Nuevatribuna

Esperanza, la última que se pierde

En su libro, la expresidenta de la Comunidad de Madrid ha criticado la indefinición ideológica de Rajoy y la falta de renovación interna del partido.

Esperanza  Aguirre se ha definido en más de una ocasión como `liberal´, característica artificial supuestamente aplicable a quien aseguraba el 21 de marzo en El Confidencial que, en “un momento en que el neocomunismo disfrazado de populismo se ha convertido en una opción aceptada por un número no desdeñable de compatriotas, a los españoles que siempre vamos a defender la libertad nos parece que” erigir un monumento en su honor “sería un acto de justicia para los que murieron en Hungría y un motivo de reflexión para los que tengan la tentación de coquetear con partidos políticos que se consideran a sí mismos herederos de esa ideología comunista, que tanta miseria material y moral ha llevado donde han logrado llegar al poder”. Recordaba, en dicho artículo de opinión, que, a “finales de octubre de 1956, el pueblo húngaro, de una manera espontánea y emocionante, se levantó contra el Gobierno comunista que, desde la creación de la República Popular de Hungría en 1949, había acabado con todos los derechos y con la libertad de sus habitantes”. ¿Es buena idea? ¿Es consciente Esperanza Aguirre de sus palabras?

José Marcos, en El País del 13 de febrero, reproducía otra de sus peroratas: "Mi carrera política es larguísima y he manejado más de 200.000 millones de euros, ¿verdad que es increíble? He pasado seis años en la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, he sido ministra de Educación, presidenta del Senado y he sido nueve años presidenta de Madrid, que salían a razón de 17.000 millones al año”. “La comparecencia de Aguirre –añadía Marcos- se produce un día después de que la Guardia Civil realizara un registro en la sede del PP de Madrid —en la primera planta de la sede del partido en la madrileña calle Génova— buscando indicios de una posible financiación irregular del PP en la región y el más poderoso del país”.

Necrológica

Lo más significativo, sin embargo, llegaría el día 23: `Una revista universitaria entierra a Aguirre con necrológica incluida´ es el titular de la noticia publicada por El Confidencial, donde puede leerse que unos estudiantes han editado “La Mecha, una publicación mensual e irreverente. En el mismo número que entrevistan a Cifuentes le dedican un obituario político a la actual concejala de Madrid”. La revista, al parecer, “nació tras presentarse a una beca en el Matadero de Madrid, ganarla y realizar una campaña crowdfunding. Los estudiantes consiguieron 4.000 euros gracias a más de 100 mecenas, lo suficiente para financiar, de momento, la tirada de tres números: febrero, marzo y abril. Se trata de una revista gratuita que se reparte en tiradas de 3.000 ejemplares en varias universidades públicas de Madrid: Complutense, Politécnica, Rey Juan Carlos, Carlos III y Autónoma”.

Doña Esperanza, en cualquier caso, decide morir matando: “Aguirre y sus concejales se plantan en la rueda de prensa de Carmena sobre corrupción y fraude”, informa el 29 de marzo el diario Público. E incluso se permite dar lecciones democráticas, exactamente en El Confidencial del 11 de abril: “Con los más de 250 diputados que juntarían PP, PSOE y Ciudadanos se podrían abordar con garantías las dos reformas más urgentes del edificio institucional español”. “Son muchos -añade- los que han advertido a Sánchez del carácter totalitario de Podemos, que no pasa de ser un arcaico partido comunista marxista-leninista”. Y lo cierto es que dudo, seriamente, que Esperanza Aguirre no controle el sentido de lo que escribe: estoy convencido de que su verborrea en diferido defiende todo un esquema de juego para su largo partido contra el pueblo. ¿Un botón de muestra? En el citado artículo: “Tener una línea roja para no hablar con el PP y no tenerla para sentarse con Podemos es, y tengo que decirlo sin tapujos, una perversión democrática”.

E incluso presenta su libro: “La expresidenta de la Comunidad de Madrid y del PP madrileño, Esperanza Aguirre, ha criticado en su nuevo libro, titulado Yo no me callo (…), la `indefinición´ ideológica del presidente Mariano Rajoy y la falta de renovación interna del partido, a lo que achaca la caída de votos”, informaba EFE el 9 de abril. “Como consecuencia -añadía el artículo-, `la prueba más evidente´ de que el PP lleva desde los noventa sin revisar sus ejes ideológicos, y sin renovar a fondo sus programas y estructuras internas, es que `hoy es muy difícil que los ciudadanos sepan con claridad´ lo que proponen los populares en temas que van desde la defensa nacional hasta la educación, las pensiones, los impuestos o la energía”. ¿En serio? ¿El ciudadano medio no tiene claro el programa educativo del Partido Popular?

Erre que erre… Esperanza suele ser la última que se pierde.