lunes 01.06.2020

Mi querido joven conciudadano

Miles de conciudadanos tuyos van a perder mucho si finalmente te enrocas y niegas con tu participación el que algunas de las cosas torcidas comiencen a enderezarse

Me dirijo a ti en tu doble condición de ciudadano, que como yo, seguro andas ojiplático por lo que ocurre aquí con las huestes fascistoides campando a la suya como si no hubiera un mañana, pero al mismo tiempo sin deshacerte de tus precauciones personales que te inclinan a la no participación en esto que llamas con razón el sistema y que muy pocas alegrías te ha dado y menos opciones personales te ha facilitado. Por eso me dirijo a ti, porque sé que no eres un picha ausente, sino un tipo coherente que no quiere sentirse partícipe de esta bazofia en que ha devenido el sistema democrático adherido a un modelo constitucional que debería ser revocado.

Yo no sufro los daños personales que te afectan, pero a cambio tú disfrutas del más valioso de los dones, tienes una vida por delante. Créeme que me cambiaría contigo, pero como eso no va a ninguna parte, vamos a dejarnos de moñerias y sigamos con lo que nos convoca. Te necesito amigo conciudadano, y te lo digo aquí en esta columna, abierto en canal, sabiendo que te debemos mucho y que quizás te pongas en guardia porque justo ahora te estoy pidiendo que te impliques, que no te quedes en casa, ni en la okupada, estos días en los que, una tras otra, van a producirse llamadas a las urnas.

Sé que no ves por ningún lado qué ganas participando, dado que aspiras a una incidencia más directa en la trasformación social, pero te aseguro que miles de conciudadanos tuyos van a perder mucho si finalmente te enrocas y niegas con tu participación el que algunas de las cosas torcidas comiencen a enderezarse. Ya sé que el parlamento no es la institución que tú crees más adecuada para resolver aquello que te importa, pero te garantizo que entre un parlamento razonable y uno formado mayoritariamente por los cabestros de la extrema derecha media un mundo. Los impostores que juegan con el dolor ajeno, que vampirizan las víctimas del terror como hace el recién asignado senador de Vox por Andalucía, que boicotea el reconocimiento de derechos básicos de participación de la minoría LGTBI en el deporte y que atentan contra la asignación de una ayuda estatal a los hijos huérfanos de familias destrozadas por violencia de género, creo que te dan pistas de por dónde van las cosas.

Pero no quisiera ponerme melodrámatico, por más que crea que un parlamento dominado por la derecha facha es un drama tanto para mí como para ti. Lo que quiero decirte es que el voto y el parlamento no son las únicas herramientas de lucha en pos de una vida más digna y justa. En absoluto, pero si me apuras te diré que creo que un parlamento razonable puede incluso colaborar con la búsqueda de la justica más allá de la vista de los leones de la carrera de san Jerónimo. Todo depende de lo razonable que sea o lo que podamos forzarle a sumir como nueva razón.

Y en esto y por esto te convoco a ti joven conciudadano, porque por todo el mundo están surgiendo iniciativas orientadas a la búsqueda de un mundo más estable, más igualitario y más justo promovidas por los elementos más jóvenes de las sociedades en Oriente y en Occidente. La huida buscando libertad de mujeres jóvenes de los reinos petromachistas de Arabia Saudí y Kwait, está poniendo en jaque a los jeques cabreros que dominan con puño de hierro toda actividad en su cortijo, muy por encima que de lo que las regañinas recibidas por el asesinato de Kasoggi, el periodista disidente descuartizado en una sede consular Saudita, hayan podido afectarles.

Ellas se van porque no pueden votar, es su exclusiva opción, pero han encendido la mecha y no va a tardar en detonar. Si tuvieran acceso a las instituciones deliberativas creo que jugarían la vía parlamentaria, como lo están haciendo otros y otras jóvenes que están despertando una nueva forma de entender la acción social sin renunciar a la participación en las instituciones ya existentes, parlamentos, partidos y asociaciones incluidas. Alejandra Ocasio Cortez en USA y su revolución del New Green Deal y la elevación de los impuestos como única forma de equilibrar la desigualdad surgida en los asientos del Congreso del país del capitalismo radical, da un ejemplo claro de transformaciones nacidas fuera de las instituciones pero que se amplifican con la presencia en el interior. La joven de 16 años Greta Thunberg que ha sido capaz de poner en evidencia a las instituciones de la UE por su pasividad en la lucha contra el deterioro del medioambiente, es otro ejemplo de las posibilidades de transformar desde dentro.

Ya sé que son casos escogidos, que la realidad no se corresponde con esta casuística, pero ya te digo que hay otras y que no quiero darte la lata. Piensa tan solo en lo que sería este país en manos de tipos de como Casado, Rivera y Abascal. Y si esto no te sobrecoge, entonces, si amigo, quédate en casa.

Mi querido joven conciudadano