sábado. 20.07.2024
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Más de medio siglo ha transcurrido desde la última misión tripulada a la Luna. Lejano queda ya el recuerdo del Apolo 17 que aquel diciembre de 1972 se convirtió en la última visita tripulada a nuestro satélite.

Pero la Luna se ha vuelto a poner de moda estos últimos años y ahora todas las naciones del mundo quieren un pedacito del pastel. Este deseo por la conquista lunar es visible por ejemplo en las recientes misiones “Luna 25” de Rusia, su homóloga “Chandrayaan 3” de la India y el Programa Artemis de la Nasa que en coordinación con SpaceX pretende colocar dos seres humanos en suelo lunar para 2025.

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El comandante del Apolo 17, Eugene Cernan en la superficie lunar en diciembre de 1972.

¿Por qué volvemos después de 50 años?

Este interés internacional repentino por la Luna es totalmente distinto al que nos llevó por primera vez a su superficie hace más de 50 años.

El viaje del Apolo 11 en 1969 fue fruto de las tensiones geopolíticas de su tiempo entre la Unión Soviética y los Estados Unidos. La Guerra Fría propugnó una feroz competencia por demostrar la superioridad tecnológica de ambas superpotencias.

Una vez logrado, no había gran interés en aunar más esfuerzos en la cuestión lunar y el presupuesto se centró en proyectos referentes a la órbita baja de la Tierra.

No obstante, esto está cambiando y la Luna ya es el principal punto de interés de las agencias espaciales que planean establecer colonias permanentes en su superficie y desarrollar una industria minera para aprovechar sus recursos.

Además, la Luna es un destino clave en la futura conquista del sistema solar al poseer agua en sus polos, por lo que sería posible fabricar allí combustible para cohetes y así usarla como parada intermedia en los viajes planetarios.

Esto es esencial ya que el despegar un cohete en la Tierra presenta diversas dificultades. La Tierra es el planeta más denso y el planeta rocoso más grande del sistema solar, lo que plantea limitaciones de peso y logística ya que, en pro de poner en órbita una nave es necesario quemar ingentes cantidades de combustible para alcanzar la velocidad de escape que se traduce en menos carga útil.

La Luna, sin embargo, con una gravedad seis veces menor que la terrestre sería una parada en boxes perfecta para los viajes interplanetarios.

Las 3 misiones de Artemis

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El programa Artemis es una clara referencia al ya legendario programa Apolo de la Nasa el cual llevó a un total de 12 hombres a la superficie lunar en 6 misiones diferentes.

Artemisa, la diosa griega que da nombre al programa es principalmente representada como la diosa de la caza. Hermana melliza de Apolo, tiene además un carácter puro y frío, comúnmente relacionado con la Luna, al contrario que su hermano Apolo más concomitante al Sol.

El programa Artemis ya tiene a fecha de hoy una misión a sus espaldas y dos programadas para los próximos dos años.

La misión Artemis I fue un vuelo no tripulado llevado a cabo el 16 de noviembre de 2022. Con una duración de 25 días, pretendía y posteriormente realizaría con éxito el primer lanzamiento del cohete SLS (Space Launch Sistem) que actualmente ostenta el puesto del cohete más potente de la historia siendo hasta un 15% superior al Saturno V que llevó al Apolo 11 a la Luna en 1969.

No obstante, la idea de este cohete esta obsoleta, parece más una mejora de su predecesor del siglo pasado que un verdadero salto tecnológico. Por ello la Nasa cuenta con un contrato con SpaceX, la agencia espacial de Elon Musk, la cual ha mostrado grandes avances en la reutilización de cohetes con sus modelos “Falcon”.

Este contrato jugará un papel esencial en el programa Artemis, ya que la Starship de SpaceX, será la nave que se usará en la tercera misión para el alunizaje de los astronautas, muy superior en todos los aspectos al SLS y de carácter reutilizable.

El objetivo de la misión era poner a prueba la tecnología del módulo Orión, del cohete SLS, así como medir ciertos parámetros del vuelo orbital lunar en maniquíes integrados en el módulo como los niveles de radiación, con el fin de ser el primer paso del regreso del hombre a la Luna.

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Artemis 1 mapa.
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Orión mira a la Luna antes de regresar a la tierra.

Artemis II está planeada para noviembre de 2024 y será la primera misión tripulada del programa, cuatro astronautas ya seleccionados serán los afortunados de orbitar la Luna a bordo de la nave Orión en esta misión de aproximadamente diez días de duración.

Será un misión de corta duración y no realizaran una órbita completa, usarán el empuje gravitatorio de la Luna para volver a la Tierra tras pasar por la cara oculta.

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Tripulación Artemis II: Gregory R. Wiseman, Victor J. Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen
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Artemis II_mapa.

Artemis III es la misión final de este primer proyecto del programa, la que presumiblemente conseguirá colocar dos humanos en la Luna en 2025, después de más de medio siglo.

A bordo del SLS, en la cápsula Orión, cuatro astronautas tratarán de acoplarse a la Starship, previamente situada en órbita lunar, la cual será el vehículo encargado de alunizar y de devolver a los astronautas a orbita para posterior regreso.

La Starship de SpaceX es un proyecto muy ambicioso elegido por la Nasa que, de ir según lo previsto, no solo será el cohete más potente jamás creado, sino que, debido a su factor reutilizable y a sus enormes proporciones, será un antes y después en la exploración espacial.

Dos de los cuatro astronautas serán los privilegiados en pisar suelo lunar, en concreto el Polo sur lunar, rico en agua en forma de hielo.

Starship de SpaceX
Starship de SpaceX
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Artemis III mapa.

Así volveremos a la Luna en 2025