martes. 28.05.2024

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Mientras los EEUU siguen apoyando a Israel a pesar de su genocidio televisado y la Unión Europea no hace más que quejas lastimeras y caritativas acerca del cierto y muy cruel sufrimiento de la población gazatí, pero nada sobre la limpieza étnica de Gaza, olvidando la que se produce en Cisjordania y condena a Irán pero se abstiene de hacerlo con el ente sionista, el estado español, que también condena el derecho a la defensa de Palestina e Irán, no reconoce la resistencia y si lo hace con el derecho a la defensa del estado sionista. Se limita su política exterior a la solución de los dos estados en territorio palestino, sabiendo que esto es una falacia y siendo lo máximo de hasta dónde puede llegar un gobierno de España, carente de soberanía e independencia para poder contradecir a su amo, los EEUU y su auténtico presidente Biden. Sometido a una UE en la que manda Alemania como intermediaria del poder norteamericano. La UE apoya la política sionista y Alemania apoya al sionismo. Alemania con un gobierno de verdes y socialdemócratas se ha vuelto junto con Polonia, la potencia emergente de la UE, en un estado belicista, “otanista” a rabiar y militarista. La “izquierda” woke alemana nos quiere llevar a la tercera guerra mundial, a una guerra con Rusia y a nuestra propia autodestrucción y suicidio y el problema es que el estado español no puede hacer nada por remediarlo, ni oponerse siquiera. Si Feijoo gobernara la situación no solo no sería diferente sino que el apoyo al sionismo sería más explícito.

Las clases populares hemos de reaccionar, dejar de escuchar las supuestas bondades de una Europa decadente, cada vez más inculta y empeñada en destruir su única aportación al mundo contemporáneo, el estado social

Desde que se inició la transición en España a la muerte de Franco, los EEUU la controlaron y no solo de forma diplomática sino activa este proceso. El rey impuesto por el dictador, fue refrendado y apoyado por los EEUU y sin ellos lo más seguro es que la monarquía hubiera caído pronto, de hecho los datos demoscópicos de la época señalaban la tendencia republicana mayoritaria.

 La República hubiera tenido otra trayectoria y de hecho hubiera permitido establecer una democracia plena. Pero Felipe González firme servidor de los EEUU y del rey maniobró, purgó a los republicanos y republicanas del PSOE o les dejo en la irrelevancia y junto con UCD y el Partido Comunista de España consolidaron al rey. La soberanía estaba liquidada, máxime tras el definitivo servicio de González a la dinastía reinante y a los EEUU cuando metió a España en la OTAN y posteriormente en la UE pagando el peaje de cerrar la industria pesada española y sus derivados. Posteriormente sería la agricultura, si bien este proceso, todavía está en ejecución. España había sido destinada a ser sol, ladrillo y bares de cañas.

Ahora el estado español apoya el suicidio de Europa y Alemania que basó su economía en la energía barata rusa y por propia voluntad de verdes, liberales y socialdemócratas ve su potencia industrial en declive y su única preocupación es armar a Ucrania. 

Esta situación pre-bélica lo único que hace es beneficiar a las industrias militares que producen carísima chatarra que es destruida con facilidad en las estepas de Ucrania.

Pero veamos, en que perjudica esto a las clases trabajadoras y a los pueblos del estado español, pues primero en que la deslocalización y el cierre de industrias, cierre de las sucursales bancarias, cierre de numerosos sectores productivos y escasa inversión patria en producir pero toda en especular acaba con el empleo de calidad y nos deja sin futuro. Además Alemania y Francia cada vez invierten menos y esto pone en graves dificultades a la industria del automóvil. Menos mal que parece ser que los chinos, si los chinos, van a invertir en Barcelona.

Los salarios se deterioran, la cesta de la compra sube y cualquier intento de soberanía alimentaria es liquidado. La PAC arruina al campo español y vacía España hurtándole servicios públicos. Las tierras más productivas se transforman en huertos solares para especular con las energías verdes por parte de empresas extranjeras en su mayoría y llevar luz solo a las grandes ciudades que sin embargo están llenas de tejados donde instalar placas y molinos. Este es el reino de España y ese es su futuro.

Hay solución, claro, pero tal vez cuando seamos conscientes de ello, será tarde.

Mientras tanto confiemos en que el mundo está cambiando y confiemos en que los chinos inviertan más o tal vez en nuestra reacción ante tanta estupidez.

Las clases populares hemos de reaccionar, dejar de escuchar las supuestas bondades de una Europa decadente, cada vez más inculta y empeñada en destruir su única aportación al mundo contemporáneo, el estado social.

Hemos de trabajar fuerte por cambiar esta tendencia dejar de apoyar el colonialismo europeo y sionista y cambiar de rumbo. Pero para cambiar la ruta y tener futuro, futuro con libertad y reparto de la riqueza necesitamos soberanía. Necesitamos saber que no somos gente como dice los posmodernos y woke, somos clase trabajadora y actuar en consecuencia.

De la republica a la soberanía. Por la independencia del estado español