jueves 19.09.2019
¿HACIA LA VIEJA RTVE GUBERNAMENTALIZADA?

Los cambios en RTVE hacen retroceder al medio público más de una década

Con el cese de Ana Pastor culmina el proceso de gubernamentalización y dependencia partidaria de RTVE. Con la cadena de ceses iniciada tras el nombramiento del nuevo presidente de la Corporación se consolida el fin de un sueño: que la radiotelevisión pública estatal fuera como la BBC.
Nombramientos en RTVE: viaje en el túnel del tiempo

El nuevo presidente de la Corporación (elegido, por primera vez en 6 años, con el voto de un solo partido, lo que equivale a nombramiento gubernamental, como antaño), González Echenique, el nuevo director de TVE, Ignacio Corrales y el de Informativos, José Somoano, han continuado la cadena de ceses iniciada con Juan Ramón Lucas, Pepa Fernández, Toni Garrido, Fran Llorente, Lara López y tantos otros, hasta culminar con los de Xavier Fortes, director de La noche en 24 horas,  Alicia Gómez Montano, de Informe Semanal y Ana Pastor, de Los desayunos de TVE, quien ha rechazado una oferta de TVE para presentar un programa semanal en la noche.

Reconocimiento crítico, premios, prestigio y profesionalidad han sido demolidos en favor de un modelo que nos lleva a una década atrás.

A estos ceses, que suponen la “desaparición” de los medios de la Corporación RTVE de periodistas con un altísimo nivel de profesionalidad y credibilidad, les han seguido los correspondientes nombramientos.  Buena parte de éstos han tenido como denominador común la recuperación del equipo de Alfredo Urdaci, director de los servicios informativos de TVE con el gobierno de Aznar, quien no sólo “recibió” la primera condena judicial de la televisión en España por manipulación informativa, sino que se caracterizó por un actuación periodística sesgada, claramente partidista en procesos y situaciones como la guerra de Irak, la crisis del Prestige o las diferentes movilizaciones sindicales contra la política económica y laboral del gobierno de aquellos años. Entre esos nombramientos están periodistas como Jenaro Castro, nuevo director de Informe semanal, Ángel Nodal, el número dos de Somoano, y otros directivos de tercer nivel para las distintas áreas de noticias como Cristina Ónega (Nacional), Silvia Rodríguez Marino (Economía), Diego Arizpeleta (Internacional) y Cristina Alcaine (Sociedad). Son, según TVE, periodistas “de reconocido prestigio y larga trayectoria en la casa”, pero cuyo nombramiento irá vinculado, inevitablemente al derribo, por el gobierno de Rajoy, de las beses legales, vía decreto, de una radiotelevisión pública independiente del gobierno y del partido que lo preside.  

El de Ana Pastor ha tenido un significado muy especial porque fue la presentadora de un programa emblemático de debate, 59 segundos, continuó con Los desayunos de TVE y protagonizó algunos señalados enfrentamientos con algunos dirigentes políticos, entre ellos María Dolores de Cospedal, en defensa de la objetividad informativa y del rigor.

EL FIN DE LA MÁS FRUCTÍFERA ETAPA DE RTVE

Seis años ha durado la experiencia más fructífera y esperanzadora que ha vivido RTVE en su más de medio siglo de historia. El gobierno de Rodríguez Zapatero hizo una apuesta de fondo por una RTVE que tuviera como referente a la BBC británica. Constituyó un Comité de Sabios del que formaron parte intelectuales de la talla de Emilio Lledó, Enrique Bustamante, Victoria Camps o Fernando Savater o González Urbaneja, entre otros. Éste comité elaboró un exhaustivo informe que sirvió de base para la elaboración de la nueva Ley de la radiotelevisión pública de ámbito estatal que descansaba en varias innovaciones trascendentales: la elección del presidente de la Corporación y de los consejeros con mayoría cualificada de dos tercios para evitar la designación gubernamental;  la elección de su consejo de administración con una vigencia de 6 años para que no coincidiera con los períodos legislativos; la creación de un Comité de Informativos que velara por la objetividad y la profesionalidad de la información; la puesta en marcha de la figura del defensor del telespectador de RTVE y un largo etcétera de novedades que convertían a la radiotelevisión pública estatal en un referente europeo de calidad.

Programas como Tengo una pregunta para usted, 59 segundos, La noche en 24 horas  o series emblemáticas como Amar en tiempos revueltosÁguila Roja, que combinaron calidad, rigor y capacidad de liderar sus respectivas franjas horarias, fueron consecuencia de esa impulso reformador. Además, los premios nacionales e internacionales, el elogio unánime de la crítica y el reconocimiento y el respaldo de la audiencia pusieron de relieve que la mayoría de los ciudadanos acogían favorablemente, incluso con entusiasmo, ese modelo.

Hoy, más de seis meses después de que el PP accediera al gobierno, RTVE no sólo ha dejado de ser independiente, sino que ha comenzado su “viaje en el tiempo” no ya hacia los años de Urdaci, sino hacia un modelo de radiotelevisión pública que se corresponde más con una sociedad autoritaria que con la sociedad democrática avanzada y plural que es referente en Europa y en el mundo.   

Los cambios en RTVE hacen retroceder al medio público más de una década
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