#TEMP
miércoles. 29.06.2022

Dialogo social en Euskadi

La crisis de FAGOR es el fiel reflejo de que Euskadi no es un paraíso al margen de la realidad que se sufre en España...

El jueves dia 4 se ha celebró la primera reunión para poner las bases de un posible dialogo social en Euskadi. Como siempre en Euskadi los prolegómenos ya han marcado en gran medida los resultados que vaya a tener este dialogo social.

En primer lugar la representación social de los sindicatos no está completa, los sindicatos nacionalistas (ELA-LAB) se han negado a sentarse en la mesa alegando la inutilidad de la conformación de la mesa para el inicio del dialogo social. De todos es sabida la posición  de estos sindicatos con respecto al dialogo social y la repercusión que su no presencia tiene sobre la traslación a las empresas y a un acuerdo general su falta de presencia (60% de representación ). Esta situación no es nueva y los intentos de condicionar cualquier acuerdo en Euskadi se está reproduciendo de una forma regular desde el año 2000.

Este año la situación todavía es más enrevesada, en los días anteriores a la constitución de la mesa, ha aparecido un documento de la patronal vasca Confebask, donde se plantea la ilegalización de las organizaciones sociales, en caso de que actúen en temas que no estén directamente relacionados con su”cometido”. Es decir, que nos niega a los sindicatos un papel sociopolítico que forma parte de nuestro razón de ser. El documento solo lo ha conocido el sindicato LAB el resto lo hemos conocido a través de  la página web de este sindicato.

En la primera reunión de la mesa se ha hecho una declaración de todas las partes en defensa de la democracia y del papel de los sindicatos como agentes sociopolíticos y por la libertad de los mismos. Como vemos, la situación si ya era complicada, ahora ya hay un argumento más para descalificar y boicotear cualquier acuerdo.

Pero esa situación es una justificación más, de lo que ha sido una política claramente definida desde el año 2000 por parte de ELA con el apoyo más o menos tácito de LAB con matices. Detrás de esto lo que hay es el intento de deslegitimar una forma de entender el sindicalismo solidario y que supera el ámbito de la empresa como marco único de la actividad sindical ,y por otra parte pone en cuestión la pluralidad de la sociedad vasca y por ende del sindicalismo vasco. Se busca la exclusividad de la interlocución y se trata de descalificar un modelo estatal de acción sindical, con un modelo vasco de confrontación que ha llevado a los trabajadores vascos a una gran desprotección  como consecuencia de una negociación colectiva sectorial paralizada desde el año 2008.

Mención aparte, merecen la patronal y el Gobierno Vasco (PNV), durante estos años no ha tenido ninguna voluntad de avanzar en un modelo de relaciones sindicales que permita avanzar hacia un modelo sindical más plural, y ha permitido todo tipo de insultos hacia dicho gobierno y al propio Lehendakari que en otras latitudes no se entenderían sin esa relación especial que se dá entre el PNV y su sindicato afín ELA. La independencia sindical no solo es un eslogan es una práctica diaria que se demuestra en el día a día.

El inicio de las negociaciones se ha hecho con retraso, pues no se va a poder introducir modificaciones en los presupuestos por las fechas en que estamos. Euskadi no es un vergel donde los problemas sociales sean ajenos para los ciudadanos/as las desigualdades sociales existen y la crisis industrial  ha tenido y está teniendo una repercusión sobre el empleo muy importante. La crisis de FAGOR es el fiel reflejo de que Euskadi no es un paraíso al margen de la realidad que se sufre en España, Europa y el Mundo.

El sindicalismo Confederal apuesta por una negociación que revierta en la mejora de las condiciones de vida de todos los ciudadanos/as vascos y esperamos que ese grado de compromiso, sea correspondido por un Gobierno Vasco que no esté en clave de próximas elecciones Municipales y Forales, todos sabemos la importancia que en Euskadi tienen esas elecciones, sobre todo las forales. Las Diputaciones gestionan los ingresos fiscales de los ciudadanos y por lo tanto gestionan las inversiones como consecuencia de la aplicación del Concierto Económico.

Dialogo social en Euskadi