sábado 07.12.2019
EL EJEMPLO CHILENO

Las pensiones según VOX

Las pensiones según VOX

En los distintos debates políticos en torno a las elecciones generales apenas se ha tocado el tema de las pensiones. Sí me resultó muy llamativa la posición de VOX defendiendo un sistema privado de capitalización, que es el que se ha desarrollado en Chile.

Con los datos que ofrecen con esta propuesta se resumen en dos pasos, un primer paso sería hacer compatible la pensión pública y la privada para que al final, todos los españoles tengan pensión privada y acabar de una vez para siempre con las pensiones públicas, que es el sueño dorado de los bancos y aseguradoras con el aplauso de la CEOE.

Si queremos todos los trabajadores tener una pensión digna, el único sistema que nos la puede ofrecer es el sistema público de reparto, pero si no luchamos nos llevaran al modelos chileno con el aplauso de BBVA, Santander; Mapfre… y con el aplauso de la CEOE

¿Qué propone Vox?

Pasar del sistema público de pensiones por reparto a un sistema de capitalización privado. En un primer momento sería al 50% por medio de pensiones públicas y el otro 50% cubierto por el sistema de capitalización privado. Vox sigue al pie de la letra el modelo que implantó Pinochet en Chile, con unos resultados escandalosos, como veremos posteriormente.

Este sistema mixto es irrealizable porque de llevarlo a cabo significaría el hundimiento del sistema público, al quitarle de los ingresos de la Seguridad Social unos 45.000 millones de euros anuales que la llevarían inmediatamente a la bancarrota y ese es el objetivo de Vox, para de esta forma obligar a todos los trabajadores a acogerse al sistema privado de capitalización.

Para que ustedes puedan valorar, hay que entender de forma clara, lo que nos propone VOX. Debemos analizar dos aspectos básicos, que nos servirán para tener claro cual es el único sistema viable de pensiones y que nos garanticen un futuro.

1ª Cuestión ¿Cómo funcionan los planes de pensiones privados en España?

La respuesta la da el profesor Pablo Fernández en su estudio “Rentabilidad de los fondos de pensiones en España 2000-2015”. En dicho estudio nos dice que la rentabilidad media de los fondos privados de pensiones en estos quince años ha sido del 1,58%.   

Es una rentabilidad realmente baja pues a ese beneficio hay que restarle un 2% de media anual que los bancos aplican como comisiones, con lo cual iremos a una rentabilidad negativa y todavía veremos cómo son un fracaso cuando a esa cifra ya negativa de rentabilidad habría que descontar la inflación del país, que ha sido de media en esos quince años de 2,5% anual, con lo que de media perdemos un 3% de nuestro capital.

Actualmente, los planes de pensiones privados rondan poco más de cien mil millones. Se está dando el fenómeno de ir disminuyendo precisamente por esa rentabilidad negativa. El beneficio, que reporta a los bancos estas comisiones, le suponen unos dos mil millones de euros anuales.

Resulta sorprendente  que en el resto de los países de la OCDE tiene una rentabilidad superior a la española y si seguimos a INVERCO (Asociación de Instituciones de Inversión Colectica) nos dice que la rentabilidad de estos fondos en el año 2018 fue de promedio un -4,08.

Estas entidades financieras que tiene por bandera el liberalismo y que siempre nos recuerdan la libertad de mercado, no dudan en reclamar y solicitar al gobierno subvencionar fiscalmente sus planes de pensiones privados. Es un ejemplo más de cómo el capitalismo intenta socializar pérdidas y privatizar beneficios.

Los últimos datos sobre el sistema privado de pensiones chileno nos aporta los siguientes datos: el 90% de las pensiones chilenas cobran 213 euros, cuando el salario mínimo es de 325, si lo trasladamos a España significaría que el 90% de las pensiones españolas cobrarían 559 euros mensuales

Son las mismas entidades que reclaman la disminución en gastos sociales, porque argumentan que quitan competitividad. Empecemos por quitar los 2.000 millones de euros que cuestan al Estado las subvenciones a los planes privados. Los últimos informes económicos recomiendan quitar esta desgravación fiscal que solo benefician a las clases ricas.

2ª Cuestión ¿Cómo es el sistema privado de pensiones de Chile?

Transcurridos treinta y cinco años desde la puesta en marcha de este sistema de pensiones que es el que propone Vox, veamos cual ha sido su resultado y si resulta conveniente para España.

El sistema chileno parte de dos axiomas neoliberales:

Una exaltación del individualismo que relega las soluciones colectivas cegando los cauces para la articulación de la solidaridad.

La firme creencia del mínimo papel del Estado y donde la concurrencia de la iniciativa privada es la fórmula más eficiente del funcionamiento.

El trabajador abre una cuenta de capitalización con la aportación de dos tipos de recursos:

Las cotizaciones de los trabajadores, que suponen el 10% de su salario y cuyo coste es asumido por los propios trabajadores, sin que los empresarios aporten nada, algo que no ocurre en ningún otro país de la OCDE, lo cual ya denota el sesgo que tienen.

Los rendimientos que genere este capital que se va acumulando, que como vemos en España su rentabilidad es negativa, con lo que en vez de ir sumando iríamos restando.

Ante el nefasto funcionamiento de las pensiones privadas ya el Estado tuvo que intervenir en el año 2008 creando:

1º Por un lado “la pensión básica solidaria” algo parecido a las pensiones no contributivas españolas.

2º Por otro lado el llamado “Aporte provisional solidario”, que sería el equivalente a nuestros complementos de mínimos para las pensiones.

Esto se debió a que en el año 2008, los fondos de pensiones chilenos perdieron el 25% de su valor, sin embargo, los bancos y aseguradoras se hicieron de oro.

En la primera fase de implantación del sistema privado de pensiones se remonta a la dictadura del general Pinochet, siendo ministros de Trabajo José Piñera, hermano del actual presidente chileno.    

El trabajador chileno tuvo que elegir entre el sistema privado, según el cual el ministro Piñera prometió que no se iban a jubilar con una pensión inferior al 21% de su salario como trabajador o seguir en el sistema público.

Veamos cual ha sido el resultado por comparación. Hablamos de dos técnicos de laboratorio, que cobran 730 dólares mensuales y se retiran con la misma edad y los mismos años de cotización.

El trabajador que eligió el sistema a privado le queda una pensión de 240 dólares mensuales, pero la duración de su pensión es de veinte años, es decir, si se jubila con 65 años al cumplir los 85 se queda sin pensión porque su fondo privado se ha terminado. El trabajador que eligió el sistema público de pensiones le quedó una pensión de 540 dólares para toda su vida.

Los últimos datos sobre el sistema privado de pensiones chileno nos aporta los siguientes datos: el 90% de las pensiones chilenas cobran 213 euros, cuando el salario mínimo es de 325, si lo trasladamos a España significaría que el 90% de las pensiones españolas cobrarían 559 euros mensuales. La edad de jubilación en Chile es de 60 años para las mujeres y 65 para los hombres pero como resultado de estas pensiones de hambre del sistema privado la edad de jubilación real es de 70 años.

Si hablamos de las pensiones de las mujeres es mucho menor de la media que aquí he aportado, por lo que ser mujer en Chile es sinónimo de miseria y hambre.

Los defensores de la capitalización no deberían ocultar los graves  problemas que genera su propuesta donde un 2% de la población sale favorecido y un 98% los lleva a la miseria total. La privatización del sistema privado de pensiones chileno es un formidable negocio para bancos y aseguradoras, pero llevará a muchos pensionistas a la pobreza, desigualdad y falta de cohesión social.

Ya ven lo que nos ofrecen los patriotas de VOX, beneficio para unos poco y miserias para la inmensa mayoría de los trabajadores, eso sí envueltos en una enorme bandera española.

¿Tienen ya claro lo que nos ofrecen los sistemas privados de capitalización?   

Si queremos todos los trabajadores tener una pensión digna, el único sistema que nos la puede ofrecer es el sistema público de reparto, pero si no luchamos nos llevaran al modelos chileno con el aplauso de BBVA, Santander; Mapfre… y con el aplauso de la CEOE ¿Lo tienen ya claro?  

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