La despoblación es un gran problema y fórmulas para combatirla las hay, pero durante años tanto la PAC de la UE y las políticas neoliberales del Gobierno Central y las CCAA han contribuido a la despoblación

Los pequeños municipios son mayoría en nuestro estado. Estamos hablando de los de menos de 10.000 habitantes. Además de ser imprescindibles al objeto de dar y cubrir servicios de población rural, también muchos de ellos son industriales o ampliamente instalados en los servicios, turismo y/o actividades pesqueras o logísticas. No se puede pues hablar tan solo de municipios rurales hablando con propiedad, aunque muchos de ellos lo sean.

Estos municipios son imprescindibles a la hora de fijar población, poblar territorio y salvar la propia naturaleza. Pero sin embargo son los más atacados por las ideas neoliberales, los deseos de las patronales y las multinacionales pues estás al objeto de centralizar negocio, prefieren entes más grandes, o bien las derechas que como siempre desean reducir espacios de autogobierno democrático. Oposición frontal a la disminución del número de ayuntamientos.

Son también fuente de oportunidades a la hora de crear empleo, potenciar la economía verde y el cambio de las energías. Estos municipios, por ejemplo en muchos casos podrían ser autosuficientes perfectamente en producción eléctrica de forma autónoma y alternativa. De agua propia ya disponen muchos de ellos, además de ser otros muchos muy ricos en energía y bienes hidráulicos.

Hay en España Comunidades Autónomas que los tienen muy abandonados y en su mayoría necesitan de otro poder local, las Diputaciones. Donde estas no existen, la capacidad de reivindicación y exigencia de estos municipios es menor, por lo se pudieran suprimir las diputaciones, pero en ese caso habría que inventar algo que garantizará la presencia del poder local a la hora de hacer economías locales de escala y no sucumbir a la voracidad de las CCAA y a sus controles burocráticos y funcionariales o clientelares.

La despoblación es un gran problema y fórmulas para combatirla las hay, pero durante años tanto la PAC de la UE y las políticas neoliberales del Gobierno Central y las CCAA han contribuido a la despoblación. Despoblación que además interesa aunque parezca mentira a muchos poderes. Primero se cierra el centro de salud, después la escuela, tras ella se cierra el pueblo y se extingue el ayuntamiento. Ese es el programa neoliberal.

Pero veamos ideas para dotar de futuro e ilusión a los pequeños municipios y sobre todo de acción politica:

Es imprescindible la derogación de la LRSAL. Fin de la ley de estabilidad presupuestaria y nueva ley de haciendas y financiación local. Defender e incrementar la autonomía local y dotar de más competencias a los ayuntamientos, acompañada de los recursos necesarios.

La ley de estabilidad presupuestaria es una rémora innecesaria. Mínimo del 25% de los PGE para gestión municipal y garantía del gasto social necesario (comedores  sociales, derecho a techo, renta básica para necesitados, proyectos sociales, cultura, deportes y lucha contra el paro y apoyo a la economía social y familiar).

Remunicipalización de servicios públicos, de suelos y viviendas privatizados. No pago de la deuda municipal que asfixia a los ayuntamientos, en caso de provenir esta de contratos fraudulentos, aprobados en favor de parte privada e incumplidos en su absoluta totalidad, por las concesionarias privadas y que cada vez más atenazan las economías locales de municipios menores de 10.000 habitantes que están ya privatizando servicios y/o entrando en consorcios comarcales cuyo objetivo real es privatizar. Esto no está reñido con crear consorcios comarcales públicos de prestación de servicios.

Rechazo a todas las leyes autonómicas que puedan provocar la disminución de servicios sanitarios y educativos, así como las privatizaciones de servicios y la eliminación de ayuntamientos.

Descentralización y subsidiariedad aplicada en materia de gobierno local y del territorio.

Apoyo a la economía social y a la asociación de los y las agricultoras y ganaderas.

Fomento de la agricultura ecológica.

Apoyo a las energías alternativas y de origen vegetal. También a las que utilizan los dones de la naturaleza.

 La dotación de servicios sociales y geriátricos públicos y de calidad. No al abandono sanitario de las comunidades rurales y alto al cierre de ambulatorios, centros de salud y atención médica, exigimos reaperturas y mejoras. Mejora de medios y personal sanitario en los consultorios locales.

Centros escolares rurales, no en base a criterios económicos.

Mejora de las comunicaciones y no al corte de líneas férreas. Arreglo y señalización en carreteras secundarias y de montaña. Plan de carreteras coordinado entre comunidades autónomas y diputaciones.

Potenciar y hacer ley la Implicación de los municipios en el cuidado, conservación y explotación de los bosques y montes. Creación de comunidades de explotación y cuidados.

Reconocimiento y apoyo a la mujer rural y su trabajo en el sector primario, sin ellas no hay futuro, además de las mujeres depende la fijación de la población y además juegan ya en el medio rural un papel insustituible en numerosas iniciativas novedosas y alternativas.

Cambiar la concepción de que la población rural mayor y envejecida es una rémora para el desarrollo, cuando al contrario, ofrecen posibilidades y oportunidades de empleo.

Apoyo al turismo rural acorde con el territorio, aprovechando recursos paisajísticos y vitales y promocionando el patrimonio cultural y artístico. Siempre y cuando se respete el equilibrio patrimonial u natural y no se masifiquen o construyan en sierras y serranías.

Denuncia de la PAC y sus efectos negativos. Las políticas agrarias deben cambiar radicalmente y defenderse la soberanía alimentaria. Las subvenciones PAC son injustas, no redistributivas y potencian la desaparición de la agro-ganadería española. El gobierno del estado, planteará seriamente y de forma contundente esta cuestión.

Constituir bancos de tierra e impulsar la repoblación y la reactivación de las economías locales.

Crear canales propios de relaciones y comercialización apoyados desde el sector público.

Estas pueden ser algunas medidas que contribuyan a salvar, sanear y hacer eficientes las políticas municipales. Dicho esto en muchos pequeños municipios los ediles o no cobran nada por prestar sus servicios personales o lo hacen en cantidades ridículas, son muy ahorradores y austeros y son muy fácilmente controlables por los y las vecinas. La mayor corrupción que muchas veces se dá en estos entes de gobierno, son las redes clientelares y frente a eso en las próximas elecciones locales hay que potenciar candidaturas y candidatas, candidatos con independencia de criterio y al servicio de sus gentes.

Estos municipios tienen el tamaño ideal para iniciar experiencias novedosas en múltiples campos y experiencias muy posibles de democracia participativa y decisión vecinal.