domingo. 26.05.2024

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En nuestros días y en casi todo el mundo, la diferencia entre extrema derecha y derecha cada día está más difuminada. La derecha sionista es nazismo puro, supremacista, racista, teocrática y criminal. Las derechas europeas que apoyan el sionismo y las crueles matanzas de palestinas y palestinos son todas ellas colonialistas y racistas. El PP español es un partido franquista y que cada vez reivindica con más desparpajo a Franco y sus modelos son Trump y Milei según ellos mismos dicen. Pocos se salvan de la quema. Haciendo memoria, me salen los democriastianos irlandeses y belgas y poco más. Tengo poco espacio y dejaré lagunas, pero grosso modo, es lo que hay.

Estamos tan en retroceso ante las burguesías y sus partidos e ideas que los progresistas se vinculan a un multimillonario especulador del mundo financiero, Soros, y su fundación Open Society y creen que eso es la izquierda y el progresismo moderno. Las fundaciones globalistas marcan hoy las agendas de todos los gobiernos y partidos que afirman ser de izquierda sistémica y oficialista de Europa, estando contagiadas las “socialdemocracias” a las que yo ante podría el ex, los populismos progresistas y por supuesto los verdes. En una u otra cuestión todos ellos coinciden con su mentor Soros y siguen las doctrinas del aparato del Partido Demócrata de los EEUU cuyos dirigentes no son sino unos genocidas belicistas colonialistas e imperialistas.

Ningún juez del franquista Tribunal de Orden Público fue depurado y las sagas ultraconservadoras y ultra católicas copan los tribunales de oposición y puestos más altos de la magistratura

Al fascismo no se le planta cara negando las evidencias. Veamos: Es necesario recordar el 25 de Abril, la revolución portuguesa y ver como en Portugal toda la policía política, la PIDE fue encarcelada el mismo 25 de Abril, mientras en España todos los miembros de la Brigada de Investigación Social (Nuestra PIDE) junto con los de la “brigadilla” de la Guardia Civil están muriendo felices de viejos o viven con buenas pensiones y medallas obtenidas por torturar. Es un ejemplo.

Ningún juez del franquista Tribunal de Orden Público fue depurado y las sagas ultraconservadoras y ultra católicas copan los tribunales de oposición y puestos más altos de la magistratura. Pero no se hizo, ni se hace nada por modificar esta situación. A pesar de casos constantes de actuaciones politizadas, nada de nada. Lloros y cobardía nunca van a enmendar la situación.

Pero hay más. La extrema derecha española, toda lo es, últimamente no habla de economía, solo del rey, la ley amnistía o que España se rompe, porque la política económica de los gobiernos progresistas es neoliberal, sigue al pie de la letra los dictados de la burocracia de Bruselas y los bancos y las familias dueñas de los bancos imponen su ley. 

Nadie defiende la necesidad de salir de la OTAN y se apoya la guerra de los EEUU y Gran Bretaña contra Rusia en Ucrania. Nadie pide la paz en la UE excepto Eslovaquia y su líder socialdemócrata, este sí, Robert Fico. Pero es que todos reconocen el derecho a la defensa de Israel es decir su derecho a cometer un genocidio y seguir colonizando a Palestina. 

En España todos los miembros de la Brigada de Investigación Social (Nuestra PIDE) junto con los de la “brigadilla” de la Guardia Civil están muriendo felices de viejos o viven con buenas pensiones y medallas obtenidas por torturar

En el fondo estamos ante una pura y simple pelea por el raquítico poder que tiene un gobierno sin soberanía de un estado que carece de independencia. Pero esto no se denuncia. España no es independiente y como todos los del arco parlamentario, o casi todos, están de acuerdo, la política no es más que una cuestión de nombres propios, ya ni siquiera de siglas y hay que recurrir a la descalificación porque no queda otra ¿O es que alguien desde la “progresía” denuncia esta situación? Se necesitan unos a otros para tener coartada. La diferencia entre Biden y Trump que puede notar una palestina, un senegalés, o un estudiante de la Universidad de Columbia en los EEUU apaleado por la policía por protestar contra el genocidio que su Presidente financia, es nula. Son inventos de Soros y sus acólitos.

Pero hay resistencia. Claro que la hay. Pero esta tiene que ser más efectiva, inteligente y persistente. Las universidades norteamericanas han estallado contra la aniquilación del pueblo palestino. Jóvenes universitarios o no, son hoy la punta de lanza de la indignación popular contra el genocidio televisado. Gran Bretaña con la referencia del gran socialista Jeremy Corbyn que fue masacrado políticamente e ignorado por todo el socioliberalismo europeo resucita de sus cenizas de la mano de su decidido apoyo a la causa palestina por lo que fue eliminado por el poderoso lobby sionista infiltrado en el Labour y en toda la mal llamada “Internacional Socialista”. Nadie excepto la izquierda laborista y muchos sindicalistas dieron la cara por él. Hoy Corbyn está junto al poderosísimo movimiento anticolonial y antiapartheid británico que llena las calles de la Isla constantemente. 

En Alemania la BSW planta cara y la Francia Insumisa hace lo propio en su país. Es pues necesario también articular un poderoso movimiento que se enfrente a la maquina de guerra puesta en marcha por los globalistas de un lado y los trumpistas de otro, pero en realidad ambos a la vez. Hay que atreverse a denunciar la situación que vivimos pre-bélica y saber que nos amenazan con una guerra y nos preparan para la guerra, al objeto de podernos controlar, dominar y hacer olvidar nuestras reivindicaciones, nuestra lucha por la sanidad pública, por las pensiones, por la vivienda, por unos salarios justos, por la agricultura de calidad y la soberanía alimentaria y contra un turismo depredador, enemigo de la ciudadanía y destructor de ciudades y de hermosos parajes en beneficio siempre de grandes empresas extranjeras. Nosotras y nosotros solo somos los camareros, las cajeras, las limpiadoras, los jornaleros.

Por eso no cabe más que reivindicar la paz, exigir la soberanía y un proceso constituyente republicano que garantice la democracia y el reparto justo. Por eso nos vais a ver en la calle, vamos a dar la cara y os vamos a pedir apoyo.   

La ola de la extrema derecha en el estado español y en Europa no será frenada por...