martes 16.07.2019

La necesidad de un candidato: Manuel de la Rocha

Las primarias, con sus problemas, han traído en todos sus niveles un aire fresco en una de las formaciones clásicas españolas y europeas

@Montagut5 | El Partido Socialista ha demostrado en los últimos tiempos que es la formación política que más ha hecho por renovar las estructuras internas para que fueran más modernas y democráticas. Las primarias, con sus problemas, han traído en todos sus niveles un aire fresco en una de las formaciones clásicas españolas y europeas, en un Partido con una historia impresionante, pero que necesitaba reformarse sin romperse, frente a otros modelos, que no parece que garanticen los principios democráticos, como pueden ser los asamblearios conjugados con las redes sin controles fehacientes, o los muy extraños con los que la derecha nos obsequió no hace mucho, y que permitieron participar a una minoría minoritaria, en una suerte de modernizado sufragio censitario. Pues bien, ese impulso debe seguir siendo la seña de identidad del socialismo para elegir un candidato con el fin de alcanzar una de las principales responsabilidades políticas de este país, es decir, la alcaldía de la capital. El PSOE atesora en su interior valores llenos de experiencia en el ámbito municipal que tienen todo el derecho de competir en legítima confrontación entre compañeros y compañeras, y ser elegidos para representar a la formación política con mayor compromiso y experiencia municipal de nuestra Historia contemporánea en las municipales de Madrid. Uno de ellos, en nuestra opinión, es Manuel de la Rocha Rubí. Ya diremos por qué.

Madrid ha sido una ciudad maltratada desde aquella infausta moción de censura del pasado siglo, arrastrando una situación que comenzó en la medianía, continuó con el ejercicio de la megalomanía más despilfarradora de la historia municipal reciente, y que terminó por enfangarse en políticas y decisiones que suponen un insulto para las capas más desfavorecidas de nuestra ciudad, como hemos visto en relación con la cuestión de los fondos buitres sobre la vivienda social, todo ello envenenado con la contaminación, un supuesto derecho que nuestra derecha nos ha reconocido a los madrileños, ella tan dada a las causas de la supuesta libertad, como la de contaminar.

Manuel de la Rocha no es un desconocido, ni un recién llegado, ni un personaje que venga a salvarnos a los socialistas ni a los ciudadanos y ciudadanas de Madrid. No es una estrella mediática, ni pretende serlo. Manuel de la Rocha es un veterano de la política, del sindicalismo en Madrid y en el ámbito nacional, pero de esa política y de ese sindicalismo tan caros a las raíces del socialismo. Cuando decidió dar el paso valiente de ofrecerse recordé que el compañero no sólo era un firme luchador por la memoria democrática de este país, que había sido diputado en el Congreso de los Diputados y en la Asamblea de Madrid, que trabajaba como abogado por los derechos de los trabajadores, y como sindicalista de la UGT, que pertenecía a Izquierda Socialista, y que había sido consejero de Educación de la Comunidad de Madrid, sino que había demostrado ya su valía como alcalde de Fuenlabrada, entre 1979 y 1983, es decir que sabía de la cosa municipal, demostrada en aquella época casi épica de los primeros Ayuntamientos democráticos, que tanto tuvieron que hacer en todo. Manuel de la Rocha con su experiencia como edil, en su manera de exponer los temas fundamentales que afectan a la vida de los madrileños y madrileñas, en su oratoria (algo tan necesario hoy, cuando padecemos unos oradores políticos insufribles), y en su defensa del valor transformador de la política también en los Ayuntamientos, que no son solamente instituciones de servicios, condensa toda la tradición municipalista socialista, que nació hace más de un siglo, algo necesario de recordar para tanto desmemoriado en nuestra política. Pero, aunque Manuel de la Rocha es un eslabón de esa vocación y de esa historia, es un hombre de hoy, de su tiempo, un espíritu joven de cambio. Los socialistas madrileños sí tienen un candidato ahora. Bueno sería que hubiera más y que se convocasen ya unas primarias.

La necesidad de un candidato: Manuel de la Rocha