miércoles 20.11.2019

La feria electoral

Aunque faltan días para la campaña, esta ha empezado ya. Otra vez, la feria de los programas, de  las declaraciones que dejan en segundo plano la realidad, de los  conceptos ambiguos y confusos, de las "promesas" sin concretar, de los productos de temporada,  de los mensajes huecos. Aquí están, algunos de los últimos días, son los de " gobierno coherente¨, "gobierno moderado"," la izquierda de gobierno", "mirando de frente, ni hacia atrás ni a los lados", " la izquierda consecuente, responsable....." Somos lo que hemos sido siempre, la socialdemocracia¨".

Otros más,  " no nacimos para apuntalar el bipartidismo, ...una fuerza transformadora la que mira a los ojos del poder" "No pasamos por el aro, no nos vendemos",...

EL PSOE no ha tenido en cuenta la situación económica y social del país, y ha roto el contrato electoral con sus electores. La convocatoria de las elecciones para el 10 de Noviembre es un autentico dislate y una oportunidad perdida

En fin que falta de memoria, que falta de responsabilidad,  ¿Acaso se piensa que la mayoría ciudadana que expresó claramente con sus votos, su deseo de constituir un gobierno de izquierda basado en un acuerdo programático olvida las últimas campañas,  los discursos de los mitines, el mercadeo de las "negociaciones",  los recortes de los programas, el valor de los principios, al estilo de Groucho Marx,  y el fracaso final al que se ha llegado? 

Sin duda, la mayor responsabilidad es del PSOE, que como es evidente, en ningún momento ha tenido voluntad de constituir un gobierno de izquierdas para enfrentar la situación económica, la derogación de los elementos más lesivos de la reforma laboral, la precariedad, la  desigualdad, la pobreza que sufre una parte importante de la sociedad.

Ni mucho menos parece haber sido esta su intención. Las declaraciones de las  distintas portavoces del gobierno en funciones, así lo confirman. En vez de dar señales de responsabilidad y de apuntar soluciones,  han empleado su tiempo en lanzar reproches  y responsabilizar a su "socio preferente"  del fracaso de la investidura. Incluso la vicepresidenta, no se ha mordido la lengua a la hora de proponer la reforma de  la Constitución en clave  conservadora y reaccionaria.

EL PSOE no ha tenido en cuenta la situación económica y social del país, y ha roto el contrato electoral con sus electores. La convocatoria de las elecciones para el 10 de Noviembre es un autentico dislate y una oportunidad perdida.

A Unidas Podemos, le ha faltado bajar del cielo a la realidad concreta. En mi opinión lo razonable hubiera sido acordar unas medidas concretas (derogación de los elementos lesivos de la reforma laboral, derogación de la reforma de las pensiones, derogación de la ley Mordaza, violencia de género , igualdad, memoria histórica, diálogo y solución política para Catalunya,..) sin pertenencia al gobierno y mediante una comisión de seguimiento fiscalizar desde el parlamento y con las organizaciones sociales, su cumplimiento.  Con esta actuación se hubiera evitado la convocatoria y el fracaso de la investidura.

Ya se sabe, que los programas electorales, según algunas fuerzas políticas,  son para no cumplirse y para cambiar algo sin que realmente nada cambie.  Recuerden donde han ido a parar  aquellos mensajes, en distintas épocas de " he tomado nota" o "con Rivera no".

Los programas electorales se pueden   traducir en leyes que no es poco, pero deben estar siempre calendarizados,  ser concretos y apoyados en una correlación de fuerzas  favorables a la mayoría trabajadora, más allá de la actividad parlamentaria.

Ahora frente a las elecciones del 10 Noviembre,  las fuerzas de la izquierda, no deberían  caer en los mismos errores, no se deberían generar esperanzas ni  insistir en la formación de un gobierno de coalición sin saber cuál va a ser el programa político y como se va plasmar de manera inmediata  la formación del gobierno.

El Comité Federal del PSOE, es explicito cuando habla de" izquierda cabal y de gobierno", y de "gobierno moderado". Hay que saludar y agradecer su claridad,cuando su Secretario General,  expresa en el Comité Federal, que "son lo que hemos sido siempre, la socialdemocracia". ¡Ay si algunos de los primeros socialdemócratas  levantaran la cabeza! .

No se trata de ir tan lejos en el tiempo, basta comparar el programa presentado por los laboristas del Reino Unido en el congreso anual que se está celebrando en Brighton   y sacar las conclusiones pertinentes. Podrá argüirse, que es el  programa del partido, pero también, constatar las diferencias  entre un programa que defiende las reivindicaciones de las organizaciones de clase y otro que solo aspira a molestar lo menos posible, a las políticas de la Comisión Europea.

El aparato del PSOE, que no muchos de sus votantes, afiliados y militantes siempre ha estado más cerca del social-liberalismo  que de la socialdemocracia.

En el Estado Español, los gobiernos del PSOE, siempre se han movido entre la aceptación de las recetas neoliberales y la atención a algunas esperanzas de la mayoría de la población.

Las políticas que se anuncian por parte del PSOE, encubren el verdadero objetivo de modificar  los resultados de las elecciones del 28 de abril y cambiar la balanza de la correlación de fuerzas obtenida de forma favorable a la mayoría social.

Los graves problemas  que acechan en el Estado español desde hace más de cinco años (presupuestos , reforma laboral, pensiones, transición ecológica, reindustrialización, digitalización, libertades democráticas,  conflicto catalán, crisis territorial,..)  con una nueva recesión en el horizonte,  el desenlace del Brexit,  entre otros, no tienen solución con un gobierno de derechas, pero tampoco con las política que se anuncia por la dirección del PSOE.

La feria electoral