CONTESTA CARLOS CRUZADO | PRESIDENTE GESTHA

¿Por qué los impuestos son usados como armas en la guerra entre taxis y VTC?

Los conductores de VTC pagan impuestos en función de lo realmente ganado

Las calles y centros neurálgicos de Madrid vuelven a teñirse de luces verdes. Los taxistas pusieron fin a una huelga que ha durado más de 15 días y que tiene en la regulación su principal campo de batalla frente a los conductores de los vehículos de transporte concertado (VTC).

La Comunidad de Madrid se opuso a la posibilidad de regular el sector de las VTC, abogando por una legislación a nivel nacional. No obstante, desde el Gobierno central se piensa que deben ser los ayuntamientos y comunidades los que legislen. De hecho, el pasado jueves la ministra de Economía, Nadia Calviño, consideró que lo ocurrido en las últimas semanas en Madrid y en Cataluña "pone de manifiesto el acierto del Gobierno al decidir que este es un tema que hay que dirimir en el ámbito autonómico y local".

Sin embargo, no han faltado responsables políticos que han propuesto un impuesto a la actividad de los VTC para compensar a los taxistas por las inversiones millonarias que se hubiesen visto obligados a realizar para las compras de sus licencias.

Pues bien, respecto a los impuestos, los taxistas reprochan a las grandes compañías del sector VTC que muchas de ellas no pagan impuestos en España sino en territorios de escasa o nula tributación, lo que sin duda tendría que preocupar y ocupar al gobierno y al legislador. En cambio, ese reproche no puede dirigirse a los conductores autónomos de VTC, que tributan en el Impuesto sobre la renta en función de su beneficio, calculado en estimación directa, por la diferencia entre sus ingresos y los gastos fiscalmente deducibles.

Por su parte, la mayoría de los taxistas tributan por el régimen de módulos, más ventajoso, de manera que son los kilómetros que recorren al año, junto con una cantidad fija establecida básicamente en función de que sólo conduzca el titular de la licencia o cuente con algún asalariado, los elementos que sirven de base para determinar los impuestos que posteriormente pagarán.

En resumidas cuentas, los taxistas siempre tributarán por la misma cantidad, al margen y muy por debajo de su beneficio real, mientras que los conductores de VTC pagan impuestos en función de lo realmente ganado.

La encarnecida batalla que enfrenta a taxis y VTC, sea como fuese, no es exclusiva de nuestro país. Portugal, por ejemplo, para enterrar el hacha de guerra condicionó a las plataformas de VTC al pago de un impuesto del 5% de cada viaje. Y Cabify ya sugirió una tasa para la movilidad para que tanto los taxistas como los conductores de los VTC tengan que abonar un impuesto diario dependiendo del número de kilómetros recorridos, de la hora o de la ocupación, entre otras variables. En cualquier caso, los impuestos no deberían instrumentalizarse para echar más gasolina al fuego.

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Carlos Cruzado

Presidente de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA)