miércoles 19.02.2020

Señor, Palestina existe

El Rey, durante la ofrenda floral en el Foro Internacional de dirigentes por el Día Internacional de Recuerdo del Holocausto.
El Rey, durante la ofrenda floral en el Foro Internacional de dirigentes por el Día Internacional de Recuerdo del Holocausto.

El Rey de España dijo este jueves cosas que yo suscribo ... pero.

Alertó contra el crecimiento de los discursos del odio, el racismo, el antisemitismo
y la xenofobia en el mundo... Pues claro.

Pero lo dijo en Jerusalén, una ciudad ocupada de forma ilegal según las Resoluciones de la ONU, sin más derecho que la fuerza militar del estado sionista de Israel.

Previamente había estrechado la mano de Benjamin Netanyahu, primer ministro de dicho estado sionista, doctorado en odio, racismo y xenofobia contra la población palestina, a la que aplica una presión genocida sin prisa y sin pausa. Un personaje siniestro, un peligro para la paz y la estabilidad mundial, un fundamentalista de derecha extrema.

Espero y deseo que el nuevo gobierno nacional, social y progresista, le escriba al Rey discursos más humanos y decentes en este terreno, porque resulta incompatible la universal condena del Holocausto nazi y el silencio sobre la Nakba palestina

A escasos kilómetros de la Jerusalén ocupada, el Rey de España hubiera podido comprobar la devastación humana en todos los órdenes de la ocupación y colonización -ilegales ambas- que practica el ejército y los extremistas sionistas en el territorio palestino, el bloqueo y expolio de sus fuentes de riqueza, el Muro de la Vergüenza que fracciona el territorio y la vida y convivencia de las familias palestinas. Y la omnipresencia de los controles militares para que nadie pueda entrar ni salir libremente de la Palestina ocupada y asfixiada.

Digo más, unos pocos kilómetros al sur, el Rey de España hubiera podido visitar lo que se conoce como la MAYOR CÁRCEL A CIELO ABIERTO DEL MUNDO... Hablamos de la Franja de Gaza. Más de dos millones de personas palestinas cuya muerte, porque su vida no es digna de tal nombre, administra el estado sionista y Netanyahu sin piedad alguna.

Ir a Jerusalén, la ciudad sagrada para judíos, cristianos y musulmanes, a alertar de odios, racismo y xenofobia, y no dedicar ni una palabra de denuncia, solidaridad y cariño con quienes sufren implacablemente odios, racismo, xenofobia y apartheid desde hace 72 años, EL PUEBLO DE PALESTINA ... qué quieren que les diga, me parece un despropósito, para ser suave y no decir exactamente lo que estoy pensando.

Espero y deseo que el nuevo gobierno nacional, social y progresista, le escriba al Rey discursos más humanos y decentes en este terreno, porque resulta incompatible la universal condena del Holocausto nazi y el silencio sobre la Nakba palestina.

Señor, Palestina existe