martes. 16.07.2024

Tea Party a la alemana

nuevatribuna.es | 29.01.2011Por primera vez, la Unión Europea se endeudaba en los mercados a través de este instrumento, creado en mayo de 2010 para ayudar a Grecia y a otros Estados que no pudiesen financiarse directamente en condiciones razonables.El destino de esa Deuda era financiar el plan de ayuda a Irlanda y la curiosidad era grande sobre como reaccionaria la oferta de los prestamista.

nuevatribuna.es | 29.01.2011

Por primera vez, la Unión Europea se endeudaba en los mercados a través de este instrumento, creado en mayo de 2010 para ayudar a Grecia y a otros Estados que no pudiesen financiarse directamente en condiciones razonables.

El destino de esa Deuda era financiar el plan de ayuda a Irlanda y la curiosidad era grande sobre como reaccionaria la oferta de los prestamista. Pues bien, los inversores han hecho cola y se han precipitado a suscribir los bonos del FESF como si fueran las rebajas del Corte Inglés.

La demanda se ha cubierto en apenas 15 minutos. Se pedían 5.000 millones de euros y se han recibido 500 órdenes de compra provenientes del mundo entero por valor de 45.000 millones. Más del doble de los 18.000 millones que el FESF comprometió para ayudar a Irlanda el año pasado. Sin duda, un éxito colosal.

Los bonos FESF tienen la máxima calificación AAA y ofrecen una rentabilidad medio punto superior al bono alemán. Una buena combinación de seguridad y rentabilidad que explica ese éxito provocado sobre todo por la demanda de los inversores institucionales, fondos de pensiones y Bancos Centrales.

¿Es posible ver en esa tan favorable acogida a un activo financiero algo mas que esa buena combinación de sus parámetros intrínsecos rentabilidad/seguridad? ¿Se puede hacer una lectura política adicional y creer que la fuerte demanda demuestra que los inversores creen de nuevo en la capacidad de Europa de resolver sus problemas?

Es lo que ha hecho rapadamente el Ministro alemán de Economía y el propio Director del FESF, para quien el Fondo ha dejado de ser un objeto de debate y controversias para entrar en el terreno de lo concreto y convertirse en realidad. Por otra parte, los mercados de Deuda se han apaciguado después de que España y Portugal consiguieran cubrir sus emisiones, y el euro se revalúa ante las mejores perspectivas de la economía europea en su conjunto y la posibilidad de que la política monetaria se endurezca más pronto de lo previsto.

Este éxito de la emisión de bonos aumentará la especulación sobre la posibilidad de que el FESF compre Deuda de los países en dificultad en los mercados secundarios con un descuento que, en la práctica, equivalga a una restructuración de la Deuda. Una solución elegante para un “haircut” del que nadie quiere hablar abiertamente, pero que no desaparece de las agendas.

De eso hablábamos este pasado fin de semana en Atenas en la reunión del Euro50 Grup, invitados por el gobierno griego para discutir la problemática del euro. Para varios era posible y necesario que el FESF comprara Deuda griega a los Bancos cambiándosela con descuento por Deuda del FESF que tiene la máxima garantía. Si hay voluntad política de hacerlo, se podría hacer, sobre todo después de la reciente prueba de confianza de los mercados.

Pero que haya o no voluntad política está por ver. En la reunión del Euro50 quedó también claro que para los alemanes el euro era una unión de responsabilidad limitada y que de ninguna manera se trataba de hacer causa y destino común con lo que les ocurriera a los socios. Los eurobonos o las operaciones de “swap” de bonos del FESF por Deuda pública devaluada de un país se pueden interpretar como la conversión del euro en una sociedad de responsabilidad ilimitada. Y si los alemanes ven que se les cuela esa unión fiscal por la puerta de atrás, florecerán en Alemania los Tea Parties, pero en el sentido literal-histórico del término, es decir, el de “no taxation without representation”.

Ese temor alemán a la asunción de cargas fiscales generadas por los demás sin que haya sido plena y abiertamente acordado hacerlo domina la política europea. El futuro depende mucho de la política interior alemana. Lo vimos con la reticencia de Merkel de acordar el salvamento de Grecia en mayo pasado ante la proximidad de elecciones regionales. Y ahora pasa lo mismo. El 27 de marzo hay elecciones en el land de Bade-Wurtemberg y no será fácil que la víspera, en el Consejo del 24 y 25 de marzo en Bruselas, Merkel haga grandes concesiones.

Pero, por otra parte, Merkel se ha comprometido ya mucho con el euro para hacer marcha atrás ni para imponer a los demás soluciones sin la ayuda de Francia. Y la clase dirigente alemana está convencida de que el euro es y seguirá siendo también su moneda y no sólo la de los derrochadores del Sur.

Pero para otros el comportamiento del BC comprando Deuda pública es impropio de un Banco Central de un país que se respete. Hay toda una tarea de reaproximación de la opinión pública alemana a Europa, para evitar que florezcan allí Tea Parties a la alemana.

Josep Borrell | Fundación Sistema

Tea Party a la alemana
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