lunes 06.04.2020
CRÍTICA DE CINE

Dolittle, el respeto por los animales. Un poco de etología nos caería bien

Este fin de semana fui a ver con mis hijos la película de Dolittle con el actor Robert Downey Jr. Un poco lenta para ser una película de niños, pero al final es bueno entender que cada animal aquí en esta tierra tiene su propia psicología y su propio lenguaje. Pasaron por mí muchos recuerdos, uno de ellos fue el de mi perrita Jessy una Texas Heeler, para los que no conocen esta raza, es una cruza entre Border Collie y un Blue Heeler. Bueno, la recordé, porque por su inteligencia creían que yo era un entrenador de perros. Y la verdad es que yo aprendí mucho de ella.  Fue que gracias a ella  me puse a estudiar sobre el comportamiento de los perros y fue cuando aprendí de Etología. ¿Y de que trata esta ciencia? pues nada más y nada menos, que es la encargada de estudiar el comportamiento, la comunicación y la psicología de los animales. Es decir convertirse en un Dolittle. Al observar el comportamiento animal puedes entender su comunicación, qué les gusta y qué les hace bien. Cuando me adentre en este mundo de conocimiento de la comunicación animal, me di cuenta que la verdad estamos haciendo muchas cosas mal en la crianza de cualquier animal. Si en verdad quisiéramos a nuestras mascotas no las convertiríamos en humanos. Ya que el darles personalidad humana, a los perros por ejemplo, en lugar de hacerles un bien les estamos haciendo un daño psicológico, o como cuando se les cortan sus orejas o cola para que se vean mejor, les estamos quitando parte de sus medios comunicación. Y es aquí donde la etología nos ayuda. Es decir, comunicarte adecuadamente con tu mascota, me gusto tanto esta ciencia, que estudié un poco de la etología equina. No me convertí en un Dolittle pero si pude educar y tratar mejor a  mi perrita Jessy, que cuando la veía uno lucia como una perra sana mentalmente.

ciineNo sé si hayan visto en algún momento, videos del hombre que entreno un toro, el niño que juega con una vaca o el ranchero que parece que se comunica con su caballo. Pues no hay nada de mágico, solamente es entender como se comunican  y sin condicionamientos comunicarte con tu mascota. Es aquí donde entra el amor y el buen trato. Amar a una mascota lleva por lógica no hacerle daño psicológico y mucho menos físico. Por eso después de ver Dolittle y ver tanto video en redes sociales de maltrato animal o de supuesto cuidado animal, me doy cuenta que nos falta mucho para entender el maravilloso reino de las mascotas.

Creo que México debería de implementar, como en otros países, un proceso de preparación para la persona que quiere tener una mascota,  antes de adoptar o comprar una mascota, el interesado debería de tener una capacitación de lo que conlleva tener esa mascota que se desea y así de esta manera algunos podrían tenerla o renunciar al capricho. 

En memoria de Jessy mi perrita.

Dolittle, el respeto por los animales. Un poco de etología nos caería bien
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