amos ha perdido la razón y el discurso contra el fascismo. Si las izquierdas woke apoyan a la OTAN y Biden, no rompen con Israel ni hacen nada eficiente contra el sionismo, encima los habitantes españoles de origen, jóvenes y blancos o blancas no pueden alquilar pisos y menos comprarlos, no llegan a fin de mes y sus padres no pueden guisar con aceite de oliva y esto como el sangrante problema de la vivienda lo permiten gobiernos progresistas rosa-verdes, estos ya no tienen nada que decir y menos nada convincente que aportar, es decir todos son iguales para el común y eso favorece la demagogia fascista y ultra-católica.

Biden sale en auxilio de Europa y salir en su apoyo quiere decir dos cosas, primero el rearme y la guerra contra Rusia, Putin dicen los imbéciles que no saben en que mundo real estamos y por otro lado en el llamado Plan Biden para “pacificar” Gaza le otorga un papel a una Europa desprestigiada y despreciada en el mundo árabe. Esto también le abre las puertas al fascismo.

Si los rosa-verdes apoyan a Biden, un Biden decrepito y senil, las juventudes fascistas tienen el paso abierto y además de toda la derecha tradicional al igual que en Alemania de Weimar o Italia pre-fascista necesita del fascismo para mantener su poder y sobre todo su modelo capitalista.

La solución es crear la resistencia de quienes desde la izquierda defendemos la soberanía y la igualdad, la independencia de los EEUU y el rechazo a la OTAN, la guerra y estamos en favor del internacionalismo. Necesitamos el apoyo del presidente de Senegal, de la resistencia palestina, del pueblo del Sahara, de las izquierdas latinoamericanas o asiáticas. Necesitamos confluir con el Sur. Esto no es chiste por favor, es muy serio. Tan serio como que nos llevan al hoyo antes de tiempo. Al hoyo en sentido real e ideológico en una Europa caduca y racista, egoísta e insolidaria, al hoyo en la guerra mundial que Macrón y otros muchos fracasados proclaman. Hay resistencias todavía en Gran Bretaña y ciertos países de la UE que me producen esperanza. Vamos a ello.        

La maldad sionista y la pasividad de la Unión Europea. Biden nos manda a la guerra