sábado 16/10/21
JOSÉ LUIS EGIDO

El BarçaWorld apaga los humos del Atleti

En la quinta-sexta jornada el bipartidismo futbolístico se ha encargado de apagar las expectativas de los aspirantes al Olimpo dibujando la perspectiva de otra temporada entre dos y el resto que se apañen.

Comenzaba la jornada con Betis y Valencia mandando en la tabla después de ganar el primero los cuatro partidos y los chés empatando, y arrollando por momentos, al todopoderoso Barça. A la supuesta alternativa se sumó el Atleti y a muchos cronistas les faltó tiempo para decir que este año hay alternativas. Las goleadas de los dos grandes han dado un baño de agua fría a tan peregrina idea. Eso sí, el Betis sigue primero, un sorprendente Levante tercero y el Sevilla cuarto, lo que ya tiene mérito.

Dos de los aspirantes a los puestos europeos, Athletic y Villarreal, jugaban en la catedral para ir clarificando puestos. El partido terminó en un empate raro confirmando que ninguno de los dos está al nivel del año pasado. De momento, porque no me cabe duda que en la primavera estarán arriba. En Sevilla otros dos gallos se enfrentaban para lo mismo: Sevilla y Valencia. Con permiso del árbitro, expulsiones y penalti incluido, que falló el Valencia, los andaluces ganaron la partida (unas veces con fútbol y otras con trampas) y ya están arriba. Los valencianistas pagaron el terrible esfuerzo de correr al límite de sus calambres para evitar ser goleados por el Barça. Por su parte el Mallorca consiguió elevarse por encima de los rumores de dimisión de Laudrup y le ganó 2-1 a un envalentonado Real Sociedad. Me alegro por su entrenador, siempre es bueno tener a gente de su talla en el fútbol español.

Los titanes imponen su ley

Y así llegamos a la capital del reino donde el Madrid se presentaba tras una derrota, un empate y dos partidos sin marcar. Ocurrió lo previsible y la película volvió al guión futbolísticamente correcto: con un resultado que acabó en un 6-2 engañoso; CR7 con su triplete habitual en busca del record de los records; el expulsado de costumbre; Mou con su chou (que diría la inigualable Lola) presionando al entrenador contrario con el partido en juego y la afición feliz como unas castañuelas. Escribo engañoso porque el llamado fútbol asociación lo puso el otro equipo. El Madrid se dejaba dominar para robar el balón y salir al contraataque para obtener esa abultada victoria. Perdón, se me olvidaba, el equipo contrario era el recién ascendido Rayo Vallecano que iba ganando durante 25 minutos por 0-1 y en el segundo tiempo se acercó hasta el 3-2. Juzgue el lector si esto corresponde a la filosofía florentiniana del mejor equipo del mundo y el mejor entrenador del mundo (algún día escribiré sobre la diferencia entre táctica y estrategia). Por cierto, qué pesado este señor Pérez con lo del señorío. Me pregunto si considerará señorío la vida de esas familias de aficionados madridistas que están en paro y se ven obligadas a comer cocido día si día no.

En las antípodas, futbolísticas claro, se enfrentaban en el Camp Nou Barça y Atleti. ¡Vaya paliza! ¡Qué manera de perder! Si el Atleti no tocó la pelota en 90 minutos, que se dice pronto. Terrible decepción para los atléticos (había que mirar la cara de Falcao cada vez que sacaban del centro del campo, como si estuviera en Marte) que salieron al campo pensando que esta no es su batalla. Mejor reservarse para la Europa League, pensaría Manzano. De hecho dijo una frase que sintetiza el partido “poca intensidad, mucha calidad”. Por lo menos le podían haber echado la garra del Valencia en el empate a dos. Con decir que Falcao ni las vio y que Valdés no tocó la pelota salvo en un rechace a balón parado está todo dicho.

Cuando en la primera jornada vi, el partido ante el Villarreal y después ante Osasuna, pensé que no se podía mejorar. O mucho me equivoco o en esta temporada va a haber un antes y un después de estos tres partidos: 18 goles a favor, 0 en contra y el otro equipo ni huele el balón. El Barça juega como una orquesta dirigida por Xavi con Messi de solista y Guardiola escribiendo la partitura. Cuando un equipo lucha más que tú; corre más que tú; hace más faltas tácticas que tú; organiza en el centro del campo mejor que tú; y en la delantera son mejor que tú, date por …En definitiva, si consolidan ese concepto de que se defiende atacando y no cometen errores en los pases con una efectividad superior al 90%, la liga está acabada antes de empezar, diga el señor Pérez lo que diga.

Tengo una solución

No se rían que la hay. Cuando era pequeño y los chavales del pueblo jugábamos los sábados por la tarde en las eras, si se formaban dos equipos con mucha diferencia se le daba al más débil una ventaja de 0-3 y así había más igualdad, todos nos divertíamos más y, alguna vez, hasta ganaba el débil. Creo que es una buena idea para cuando se juegue contra el Madrid y el BarçaWorld y así no acabaría la liga con una diferencia de veinte puntos entre el segundo y el tercero. Como en todos los escritos de NT se admiten críticas o que alguien proponga una idea mejor. Lo dejo aquí. Señoras, señores, amen la vida, amen el fútbol, porque hoy ha vuelto a amanecer…que es lo importante.

El BarçaWorld apaga los humos del Atleti
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