miércoles 03.06.2020

Desescalada sí: descalabro trágico no

Casado y Díaz-Ayuso.
Casado y Díaz-Ayuso.

No repetiré aquí lo ya expuesto en otros artículos respecto a la actuación política del Partido Popular desde el comienzo de esta pandemia global que está suponiendo una emergencia sanitaria de enorme magnitud en todo el planeta y consecuentemente en nuestro país; sólo me veo obligado a repetir que el Sr. Casado volvió a demostrar en el pleno del Congreso de los Diputados que encarna una forma de hacer política a través de mentiras, insultos y ausencia absoluta de propuestas constructivas que realmente muestra un liderazgo débil, entregado a las directrices de FAES y sus mentores políticos (Aznar y Aguirre), que ha conseguido que su partido sea irrelevante en el País Vasco y Cataluña, ha cosechado cinco derrotas electorales consecutivas y que ante el acoso de Vox se echa al monte y deja en muy mal lugar a un partido, el suyo, que conviene recordar ha gobernado bastantes años nuestro país y además gobierna hoy con Ciudadanos (C`s) y el apoyo de Vox en varias Comunidades entre ellas la Comunidad de Madrid.

La abstención del grupo popular en la votación para permitir prolongar dos semanas más el estado de alarma tal como solicitaba el gobierno, apoyado en las recomendaciones no sólo del grupo de expertos que lo asesoran sino de muchísimos expertos más que así lo han manifestado, es otro signo más de la debilidad del Sr. Casado que realmente deseaba votar NO, pero ello suponía posiblemente tener dificultades con algunos barones importantes de su partido, Sres. Núñez Feijóo, Moreno Bonilla o Fernández Mañueco, quienes habiendo realizado las críticas que creían oportunas al plan de desescalada del gobierno de España no parecían estar muy de acuerdo con no permitir la prórroga del estado de alarma; en todo caso su abstención, en mi opinión, será percibida por muchos ciudadanos como una muestra más de su falta de compromiso con el país en estos momentos tan difíciles anteponiendo su interés partidista en erosionar al gobierno legítimo de España al interés general de los españoles que hoy sigue siendo SALVAR VIDAS, FRENAR LOS CONTAGIOS Y EVITAR MÁS SUFRIMIENTOS.

Dicho lo anterior que considero oportuno indicar para entender mejor las reflexiones que expondré a continuación paso sin más dilación a ello.

Hemos conocido tras su publicación en el BOE  tanto el Plan de desescalada con sus respectivas fases, como órdenes ministeriales que han detallado de forma más específica el citado plan; se ha producido el lógico debate político entre el gobierno de España y las diferentes Comunidades Autónomas que han planteado sus reticencias, desacuerdos e incluso propuestas que en su opinión podrían mejorar lo regulado por el gobierno y eso es absolutamente normal en un estado tan descentralizado como el nuestro. Recordar una vez más que el estado de alarma por emergencia sanitaria no quita ninguna competencia de las Comunidades Autónomas que por tanto siguen conservando la plena capacidad para gestionar y planificar sus servicios y obviamente asumir las responsabilidades que de ello se derivan. Es ahora, una vez conseguido doblegar la curva de contagios y estar en unos valores a nivel del Estado que permiten tener un moderado optimismo, cuando se hace aún más necesario, exista una plena corresponsabilidad entre el Gobierno de España y todas y cada una de las Comunidades Autónomas en esa cogobernanza expresada por el Presidente del Gobierno.

El gobierno indicó que las Comunidades que entendieran estaban en condiciones de poder pasar directamente a la fase 1 (cuatro islas ya lo están) de la desescalada tenían que remitir al Ministerio de Sanidad un informe donde detallaran que zonas pretendían pasaran directamente a esa fase detallando cumplían los indicadores que como directrices generales la Autoridad Competente, es decir el Ministerio de Sanidad, había establecido y deberían hacerlo a lo largo del miércoles día 6 de mayo para poder entrar en vigor si se aprobaban las propuestas el siguiente lunes.

Conviene reiterar una y más veces que el objetivo no es ver quien llega antes a la fase 3 que nos llevaría a la llamada nueva normalidad, sino avanzar con paso muy seguro a conseguir ese objetivo evitando errores y actos precipitados que ante esta pandemia tendría trágicas consecuencias. Numerosas Comunidades han pedido pasar a fase 1 bien en su totalidad o en parte de su territorio y han remitido ya sus informes al Ministerio, sólo la Comunidad de Madrid con importantes diferencias de criterio entre los socios del gobierno de coalición conservador y tras muchos titubeos e inseguridades había manifestado su intención de pasar a la fase 1; el jueves día 7 a las 19 horas el Consejero de Sanidad madrileño se ha reunido con la Vicepresidenta, Teresa Ribera, y el Ministro de Sanidad, Salvador Illa, sin aportar aún el informe técnico según han reflejado los medios. Mal comienzo esa falta de unanimidad de criterio de los partidos que conforman el gobierno regional en un tema de tanta trascendencia lo que obviamente no parece pueda generar confianza en los ciudadanos que residen en la Comunidad de Madrid.

Es sobradamente conocido que el territorio donde se han producido más casos confirmados y mayor número de fallecimientos han sido la Comunidad de Madrid donde además se han producido los mayores colapsos hospitalarios , la mayor presión sobre las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI`s) y la situación más dramática y caótica en sus residencias de mayores , competencia exclusiva de la Comunidad. Cataluña ha sido el otro territorio que tras la Comunidad madrileña ha tenido el mayor número de casos confirmados de contagio y de fallecimientos confirmados por el virus SARSCOV-2; en ambas Comunidades autónomas se afrontó la explosión de la pandemia con unos servicios sanitarios públicos muy debilitados por las brutales privatizaciones y recortes llevados a cabo por los gobiernos del Partido Popular en Madrid y de los convergentes en Cataluña; ese desmantelamiento de la sanidad pública fue denunciado desde hace más de una década por profesionales y movimientos sociales, la MAREA BLANCA se convirtió en un símbolo de la lucha en defensa de la sanidad pública.  

Conocidas por los medios de comunicación las peticiones que plantean las diferentes comunidades, muchas de ellas han remitido sus informes pidiendo pasar a fase 1 en toda la comunidad; otras como por ejemplo Andalucía solicita pasar a fase 1 pero exceptúa de ese paso a Granada y su área metropolitana así como Málaga. Castilla León ( en el cuarto lugar por número de casos y fallecimientos) expone que 26 zonas básicas de salud rurales pasen a fase 1 y deja fuera de esta fase a las áreas urbanas que continuarán en fase 0.  Cataluña segunda comunidad con más casos y más fallecimientos  sólo pide que pasen a fase 1 tres regiones sanitarias: Terres de l´Ebre, Camp de Tarragona y Alt Pirineu i Aran quedando el resto del territorio en fase 0. Parece que ha imperado la prudencia en la mayoría de los territorios del Estado en relación a sus respectivas situaciones en el contexto de la pandemia.

¿Donde se encuentra el mando único fichado por la Sra. Ayuso para dirigir la emergencia sanitaria, el ínclito Sr. Antonio Burgueño?

Una vez más la Comunidad de Madrid ha vuelto a ser noticia comunicando la decisión de solicitar el paso al nivel 1; cuando escribo este texto no conocemos el contenido del informe técnico presentado al Ministerio y por tanto no conocemos si la petición será para toda la región o alguna área o zonas básicas de salud; si comparamos esta situación con la del resto de las Comunidades Autónomas cuanto menos puede deducirse que un informe de esa trascendencia no debería estar concluyéndose con tanta premura pues transmite una idea de improvisación ciertamente preocupante, más aún cuando esta misma tarde hemos conocido la dimisión de la Directora General de Salud Pública por su disconformidad  con que la Comunidad de Madrid solicitase pasar a la fase 1 según se ha publicado. Esta dimisión reviste una importancia máxima pues en el terreno de la emergencia sanitaria no cabe duda que los profesionales del departamento de salud pública con su máximo responsable a la cabeza son quienes desempeñan un papel primordial en el análisis de la situación y evolución futura de la pandemia. Cierto es que los gobiernos del partido Popular en la  Comunidad nunca han dado mucha importancia a la disciplina de Salud Pública, cerraron y eliminaron el Instituto Madrileño de Salud Pública e incluso durante varios años eliminaron del organigrama de la sanidad madrileña la Dirección General de Salud Pública desperdiciando a los magníficos profesionales de esta disciplina. El nombramiento inmediato del Dr. Antonio Zapatero como Viceconsejero de Salud Pública con competencias en las residencias de mayores vuelve a ser un ejemplo más de despreciar a los especialistas en salud pública que son vitales en esta fase de desescalada. El recién nombrado Viceconsejero es un buen profesional, especialista en Medicina Interna  pero no creo sea el perfil más adecuado para afrontar esta fase en el caso de que el informe de la Comunidad sea aprobado por la autoridad competente. Por cierto se me ocurre preguntar: ¿Donde se encuentra el mando único fichado por la Sra. Ayuso para dirigir la emergencia sanitaria, el ínclito Sr. Antonio Burgueño?

Indicar que en la fase de confinamiento, desde la derecha, medios afines y algunas organizaciones profesionales que se preocuparon muy poco del deterioro que la sanidad pública estaba sufriendo por las privatizaciones y recortes, todos los errores y faltas de recursos humanos y materiales se imputaron al gobierno de España; pareciera que ignoraban que el estado de alarma no eximía de ninguna responsabilidad ni quitaba ninguna competencia a las Instituciones autonómicas, esto no importaba, el objetivo era erosionar al gobierno incluso presentando querellas que me atrevo a tildar de absurdas y sin recorrido alguno.

Con 63.870 casos acumulados confirmados en la Comunidad y 41.159 personas hospitalizadas por la enfermedad Covid19 y 8504 fallecidos con diagnóstico confirmado la Comunidad de Madrid ha sido la más castigada por la emergencia sanitaria y la caótica gestión de la Consejería de Sanidad con ausencia de un plan de acción hizo que los profesionales tuvieran que asumir aún más riesgos que los asumidos por la escasez de medios y se autoorganizasen para afrontar la grave situación asistencial.

Los datos correspondientes al 7 de mayo dados por la propia Consejería indican que hay todavía 2978 enfermos ingresados en los hospitales madrileños y 582 enfermos ingresados en las Unidades de Cuidados Intensivos, los profesionales están exhaustos, algunos de los que fueron contratados han sido despedidos ya y la Atención Primaria que fue desmontada cerrando un número importante de Centros de Salud y  SUAP (servicios de urgencia de atención primaria)  es ahora la que lógicamente tiene que ser quien lidere el proceso de seguimiento durante la desescalada. No parece que esa situación sea la mejor para afrontar el paso a la fase 1 con los riesgos que ello conllevaría, esta opinión mía es compartida por muchos expertos que así lo han manifestado, también era al parecer la opinión de la Directora General de Salud Pública que se ha visto obligada a dimitir. Una situación absolutamente irresponsable cuando se trata de tener máxima prudencia y mínimo de incertidumbre por los graves riesgos sanitarios que conlleva equivocarse. Es aquí donde enlazo con la primera parte de este texto y hago hincapié en un concepto IRREPONSABILIDAD. Cuando he manifestado reiteradamente que la posición del Sr. Casado y su partido durante la pandemia me parece irresponsable, sin ningún sentido de estado, esa forma de hacer se transmite a quienes él ha designado expresamente en algunos territorios como candidatos en las pasadas elecciones autonómicas. El caso de la Sra. Díaz Ayuso fue uno de esas designaciones expresas del presidente del Partido Popular que tenía una cierta lógica, ambos representan la continuidad del aznarismo y el aguirrismo, son herederos de quienes inundaron España y sobre todo la Comunidad de Madrid de numerosos casos de corrupción, en el caso de Aguirre destrozaron la sanidad pública, convirtieron las residencias de los mayores en un negocio redondo para las grandes empresas y fondos buitres con el resultado tan dramático que hemos visto en esta emergencia sanitaria.

Si el informe técnico se ha presentado por fin al filo de la medianoche de un día después de que lo hicieran el resto de las Comunidades Autónomas tal como se había indicado, me permito como ciudadano que resido en Madrid, que he padecido la enfermedad Covid19, he perdido familiares, amigos y compañeros de profesión , pedir al Ministro de Sanidad que si ese informe no cumple con lo exigido para que la Comunidad de Madrid pase a fase 1  lo explique públicamente para que el gobierno regional, el presidente del PP o cualquier otro dirigente popular no trate una vez más de eludir su responsabilidad recurriendo al conocido argumentario de que el Gobierno socialcomunista trata de impedir el desarrollo de  la Comunidad de Madrid.

Muchos madrileños conocemos como la presidenta regional se ha comportado desde el comienzo de la emergencia sanitaria, vimos como rompía las normas de confinamiento y distancia social que los demás cumplíamos a rajatabla y no nos gustaría que ahora se tratara una vez más de eludir la responsabilidad de todo su gobierno en la gestión de los asuntos de su competencia. AVANZAR EN LA DESESCALADA SÍ pero con prudencia, rigor, sin prisas y con las máximas certezas posibles. Así sea.

Desescalada sí: descalabro trágico no