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lunes 16/5/22
olona

VOX ha dado pruebas suficientes de que la democracia que tenemos y que se define en la Constitución, no es de su agrado. Son más partidarios de la que ha impuesto en Hungría el partido Fidesz o la que ha implantado en Polonia Ley y Justicia que son partidos afines. Ambas son democracias que restringen las libertades de las que gozan los ciudadanos occidentales. Defienden un nacionalismo populista que entra en conflicto con la tendencia federal de la UE donde se intenta que el modelo de democracia liberal sea el sistema que rija en los gobiernos de los países que la integran. Sienten simpatía por la democracia que Putin ha impuesto en Rusia con el apoyo de la oligarquía económica, pero ahora no es el momento políticamente oportuno de defenderlo. Su modelo para España se parece más a la democracia orgánica que teníamos con Franco, cuyos gobiernos fueron mejores que el que tenemos actualmente, eso han dicho en el Congreso de los Diputados, consta en acta. Odian que los “rojos” gobiernen porque fueron derrotados en la gloriosa cruzada de liberación que el fascismo llevó a cabo. Son solamente ellos los herederos de los triunfadores, los llamados a gobernar para hacer grande a España, aunque no explican eso en que consiste. Al parecer y según su programa, significa estar en contra de la UE, expulsar a los inmigrantes, devolución de competencias de las autonomías, estar en contra de que la mujer tenga la libertad de decidir sobre su maternidad, contra “la ideología” feminista, eliminar la legislación contra la violencia de género, contra la memoria histórica (a la que tachan de totalitaria), quieren suprimir los organismos ideológicos (sic), etc.

Se declaran enemigos abiertos de los sindicatos a los que atacan y denigran porque no defienden a los trabajadores, ellos si se declaran sus auténticos defensores, así lo ha manifestado su candidata a la Presidencia de la Junta de Andalucía en un acto que protagonizó con sus correligionarios el pasado primero de mayo. Veamos como han manifestado hasta ahora esa defensa.

  • Votaron en contra de los ERTES que tanto beneficio ha traído a trabajadores y empresas en la peor época de crisis que hemos vivido en los últimos tiempos.
  • Han votado en contra de la subida del salario mínimo interprofesional.
  • Han votado en contra de la actualización de las pensiones propuesta por el Gobierno para que todos los años lo hagan de acuerdo con la subida del IPC.
  • Han votado en contra de la ley de reforma laboral que ha mejorado enormemente la situación del mundo del trabajo, creando empleo y mejorando las condiciones de los contratos laborales.
  • Han votado en contra de la rebaja del precio en el combustible propuesta por el Gobierno. Una rebaja pedida por los profesionales del transporte y los usuarios.
  • Han votado en contra de la propuesta del Gobierno de prohibir la venta de productos a pérdidas en la cadena alimentaria, solicitada por los agricultores. (Pero sí acudieron a las manifestaciones en las que se pedía esta medida y se hicieron muy visibles).

Éstas son las posturas que han adoptado en defensa de los trabajadores.

La única forma de que no consigan su objetivo es la movilización de los demócratas para desenmascararlos. En Andalucía la oportunidad es ahora

A esto se añade su declarado fervor por defender las posiciones más integristas de la iglesia católica a las que han apoyado y respaldado con vehemencia. Demetrio Fernández, obispo de Córdoba y perteneciente al sector más ultra de la iglesia, encontró su apoyo incondicional en unas manifestaciones que hizo en las que amenazó a la alcaldesa de Aguilar de la Frontera por quitar la cruz de los caídos de la fachada de una iglesia, cumpliendo la ley de memoria democrática.

Otra de su peculiaridades es la de utilizar la palabra ideología para descalificar a la izquierda. Tener ideología es propio de los enemigos de la patria. La apuesta por la igualdad, la defensa del medio ambiente, la integración social, la no discriminación por raza, religión o sexo, son ejemplos demostrativos de tener ideología. Pero según la RAE ideología es: “Conjunto de ideas fundamentales que caracterizan el pensamiento de una persona, colectividad o época de un movimiento cultural, religioso o político, etc.” Es decir, si se tienen unas ideas se tiene ideología, pero eso no va con ellos, lo suyo no son ideas. La ideología siempre es de la izquierda, siempre es marxista.

Que existan esta gente y que pregonen su no ideología libremente es propio de un sistema de libertades, aunque ellos si pudieran no dejarían que lo hicieran los demás, la pluralidad es su enemiga. Ahora han crecido y quieren gobernar, ya lo han conseguido en Castilla y León y pueden hacerlo también en Andalucía el próximo mes, es decir esa no ideología ya gobierna. El PP ha demostrado su debilidad con el hijo nacido de sus entrañas y está dispuesto a no hacerle asco, a fin de cuentas es de los suyos. Nada de establecer un cordón sanitario como hacen las derechas europeas para salvar el modelo de sociedad que tenemos.

Hay que preguntarse quién los vota y por qué. El hecho es que su apoyo se ha incrementado considerablemente en las últimas convocatorias electorales. En Andalucía siempre ha habido una mayoría de voto de izquierda, lo que ha posibilitado gobiernos en solitario del PSOE, la mayoría de las veces y en otras en coalición con IU o con el PA. Pero esa tendencia se quiebra en las últimas elecciones de 2018, la izquierda no sumó más que la derecha por primera vez en la democracia. Un cambio de tendencia que, según los sondeos, puede afianzarse en la próxima convocatoria electoral y si eso se produce ya sabemos lo que nos espera, la no ideología.

Sin duda se ha producido en los últimos años un cambio en el cuerpo electoral. La sociedad actual es fruto de una evolución negativa que se traduce en unas circunstancias personales, sociales, de trabajo, de relación, que han empeorado y hacen que se tenga una situación empobrecida, inestable y sin perspectivas claras de futuro. Las sucesivas crisis que hemos padecido, la Gran Recesión y la pandemia, han influido notablemente en este cambio al que se unen los avances tecnológicos y los nuevos medios de comunicación y de información, como whatsapp, facebbok o istagram, que conforman una sociedad en la que la información veraz se confunde con el bulo y las mentiras. A esto se une el que los medios de comunicación de la derecha se han convertido en vehículos de propaganda de una forma descarada, atacando sin misericordia al Gobierno “social comunistarra”.

El movimiento del 15M que desembocó en Podemos, y que surgió como respuesta espontánea al malestar social, ha desilusionado a los que apostaban porque otro mundo era posible. Tampoco ayuda el que las nuevas generaciones no conocieran la dictadura y crean que la democracia es para siempre, cuando en realidad es de una enorme fragilidad. En esta desorientación, en estas aguas revueltas es donde echan sus redes este movimiento neofranquista que aparece como salvador de la patria, que va a cambiar el sistema para que todos seamos más felices. Es mentira. Ellos favorecerán a los privilegiados de siempre, sólo hay que ver lo que hacen y cómo se comportan. Nos quitaran libertades que ha costado mucho conseguir y quienes más lo van a sufrir son los trabajadores a los que dicen defender. Los países dónde han conseguido el poder los partidos que comparten las mismas ideas nos deben servir de ejemplo. En EE.UU. Los jueces que dejó Trump en el Tribunal Supremo, van a suprimir el derecho al aborto que habían conseguido las mujeres hace más de cuarenta años.

La única forma de que no consigan su objetivo es la movilización de los demócratas para desenmascararlos. En Andalucía la oportunidad es ahora, aunque la izquierda no se entere e intente suicidarse, hay que ponerse en movimiento y defender nuestro modelo de sociedad plural en la que todos cabemos, no ceder un ápice de las libertades conseguidas y luchar contra su no ideología. Después será tarde.

La ideología sí importa