Los salarios de los trabajadores de las nuevas ITV son muy inferiores a las de las concesionadas pero no dudamos que el efecto contagio hundirá los de estas últimas

No sabemos las sorpresas que nos depara el futuro, ni los caminos que debemos transitar para esquivar las desgracias y toparnos con las alegrías. Tampoco sabemos cómo han de ser aquellas y estas porque, como la última década nos ha demostrado,  lo que para unos es beber hiel para otros se trata de ingerir bebida espirituosa. Lo cierto es que siempre está el oeste y su conquista, esos extensos territorios vírgenes, con cadenas montañosas, valles y baldíos y sobre todo tierras de cultivo, con agua y bosques y también infinitas praderas de hierba donde criar el ganado. Y la eterna disputa entre ganaderos y agricultores, la épica, las raíces profundas con las montañas nevadas al fondo y la silueta del héroe cabalgando en busca de nuevas aventuras.

Hoy es 9 de junio y de nuevo los discursos públicos padecen la enfermedad del marketing. La Región de Murcia es tierra de libertad y de promisión, el oeste de los valientes y osados, ese lugar donde huir de la pobreza medieval con el solo esfuerzo personal. En el horizonte volvemos a vislumbrar las sierras nevadas, el mar que nos dará de comer todo los dias, el llano y su mar de plástico, los cultivos de hortalizas entre retazos de limoneros y almendros. Tierra de Oportunidades, país de promesas por cumplir y de emprendeduría. Y de frente, los primeros pioneros que hollaran las tierras vírgenes, territorio hostil donde mercadear con las tribus que recogen los frutos de la tierra y la carne de las manadas salvajes de cabras murcianas. Luego, detrás, en caravanas llegarán familias en busca de oportunidades, que morirán en el camino antes de que puedan ser socorridas por la caballería. Pero en pocas décadas las tierras y sus productos serán dominados y los enemigos del comercio, exterminados.

Las promesas de futuro, la épica y la ética del mercado. Acaso ese discurso que habla de obstáculos a la riqueza de nuestro país sea atractivo, tal vez contemplemos en el rostro del Estado y su legislación al indio sioux que destroza el cercado del ganado o arrasa los campos cultivados. Esos bárbaros que son de otro mundo y que abrazan la naturaleza cabalgando a pelo de los caballos, pescando para comer o matando bisontes para sobrevivir durante el duro invierno. Tal vez alguien que el informe de más de 600 páginas para salvar el Mar Menor publicado en el BOE es una intromisión inaceptable en la libertad del comercio. Tal vez.

Hablemos no obstante de esa libertad, de esa frontera del oeste que alguna vez deberemos cruzar para ser poderosos y libres. Hablemos de los últimos sucesos acontecidos en la poesía universal, en la novela y en el ensayo, en nuestro país pequeño. Hablemos de la igualdad de oportunidades, de la emprendeduría sin interferencias, sin susurros al oído de liberalización economica.

En los últimos días se ha informado al colectivo que escribimos en esta columna digital, a Francisco, Saura y Pérez, de lo último en la liberalización de las ITV regionales. Es sabido que hemos sido muy críticos con el Consejero de Empleo, Universidades, Empresa y Medio Ambiente que comenzó el proceso, alguien dirá "Procés" por la oscuridad y ausencia de respeto a las opciones democráticas (y económicas) de la ciudadanía. Hemos denunciado el desprecio hacia los trabajadores de las ITV, tanto de las concesiones como de la pública de Alcantarilla, el doble juego de la Consejería, las mentiras del consejero afortunadamente cesado. También que el territorio de la colaboración público privada lo es también de la corrupción. El gobierno central cayó por las contratas públicas, por las privatizaciones de servicios y por el entramado de corrupciones que facilitó esa supuesta defensa de la expansión del mercado y el retraimiento de la burocracia pública. Pues bien, hay datos que empujan en la dirección de la información privilegiada, de la carrera frenética por la conquista de cuotas de mercado de un nuevo negocio redondo y sin riesgos.

Sabemos, por ejemplo, que la ITV de la capitalina Avenida Primero de Mayo no tiene acondicionamiento para vehículos pesados; que la ITV Nueva Murcia incumple el reglamento contra incendios de establecimientos industriales, que su entrada y salida de vehículos es complicada al ser por la misma puerta y dar a una vía principal y congestionada; que la del Cabezo Cortado no cumple con casi toda seguridad las normativa de seguridad y salud laboral al confinar los vehículos en un túnel para esperar el turno de inspección, aparte de que los vehículos pesados también tienen difícil el acceso, no dispone de aparcamiento para los usuarios y ha accedido a la dirección técnica de la misma un funcionario de la Consejería en excedencia; que un antiguo Director General de Industria en 2008 ha solicitado licencia para la apertura de una ITV en Yecla; que existe relación entre otro cargo de la Consejería y la ITV de Monteagudo; que la licencia para la ITV de Totana ha sido solicitada por el Presidente de Proexport que mantiene fuertes vínculos personales con una consejera en activo; que en el publireportaje que se publicó en un diario regional con ocasión de la ITV de La Hoya, inaugurada por el anterior consejero, Hernández Albarracín, se denunció una supuesta trama corrupta en la ITV pública de Alcantarilla provocada por el absoluto abandono técnico y humano de la misma orquestado por la misma Consejería.

Son solo algunas pinceladas de una situación que va a peor. Los salarios de los trabajadores de las nuevas ITV son muy inferiores a las de las concesionadas pero no dudamos que el efecto contagio hundirá los de estas últimas. Ya sabemos la letanía : hay mayor competencia, los márgenes de beneficios son mínimos, hay que trabajar más y cobrar menos (esto último es un manta de la CEOE y de su socia regional, la CROEM). No obstante, lo más lamentable de todo el asunto ha sido la actuación del anterior Consejero de Empleo, Universidades, Empresa y Medio Ambiente, que convirtió la elección de un modelo de gestión de las IT regionales en el paradigma de la tierra de Oportunidades y libre mercado en clave neoliberal en detrimento del interés general, del servicio público, de la seguridad vial y de la protección medioambiental y la inacción del actual consejero y de su equipo rector.

Concluimos con que la nueva frontera no es una tierra salvaje y desconocida. Ya prácticamente no quedan territorios por explorar aunque sí por explotar. En este ámbito, en el del negocio fácil, la información privilegiada y la propiedad de la riqueza, y por tanto de la capacidad de hacer cosas, es en el que nos movemos y nos seguiremos moviendo. Ya no existen pioneros y los indios fueron exterminados en una guerra cruenta y sin límites que pensábamos superados por el Estado del Bienestar y el derecho de toda la gente a una vida digna y relativamente segura. Esta es la promesa de futuro : la ausencia de reglas y de ética para la dirigencia.