lunes 01.06.2020

Marca España

Ha sido muy frecuente que altos cargos del gobierno del Sr. Rajoy hayan utilizado el distintivo “Marca España"...

Ha sido muy frecuente que altos cargos del gobierno del Sr. Rajoy hayan utilizado el distintivo “ MARCA ESPAÑA” en un intento de apropiarse las pretendidas mejoras que la imagen de nuestro país iba a conseguir merced a sus iniciativas políticas. Hoy  después de dos años de gobierno del PP, somos muchos quienes tenemos la impresión que esa tan cacareada marca no sólo no ha aumentado su prestigio en el contexto europeo sino que más bien la imagen de nuestro país está volviendo a ser la de una sociedad coercitiva y retrógrada, con derechos y libertades recortados y con comportamientos de nuestros gobernantes que sorprenden en una sociedad democrática. Trataré de explicarme:

Sorprende en una sociedad democrática madura el hecho de que el Partido que sustenta al gobierno se halle inmerso en varios procedimientos judiciales por indicios fundados de presunta financiación irregular, existencia de contabilidad b, relaciones intensas de numerosos cualificados militantes y cargos públicos con una trama de corrupción mafiosa (Gürtel), y todo ello no haya supuesto asunción real de responsabilidades políticas a alto nivel ni tampoco colaboración rápida y transparente con los tribunales de justicia que están investigando los hechos. Es impensable que esta situación pueda darse en países de nuestro entorno donde por cuestiones en ocasiones mucho menos graves se producen dimisiones de miembros del gobierno y altos cargos de los partidos afectados. Cabe preguntarse: ¿alguien piensa que lo expresado anteriormente puede valer para mejorar la tan manida “ marca España”?

Recientemente se han producido una serie de acciones de gobierno que en mi opinión dañan la imagen de nuestro país en el exterior amén de provocar gran indignación en una gran parte de nuestra sociedad. El anteproyecto de ley del aborto presentado por el Sr. Ruiz Gallardón tratando de imponer a la sociedad española sus personales convicciones  morales, pretendiendo cercenar el derecho de las mujeres a decidir sobre una cuestión que sólo a ellas les atañe, no deja de ser un intento de retrotraer a nuestro país a periodos predemocráticos donde las libertades y derechos civiles no podían ejercitarse. Tal reaccionario es el proyecto del Sr. Ruiz Gallardón que ni siquiera lo apoya la líder más importante de la extrema derecha europea, Marine Le Pen.

Cabe preguntarse: ¿alguien piensa que este intento involucionista mejora la imagen de nuestro país y por tanto su tan utilizada “marca España”.

Las recientes declaraciones de la Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Sra. Ana Mato, expresando que la pobreza está disminuyendo en España  al estar creándose empleo, suponen una agresión a los millones de españoles que están en situación de pobreza y paro así como una ofensa a la inteligencia de todos nosotros. La Sra. Mato cuya ineptitud para desempeñar el cargo que ostenta es manifiesta incluso para muchos de sus afines, demuestra con esas declaraciones un desconocimiento intencionado de los datos oficiales y los proporcionados por entidades nada sospechosas tales como Caritas, Unicef, Save the Children o Intermon Oxfam. El escenario que los datos muestran es demoledor: los datos de la encuesta de población activa demuestran que en el periodo del gobierno Rajoy se han destruido más de un millón de empleos, se ha precarizado el empleo existente y se han producido reducciones salariales importantes. Asimismo hemos conocido que tres millones de españoles están en situación de pobreza extrema, que más del 60% de españoles no pueden poner la calefacción para conseguir el necesario confort en sus domicilios, que la mitad de nuestros niños sólo come carne una o dos veces por semana, que la pobreza infantil en España supera su record histórico y que la pobreza ha crecido un 34% en los cuatro últimos años; todo ello en el contexto de una acción de gobierno que destina a protección social  en porcentaje del PIB casi cuatro puntos menos que la media de la Unión Europea. Cabe preguntarse: ¿alguien puede creer que esas declaraciones repletas de cinismo y falsedad pueden mejorar la imagen de nuestro país? La Sra. Mato acumula además el honor de haber eliminado (cumpliendo órdenes) el carácter de universalidad que era seña de identidad de nuestra sanidad pública, excluyendo a los inmigrantes sin papeles del derecho a la asistencia sanitaria, lo que ha merecido la desaprobación desde instancias europeas que lo consideran ilegal. Es inconcebible en democracia que Ana Mato siga siendo Ministra, su dimisión o cese debería haberse producido ya hace tiempo.

Para ir concluyendo me referiré a los recientes hechos ocurridos en Ceuta  que han dado como resultado, por ahora, que quince inmigrantes que pretendían pisar tierra española desde el mar hayan muerto ahogados; en primer lugar para evitar manipulaciones o tergiversaciones interesadas manifiesto que conozco y aplaudo las numerosas acciones llevadas a cabo por la Guardia Civil rescatando a muchos inmigrantes que con riesgo de su vida tratan de llegar a España atravesando el Estrecho de Gibraltar en embarcaciones rudimentarias que zozobran en muchas ocasiones. Dicho lo anterior y teniendo en cuenta las contradictorias declaraciones del Director General de la Guardia Civil y del Sr. Ministro del Interior en relación a los hechos acaecidos, se hace necesario analizar con rigor lo que allí pasó, como fue la actuación de los guardias civiles que intervinieron, quien o quienes ordenaron actuasen como lo hicieron y exigir las correspondientes responsabilidades. Lo cierto es que el Director General de la Benemérita realizó unas declaraciones, que una vez  conocidas imágenes del suceso, se demostraron no respondían a la verdad; negó el Director General la utilización de pelotas de goma y los vídeos conocidos mostraron como las pelotas impactaban en el agua, por ello el Ministro se vió obligado a reconocer se había utilizado material antidisturbios. La fiscalía se ha personado, la oposición política también ha exigido una  investigación y ésta debe aclarar lo ocurrido en relación a posible violación de derechos humanos u omisión de deber de socorro recogido en nuestro código penal. Recordar que el hecho ha merecido la atención de la Comisaria de Interior de la Unión Europea que ha exigido se le faciliten explicaciones de los hechos y si no son convincentes amenaza incluso con apertura de expediente a España .

En todo caso, en cualquier país democrático el Director General hubiera sido cesado de manera fulminante, por el contrario la respuesta del Gobierno ha sido afirmar que no se contemplan ni dimisiones ni ceses. Ante esto cabe preguntarse: ¿alguien cree que los sucesos de Ceuta ayudan a mejorar la imagen de España ante los países de nuestro entorno?.

Para concluir la Marca España no gana prestigio por las acciones de este gobierno, más bien lo contrario, son la inmensa mayoría de españoles honestos quienes, en nuestro país o fuera de él camino de la emigración, están contrarrestando el deterioro que la política del Gobierno del P.P están generando en su tan querida MARCA ESPAÑA.

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